Fortalecimiento productivo sostenible 2ª parte

Planteada la idea, en la edición previa dentro de la primera parte de este reportaje, de que en la actualidad se tiene que comenzar a entender que la agricultura no solo debe de fijar una alta productividad, sino también ser sustentable, a través del amable intercambio de especialistas técnicos y productores, como es el caso del Sr. Jesús Guzmán Martínez, agricultor, quien en el pasado ciclo agrícola estableció una superficie de 75 hectáreas de maíz en la modalidad de riego y de 45 a 50 hectáreas de temporal, parte de ellas dentro de su Rancho El Madero, ubicado próximo a la localidad de Manantial de la Honda, del municipio de Miguel Auza, Zacatecas, empleando materiales tanto híbridos como criollos, sembrados en seco para el caso de riego y en tierra venida para temporal, bajo el esquema de agricultura de conservación, con 3 años de experiencia en su implementación, se da seguimiento a su crónica en esta la segunda entrega respecto del tema.
“El maíz lo sembramos sobre los residuos del cultivo anterior, que en este caso fue cebada, realizando así una siembra directa, en curvas a nivel, con un manejo agroecológico de plagas mediante trampas con feromonas, entre otras prácticas acordes al sistema de preservación de suelos”; así lo indicó el Sr. Guzmán Martínez.
“Dentro del esquema de riego, prácticamente como manejamos sistemas a base de pivotes centrales de aspersión, optamos por aplicar agua cuando vemos que la planta se empieza a marchitar, por lo que generalmente cada 22 días o cada mes regamos, obviamente dependiendo del estado climático y también del tamaño que tiene el cultivo, ya que sabemos que una planta entre más grande está más humedad ocupa, y entre más pequeña es el riego será más espaciado”.
“Antes de sembrar, hacemos el análisis de suelo, en base a ello es como estimamos la nutrición requerida por el cultivo, inclusive es el mismo proveedor del fertilizante quien nos lo solicita para calcular una formulación lo más precisa posible, por ejemplo, nos pregunta cuál es el cultivo que se va establecer, cuantas toneladas espera o quiere levantar esto obviamente dependiendo del bolsillo, si buscamos unas 10 toneladas de maíz por hectárea, nos dicen, aplique esta dosis por decir algo de cloruro de potasio, 18-46-00 el famoso DAP, o Sulfonit o Nitrato de Amonio, ya ellos nos mandan lo que ocupamos de fondo y posteriormente nos dicen si faltaría una segunda aplicación; cabe mencionar que quienes nos asesoran en este renglón es una empresa llamada Fertilizantes Guayaberos y Cañeros S.A. de C.V., y siempre se han equivocado pero a favor de una mayor productividad, es decir, que yo estimo para sacar 8 toneladas de grano de maíz, pero al final ando sacando 10 o hasta 11 toneladas, situación que nos mantiene motivados y satisfechos”.
“Según el dinero que tenemos en el bolsillo, es al nivel de producción al que le tiramos, si deseamos altos rendimientos también tenemos que saber que va a ser un mayor costo o inversión, ya que sin duda lo que le metamos es lo que vamos a levantar, pero en términos generales le estamos metiendo un promedio de 10 a 12 mil pesos por hectárea en riego, claramente en temporal los costos productivos son mucho menores. En cuanto a la utilidad es muy variable y depende de un sinfín de condiciones y que estas se conjunten a nuestro favor, por lo que definitivamente en algunas ocasiones salimos ganando y en muchas otras no sacamos ni los gastos”.
Para finalizar, el Sr. Jesús Guzmán agregó; “por ello el reto hoy en día es tratar de producir más gastando menos, esto bajo un sinfín de riesgos, como una granizada, fallas en los sistemas y equipos de riego, escasa precipitación o sequías, heladas, plagas, malezas y enfermedades, entre otros, por lo que algunos de ellos dependen de una buena atención y otros más de cuestiones de suerte o de buena fortuna sobre todo en el caso de fenómenos externos o incontrolables”.
En ese sentido se debe promover la intensificación estable y ecológicamente confiable de la producción, mediante la optimización por unidad de superficie tomando en cuenta la preservación de los recursos e incluyendo el potencial y los impactos sociales, políticos, económicos y medioambientales.
Las desafiantes condiciones de la agricultura en la actualidad, imponen necesariamente la búsqueda y desarrollo de sistemas de producción adaptados a las nuevas perspectivas globales y sostenibles en el tiempo.