Desafíos del campo mexicano

El campo mexicano enfrenta una combinación de desafíos estructurales y coyunturales que afectan tanto a pequeños productores como a empresas agropecuarias. Entre los principales destacan el llamado cambio climático y escasez de agua, siendo que fenómenos como las sequías prolongadas, las olas de calor y las lluvias intensas reducen el rendimiento de los cultivos y dificultan la planificación agrícola. La disponibilidad de agua para riego sigue siendo uno de los mayores retos para la producción.
Otro es el incremento en los costos de producción, como el alza en los precios de fertilizantes, semillas, combustibles, energía y transporte lo que reduce la rentabilidad, especialmente para los pequeños productores.
Asimismo, el control de plagas y enfermedades continúa siendo prioritario. Como ejemplo, en 2026, el combate al gusano barrenador del ganado ha requerido cooperación entre México y Estados Unidos para evitar mayores pérdidas económicas y restricciones comerciales. En ese sentido, otros problemas del tipo que disminuyen la producción, reducen la calidad de los productos e incrementan los costos de producción, son el conocido gusano cogollero que afecta principalmente al maíz alimentándose de las hojas y cogollo de las plantas, así como la mosca de la fruta que ataca cultivos frutales como mango, cítricos, guayaba y durazno principalmente, también la marchitez por fusarium causada por hongos del suelo que afecta sobre todo cultivos como el tomate y el chile ocasionando la muerte de las plantas, y las garrapatas del ganado que además de alimentarse de la sangre de los animales, transmiten enfermedades como la babesiosis y la anaplasmosis, disminuyendo la productividad del hato.
Otro gran reto al que se enfrenta el sector sin duda es el presupuesto e inversión limitados. Diversos especialistas señalan que las restricciones presupuestales dificultan la modernización del campo, la adopción de nuevas tecnologías y el fortalecimiento de la infraestructura rural.
También la incertidumbre comercial es un gran desafío, donde situaciones como la revisión de los acuerdos comerciales con Estados Unidos genera incertidumbre para los agroexportadores mexicanos, que dependen en gran medida del mercado estadounidense.
La inseguridad en zonas rurales, con casos como el robo de maquinaria, la extorsión y la presencia del crimen organizado han afectado gravemente la producción, el transporte y la comercialización de productos agropecuarios en algunas regiones.
Y el relevo generacional, siendo que la migración de jóvenes hacia las ciudades u otros sectores ha provocado el envejecimiento de la población rural, dificultando grandemente la continuidad de las actividades agrícolas y ganaderas, lo que definitivamente ha afectado gravemente el desarrollo del campo.
Una vez más agradecemos su atención, y lo invitamos para que nos comparta sus comentarios, crenado con ello un vínculo dinámico que promueva pasión por el campo y sus valores.
El Despertar del Campo, La Nueva Visión Del Agro…
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