Crítica situación del campo

Problemas relacionados con el abastecimiento de agua, el cambio climático, el agotamiento de las fuentes de nutrientes, la degradación del recurso suelo y de las fuentes fósiles de energía, son algunos factores que vuelven crítica la situación del campo. Por ejemplo, para el 2018 existían 101 acuíferos sobreexplotados, de los cuales se extrae el 58% del agua subterránea para todos los usos, siendo que actualmente el mayor consumo de agua se da dentro del sector agropecuario, el cual alcanza un 77% del total, el resto es consumido por la industria (9%) y los hogares (14%).

Por ello, es necesario emprender nuevos enfoques en el manejo y uso del agua, incluyendo estrategias de tecnificación del riego, orientación hacia los cultivos con menor uso de agua, cambios en las prácticas de cultivo, construcción de represas y bordos, rehabilitación de distritos de riego, apertura de modernos distribuidores, nivelación de tierras, así como un aprovechamiento integral del agua de lluvia.

Con el cambio climático global se pronostica que habrá un aumento en la incidencia de sequías, presentes en la mayor parte del país, y una disminución en 25.7% de la producción agrícola en México hacia 2080, lo cual puede generar mayores problemas sociales relacionados con desplazamientos y migraciones masivas hacia sitios de mayor prosperidad como los EUA, país en el que el cambio climático podría generar un incremento de hasta el 8% en la producción agrícola.

De manera similar al agotamiento de las reservas de energías fósiles en el mundo, también se prevé una disminución de las reservas de nutrimentos como fósforo, cuya curva de producción llegará a su máximo hacia 2034 y de allí se pronostica su descenso.

Estos escenarios representan enormes desafíos para México, desde el alza del precio de los alimentos y la crisis económica global, hasta sequías e inundaciones, lo que repercute negativamente en la generación de empleos, el abatimiento a la pobreza y el mantenimiento o incremento de la productividad con un indispensable replanteamiento de las políticas públicas y de Estado. Actualmente se tiene un modelo de desarrollo agrícola que impulsa la producción de cultivos de mayor rentabilidad que demanda el mercado internacional, en detrimento de la producción de alimentos para el consumo interno, provocando dependencia alimentaria y una balanza agroalimentaria deficitaria, lo cual hay que revertir en el corto y mediano plazo

Con políticas públicas y de Estado bien cimentadas, México puede aprovechar las fortalezas y oportunidades que le brinda su entorno y alcanzar el desarrollo sustentable en el mediano plazo. Su mega diversidad biológica es consecuencia de su accidentada topografía, la variedad de climas y su compleja historia, tanto geológica y biológica como cultural, debido a que México se ubica entre dos de las principales regiones biogeográficas del planeta, la Neártica (característica de Norteamérica) y la Neotropical (característica de Centro y Sudamérica), donde se encuentran flora y fauna del norte y el sur de América, así como elementos de la biota endémicos. México ocupa uno de los primeros cinco lugares en el mundo en cuanto a plantas vasculares y endémicas entre las que destacan los bosques de pino y encino que son los más diversos del planeta.

Una vez más agradecemos su atención, y lo seguimos invitando para que nos comparta sus comentarios, creando con ello un vínculo que fomente pasión por el campo y sus valores.

El Despertar del Campo, La Nueva Visión Del Agro…

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