OCTUBRE 2019

La evolución de la producción agropecuaria es resultado de diversos factores, asociados a las condiciones internas del sector como la tecnología, el incremento en la productividad, las condiciones laborales, y los movimientos cíclicos de la demanda relacionada con las políticas económicas expansionistas o de estabilización; además de los aspectos sociales y políticos que han jugado un papel relevante en la orientación de las políticas públicas hacia el sector. No obstante, es posible identificar ciertas tendencias y patrones regulares en la producción agropecuaria, con una trayectoria ascendente, siendo las actividades agrícolas la que presentan un fuerte componente estacional y una mayor volatilidad en sus niveles de producción, situación que se manifiesta con claridad al considerar las tasas anualizadas de crecimiento.

Las actividades agropecuarias, si bien muestran una evolución similar al resto de los sectores de la economía, sus variaciones son mucho más fuertes, indicando que la producción en este sector se encuentre sujeta a diversos shocks que generan fuertes fluctuaciones alrededor de su trayectoria; esta inestabilidad se puede identificar como la presencia de riesgos en la producción agropecuaria.

La presencia de un ambiente de riesgo en el sector tiene consecuencias económicas importantes; esta incertidumbre se traduce en un proceso de ajuste en las conductas y comportamientos de los agentes económicos y de los individuos. Así, las pérdidas o ganancias potenciales asociadas a la presencia de incertidumbre sobre los posibles resultados conducen a que los agentes económicos busquen aprovechar esta situación o cubrirse ante las pérdidas eventuales.

Por ejemplo, la presencia de riesgos permite explicar algunos comportamientos defensivos de los productores, como la reticencia a modificar los productos cosechados o a mantener cierta diversificación que no parece óptima desde el punto de vista de la rentabilidad, pero que se explica como una diversificación del riesgo. De tal forma que el sector agropecuario ha enfrentado mayores eventos de riesgo que el resto de los sectores de la economía, esto se traduce en un menor ritmo de crecimiento.

En resumen, se puede observar que el sector agropecuario en la última década, presenta una evolución diferente al resto de los sectores de la economía, caracterizada por un menor ritmo de crecimiento, con una mayor frecuencia de períodos de contracción, así como una mayor volatilidad que incrementa el riesgo en la producción.

Uno de los aspectos que resultan relevantes en el análisis del sector agropecuario es identificar las tendencias a nivel de subsectores, es decir, la evolución de la producción agrícola, ganadera, silvícola y pesca, a fin de contar con una perspectiva más amplia de la producción agropecuaria. En ese sentido, cabe señalar que el subsector agrícola, contribuye con el 69% de la producción de todo el sector, siendo el conjunto de actividades más importantes, y que además explican en gran medida la volatilidad de la producción agregada.

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El Despertar del Campo, La Nueva Visión Del Agro…

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