Heladas tardías

Sin duda al llegar la primavera surge también con ella dentro del sector agrícola el temor a heladas tardías, las que definitivamente en los últimos años han causado cuantiosos daños en viñedos y diferentes cultivos, como fue el caso suscitado el mes anterior de abril afectando a un sin número de agricultores de la región limítrofe entre los estados de Zacatecas y Aguascalientes.

Siendo pues dicha época la etapa donde muchos cultivos comienzan a salir de la fase de reposo vegetativo y el hinchamiento de las yemas es el preludio del desarrollo de los brotes; por lo que es precisamente ese periodo el de mayor riesgo para especies sensibles o altamente susceptibles a daños por heladas tardías como es el caso especial de la vid.

Durante el reposo vegetativo, la mayoría de los cultivos pueden resistir temperaturas muy bajas, de hasta por debajo de -10° centígrados; pero es en el momento del hinchamiento y apertura de las yemas, del crecimiento de los brotes o incluso del desarrollo de las inflorescencias, cuando el cultivo se vuelve susceptible a las caídas de temperatura justo bajo cero.

Las causas de las heladas pueden ser diferentes: a) inversiones térmicas, en las que el aire en contacto con el suelo se enfría generando las llamadas heladas radiativas o negras, ya que provocan el secado de los brotes que toman este color; b) advección, fenómeno por el cual grandes masas de aire frío se mueven horizontalmente; y c) mixtas, en el que se unen causas advectivas y radiativas.

Es pues en ese sentido, en el que dentro del pasado mes de abril azotó una fuerte helada en diferentes partes de los estados de Zacatecas y Aguascalientes, generando graves daños en cultivos de uva, destruyendo brotes de hasta 15 centímetros, por lo que obviamente se espera una significativa reducción de las cosechas en detrimento directo a la economía de este sector rural.

Según información de diferentes medios locales y de productores de la región sur del estado de Zacatecas son miles las hectáreas de vid que se han perdido; Tan solo en el municipio de Ojocaliente, se afectaron mil 500 de las mil 800 hectáreas de producción de uva, lo que representa el 85% de la superficie total.

En el municipio vecino de Luis Moya, se heló el 89% de las hectáreas destinadas al cultivo de vid, mientras que las pérdidas en Noria de Ángeles, Cuauhtémoc y Trancoso fueron del 76, 52 y 36% según informaron los afectados.

En una de las tres zonas productoras de Ojocaliente, denominada La Concepción, los afectados son cerca de 300 productores, según comentó su vocero, Isidro Arredondo Ponce. Destacó que los daños a los cultivos también fueron graves en las otras dos zonas de Ojocaliente; El Refugio y Pastoría.

Asimismo, mencionó que aspiran a ser beneficiarios de un programa de la SADER para acceder a apoyos económicos para la adquisición de paquetes tecnológicos con los cuales poder rehabilitar las plantas dañadas y retomar en la medida de lo posible la producción. Contemplando además la posibilidad de contratar seguros contra daños por situaciones climáticas, los cuales permiten se blinden algunas hectáreas de vid en caso de siniestro.

Por otra parte, cabria mencionar que podrían existir algún tipo de intervenciones preventivas en defensa contra heladas, como el uso de variedades más resistentes o el empleo de medios mecánicos como ventiladores u otras tecnologías, reconociendo sobre todo que es fundamental el hecho de conocer el riesgo y el tipo de heladas que se podrían producir, para en base a ello poder intervenir con prontitud y de forma correcta, aunque siendo realistas el luchar contra condiciones climáticas adversas es sumamente complicado e incluso en muchas de las ocasiones imposible.

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