
Es en el campo donde se dibujan colores, olores y sabores deslumbrantes, necesarios para la alimentación y el desarrollo económico, como lo demuestra la producción de chile, ramo agrícola símbolo de orgullo que hace referencia a un importante legado histórico y cultural respecto de un producto emblemático que confiere identidad a estas tierras dadas sus profundas raíces de mexicanidad, cultivadas por generaciones de hombres y mujeres de campo que con trabajo y pasión han labrado una rica tradición productiva, posicionándola como un icono de liderazgo y laboriosidad.
“El Sembrador Fresh Produce es una empresa orgullosamente mexicana dedicada a la producción, comercialización y exportación de hortalizas, como son principalmente chiles de diferentes tipos y variedades, y nuestro fuerte es el tomate verde de cáscara, normalmente conocido como tomata”; así lo señaló Erick Uvario, agricultor por vocación y tradición familiar, líder de El Sembrador Fresh Produce y su destacada unidad de producción llamada Rancho Pilar Blanco, situado en colindancias con la ciudad de Aguascalientes, donde para el reciente ciclo agrícola se plantó una superficie de 25 hectáreas con el cultivo de chile húngaro, jalapeño, serrano, poblano, Anaheim, y algo de caloro.
“Tenemos ya como unas 3 o 4 temporadas enfocándonos un poquito más a lo que es la producción de chiles frescos, tratando paulatinamente de ir agarrando mercado para este producto sobre todo en lo que es la exportación. Casi toda nuestra producción, como entre un 80 a un 90%, la mandamos al mercado de Estados Unidos en McAllen; y lo restante lo manejamos para mercado nacional y también para la industria vendiendo mucho de nuestro producto a las empresas Herdez y Del Monte, sobre todo lo que son jalapeños, serranos, y este año implementaron un poco ya el mercado del húngaro y también lo que es el Anaheim, comprándonos así ya una mayor variedad de productos”.
“Aquí en el Rancho Pilar Balnco iniciamos las plantaciones el 6 de febrero, y de ahí nos llevamos un tiempo aproximado de 10 días para terminar con el trasplante, por lo que del 6 al 16 de febrero realizamos el establecimiento de todos los tipos y variedades de chiles que manejamos. Que se podría pensar que son fechas tempranas, pero de echo nos atrasamos un poco, siendo que el clima aquí en esta zona nos favorece mucho, por lo que realizamos plantaciones de tomate verde de cáscara desde el 15 de enero, por lo mismo de que aquí las temperaturas nos ayudan mucho”.
“Por ello también de echo aprovechamos en el año dos ciclos agrícolas completos; por decir, terminamos esta etapa de chile, y volvemos a preparar el suelo y volvemos a plantar en julio para cosechar de octubre a noviembre, entonces realmente es muy noble el clima de Aguascalientes, se presta para sacar hasta dos cosechas de hortalizas al año. Que esto en algunas otras regiones sería muy difícil lograrlo, siendo que por ejemplo nosotros también sembramos o plantamos para el lado de Zacatecas, y halla es un clima más frío, por lo que solo realizamos una sola postura de hortalizas, ya después en ocasiones optamos por granos, frijol, maíz o avena; pero aquí en Aguascalientes en ese aspecto es una tierra muy generosa, y este año nos ha favorecido mucho el clima, ya que no ha hecho aire, ni ha hecho frío, por lo que realmente este año se nos ha prestado mucho el clima”.
“Hablando por ejemplo de jalapeños, la variedad que nosotros metemos es Mixteco, el cual nos ha funcionado muy bien sobre todo para el mercado de exportación porque es un fruto no tan grande, pero muy fino y pesado; entonces nosotros nos enfocamos precisamente a como el mercado lo esta demandando, ahora si que el cliente es el que manda, en ese sentido también algo muy importante es la vida de anaquel, o la durabilidad del producto, porque pues lo cargamos en campo y en lo que llega a los Estados Unidos y en lo que se comercializa allá, a los consumidores que llegan a los supermercados, son varios días los que transcurren, por lo que tenemos que mandar un buen producto que aguante para que llegue con la calidad que se requiere en ese tipo de mercados”.
“A grandes rasgos podemos ver un cultivo muy bonito, muy sano, pero de repente vemos por ahí una que otra planta seca, con la llamada secadera, enfermedad que tiene mucho que ver con el tipo de suelo y con el manejo del agua, y como aquí tenemos ya 3 años consecutivos metiendo chiles, pues ya empiezan a salir los hongos, por lo que las tierras ya comienzan a tener sus detallitos, como todo, y los chiles son muy propensos a verse afectados por este tipo de afecciones, y más el jalapeño, porque el poblano, serrano, Anaheim son más resistentes o tolerantes a este tipo de problemas, y el jalapeño es más susceptible a estos patógenos del suelo”.
“Pero dentro de lo que cabe esto es normal, y ya cuando vemos mucha secadera, entonces si es cuando ya tenemos un problema fuerte en el suelo. En nuestro caso tratamos de prevenir este problema, principalmente desinfectando el suelo con metam-sodio, potente fumigante y esterilizante de suelos de amplio espectro, utilizado en la agricultura antes de la siembra o trasplante para eliminar hongos, nematodos, bacterias, insectos y semillas de malezas, en lo particular bajo una dosis de 200 a 300 litros por hectárea, aplicándolo unos 20 o 25 días antes de la plantación, erradicando con ello los patógenos que hay en el suelo, aunque también acaba con lo que son organismos benéficos, por lo que posteriormente a su aplicación repoblamos con algo de Bacillus subtilis o Trichoderma para volver a fijar hongos y bacterias benéficas al suelo, porque como lo mencionaba, con este agroquímico nos llevamos lo malo y también lo bueno, entonces pues tenemos que volver a repoblar con benéficos, pero en términos generales se lleva todo un tratamiento integral, de estar aplicando constantemente para colonizar”.
“Ya que trasplantamos, dejamos el cultivo de 25 a 30 días completamente sin agua, lo resecamos, esto conforme al método del ingeniero que nos asesora, para que las plantas solitas vayan generando y fortaleciendo sus raíces, ya que al no encontrar agua las mismas raíces comienzan a explorar un mayor espacio buscando la humedad, entonces la misma planta las empieza a forzar, y así ya cuando llegas a darles su riego y su fertilizada, explota la planta, porque sus raíces ya van más desarrolladas y más fuertes, por lo que la planta empieza a generar muchos brotes laterales. Entonces como que dejamos que se estresen un poco, para que al momento de que les llegue la comida y el agua, el cultivo la succione toda, sin que quede nada, y de esa forma hemos visto que las plantas dan un salto enorme en cuestión de desarrollo”.
“Comienzan a salir muchos brotes laterales, que es lo que buscamos en el chile, porque entre más brotes laterales más floración tenemos y por consecuencia más frutos. Que los brotes laterales son los de mero abajo, puros bracitos que son los que nos vienen dando la primera fruta”.
“Que normalmente, a los chiles les empiezan a echar agua y agua, por lo que la planta tiende a crecer y los brotes laterales no nos los avienta tan abajo, los avienta ya más arriba, entonces queda nada más como un copete en la planta. Y con esto tratamos de hacer una planta ancha desde chica, que venga aventando muchos brotes laterales, ósea, que venga bien estructurada desde abajo”.
“Lo que son los jalapeños, normalmente damos de 5 a 6 cortes, dependiendo del precio al que estén corriendo, y si hay mercado, pero por lo general en este tiempo de calor fácilmente nos vamos a 6 cortes. Al momento de darle los primeros cortes a los frutos que ya empiezan a madurar, es cuando le nombramos como darle la calienta, porque de ahí la planta se calienta precisamente, y empieza a engordar o a llenar más los siguientes frutos”.
“Incluso podemos ver que hay mucha flor, y de hecho sigue aventando y dando muy buenos amarres, ya que cuando logramos una planta vigorosa, con mucha sanidad, sigue aventando brotes, floración, amarres y demás, que cuando traemos precios buenos pues todo eso a final de cuentas lo seguimos comercializando, que vienen siendo los quintos o sextos cortes, todo lo que vamos viendo en la parte de arriba de la planta. Entonces todas esas florecitas que vemos, van amarrar y se van a convertir en más frutos, más chiles, por lo que ya nada más depende de la nutrición que le apliquemos para que nos llegue a crecer de buen tamaño todo ese tipo de fruta, que va saliendo ya hasta las puntas”.
“Por ello, ya vemos dependiendo del mercado, si hay buenos precios, decidimos si conviene seguir invirtiendo o no en el cultivo, si, por ejemplo, tienes contratos con la industria, pues todo lo que va quedado más chiquito ellos nos lo pueden comprar, entonces pues ya depende de los clientes que cada quien tenga o si sigue el precio bueno, pues lo seguimos vendiendo al mercado”.
“Pero ya cuando los precios se bajan, a lo mejor ya no es tan redituable seguir invirtiendo en fertilizantes para acrecentarlos. Los chiles más grandes son todos los que están abajo, van de abajo hacia arriba, empieza la primera capa o el primer set como le llamamos, se van cortando y luego ya los de en medio son el segundo corte, y así vamos subiendo de sets conforme se va cosechando y va creciendo el tamaño de la planta”.
“Todo lo que es primero, segundo y hasta un tercer corte, dependiendo de la calidad que haya, se manda todo a la exportación; ya un cuarto corte se puede ir al mercado nacional o a la industria, dependiendo de como se tengan los compromisos, ya quintos o sextos cortes, por lo general ya todo se va para la industria”.
“Nosotros tenemos como el Sembrador Fresh Produce, unas bandas seleccionadoras en campo, que son como unos remolquitos, que traen sus ventiladores, y ahí mismo en la parcela vamos seleccionando a mano, es decir, cortamos y ahí mismo se va seleccionando el producto que se mandará a la exportación, se le va quitando el fruto que traiga algún detalle, picado o chueco, tratando de que vaya pura calidad, tal como se requiere para esos mercados, por lo que todo lo que es el proceso de cosecha y poscosecha lo hacemos prácticamente en campo, aquí mismo empacamos, flejamos, entarimamos y ya de aquí se va directamente a los Estados Unidos. Empacamos en cajas de cartón, siendo que normalmente el jalapeño se va en cajas de cartón, así como también el Anaheim y el húngaro”.
“Recientemente cosechamos algo de húngaro, y eso lo mandamos al mercado nacional, porque normalmente este tipo de chile en la calienta trae detallitos, porque toca en el hule y se mancha o así algunos otros pequeños detalles por los que no pasan para la exportación; pero ya limpiando la planta, el siguiente corte, ya se manda a exportación”.
“Lo que son los chiles húngaros, que estos que tenemos son de la variedad canario real, se van de 6 hasta 7 cortes, y eso también depende mucho del precio a como anden, reconociendo que el húngaro tiene menos mercado que cualquier otro chile, pero andando caro, que la gente siga pidiendo, pues le seguimos metiendo y la planta también continúa dando mucho chile. Pero ya cuando se saturan los mercados, lamentablemente se queda y se tira mucho producto; aunque este tipo de chile tiene muchos usos, sobre todo lo emplean mucho las amas de casa para condimentar los diferentes platillos típicos mexicanos, y no puede faltar relleno de queso en las tradicionales carnes asadas, siendo realmente muy delicioso”.
“Para cosechar, normalmente nos ayudan alrededor de 40 a 50 personas, entre gente que traemos aquí de planta que ellos vienen de San Pedro Piedra Gorda, y los que vienen por temporada de fuera, de estados como Guerrero, Durango o Sinaloa”.
“Los húngaros canario real nos andan dando rendimientos aproximadamente de 60 a 70 toneladas por hectárea, de inicio a fin; pero como lo comentada, esto depende mucho de los precios, si andan bien pues les seguimos invirtiendo para poder seguir cosechando, pero hay ocasiones que nomás logramos rescatar unas 20 o 30 toneladas porque ya no valen y decidimos mejor tumbarlos, pero también hay veces que exprimimos todo el potencial de las plantas hasta el final dependiendo del mercado. En los jalapeños también andamos sacando alrededor de unas 60 toneladas por hectárea”.
Para terminar, Erick Uvario agregó; “no me queda más que darles ánimos a todos los compañeros agricultores, esperando que este año sea el bueno para todos, frase muy propia de nosotros los productores, que con fe y esperanza esperamos que nos vaya bien, y así será primeramente Dios”.
Espera la 2ª parte de este reportaje, en próximas ediciones…
Salvador Juárez / El Despertar del Campo
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