Fertilización en el cultivo de cebolla

El país destaca en la producción de cebolla, situándose la mayor parte en los estados de Chihuahua, Guanajuato, Baja California, Puebla, Zacatecas, Tamaulipas, Michoacán y Morelos (SIAP). Chihuahua despunta logrando rendimientos promedio de 51.95 toneladas por hectárea; en el resto de los estados los rendimientos promedios están por debajo de las 37 toneladas.  Es cierto que el clima en el estado norteño puede ayudar, pero también influye mucho el manejo del cultivo y su fertilización.

El manejo tradicional de la fertilización en cebollas

La fertilización, junto con el manejo del riego, son dos de los principales factores que ejercen una mayor influencia en la productividad del cultivo de cebolla. El aporte de éstos debe basarse en los requerimientos del cultivo de acuerdo a sus etapas de desarrollo, así como del diagnóstico de la fertilidad del suelo y el análisis de agua de riego.

Otros factores también importantes son la fecha de siembra, elección de la variedad, preparación del terreno, etc. En la producción de cebolla en México, estos factores (en especial los primeros) no se consideran para una adecuada fertilización, por lo que es común aplicar cantidades excesivas de fertilizante, o bien cantidades menores de las requeridas por el cultivo, lo que trae como consecuencia grandes mermas en el rendimiento.

Factores a considerar para la fertilización en cebollas

La cebolla es una hortaliza de raíz poco profunda (20 a 25 centímetros) y necesita de un suelo friable (mullido) que retenga suficiente humedad. Los suelos con demasiada arcilla suelen afectar el desarrollo de raíces y resulta ser muy difícil la cosecha; mientras que la producción de cebolla en suelos arenosos es posible siempre y cuando se consideren riegos más frecuentes.

Las cebollas también son sensibles a la salinidad, principalmente en etapas tempranas, y conforme se desarrollan la tolerancia es mayor. Niveles de conductividad eléctrica de 4 a 5 dS/m pueden reducir hasta un 50 % el rendimiento; la cebolla es más sensible a la salinidad, al sodio y al boro que otras hortalizas como la lechuga, brócoli y col.

Manejo de la fertilización

Para la cebolla y demás cultivos es indispensable contar con un análisis de suelo y agua confiable, pues son las herramientas que ayudan a definir la dosis de fertilización que se debe aplicar al cultivo; además es necesario conocer cuáles son los requerimientos de  nutrientes del cultivo. De esta manera se puede evaluar el aporte de nutrientes del suelo y agua y la eficiencia del cultivo para aprovechar los fertilizantes aplicados. Por otro lado, el análisis de agua también nos brinda información acerca del contenido de carbonatos y elementos tóxicos que pueden afectar la nutrición del cultivo.

Espera la 2ª parte de este artículo, donde se describirán aspectos para una fertilización nitrogenada, en próximas ediciones…   

 

Intagri – Instituto para la Innovación Tecnológica en la Agricultura 

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