Raíces del campo

La producción de ajo y zanahoria, es un ramo medular dentro de la agricultura, no solo por la sustancial derrama de recursos que aporta tanto por el valor comercial del producto, así como por la gran cantidad de mano de obra que se requiere para su cultivo, cosecha y empaque, sino también por el tipo de alimento que proporciona, sabroso y altamente nutritivo, imprescindible dentro de cualquier cocina por su versatilidad y sus múltiples virtudes alimenticias y culinarias, siendo poseedoras de una gran riqueza en minerales y vitaminas esenciales.

“Sin duda el riego por goteo vino a revolucionar la agricultura, a través de él se ha mejorado mucho, ya que gran parte de los componentes necesarios para producir se han hecho más eficientes, es decir, que ahora se puede producir un poco más y mejor con menos”; así lo señaló el Señor Rodolfo Cárdenas Castañeda, agricultor, quien recientemente cosecho una superficie aproximada de 3 hectáreas de zanahoria y alrededor de 6 hectáreas de ajo, establecidas en su unidad de producción llamada Mi Ranchito, ubicado próximo a la localidad de El Bordo, perteneciente al municipio de Guadalupe, Zacatecas.

“En zanahoria empleamos la nueva variedad llamada Natuna de Bejo, muy apreciada por los compradores ya que tiene gran flexibilidad y no se quiebra con el lavado y el pulido; y en lo que son ajos metimos 2 variedades, una llamada Prosur y la otra Manzano, uno es más morado y el otro más macizo”.

“Las zanahorias las sembramos en surcos o camas de 90 centímetros a 4 hilos, bajo una densidad de alrededor de 1 millón y medio de semillas, con riego por goteo, siendo una sola cinta para las 4 hileras. Y lo que son los ajos los metemos en camas a 6 hilos de aproximadamente 1.20 metros de ancho, de centro a centro de la cama traemos 1.80 metros, igualmente con riego por goteo, pero con el uso de 3 cintillas, 1 por cada 2 hilos, y un espaciamiento entre plantas de 9 centímetros más o menos, lo que nos da una estimación de alrededor de 260 mil plantas por hectárea”.

“Anteriormente cuando empezábamos con esto del cultivo de ajos, era un surco y llevaba 2 hilos, pero las condiciones del clima han cambiado, eso en conjunto con la tecnificación del riego nos ha estado llevando paulatinamente a meter más plantas, aprovechando así más la humedad y aparte que le pega menos el aire, siendo que está es una región muy castigada por los vientos y el frío, por lo que vemos que, de esa forma, estando las plantas juntas se defienden más. Otra cosa es que este tipo de camas a 6 hilos nos ha estado dando buenos resultados, dado que no tenemos ni ajos escobeteados, ni acebollados o bombones, ya de hecho por ahí han salido sistemas con camas a 12 hilos, que es lo que estamos por comprobar a ver si hay buenas expresiones”.

“En zanahorias, la siembra inicial es la primera semana de enero, de ahí se procura estar sembrando por etapas para tener producto seguido, cada 20 días o cada mes, es decir, si la siembra fue el 10 de enero, el 10 de febrero se establece otra parte, y así sucesivamente hasta llegar al mes de julio que es cuando sería la última siembra, por lo que prácticamente todo el año se siembra”.

Para finalizar, el Sr. Cárdenas Castañeda agregó; “sin duda en esta zona de El Bordo, nos favorece mucho el suelo para lo que es el cultivo de zanahoria, son tierras muy arenosas que no se aprietan, lo que permite que la hortaliza se desarrolle y no se enchueque, ya que cuando son suelos muy duros, las raíces se tuercen, y aquí afortunadamente salen derechitas”.

Espera la 2ª parte de este artículo, en próximas ediciones…

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