Evaluación de la capacidad reproductiva de los toros

En la región norte de México, el sistema de producción de carne de bovino se realiza en condiciones de pastoreo extensivo, aprovechando el forraje de la vegetación nativa de los agostaderos y es conocido como sistema vaca-cría (Figura 1). Se estima que en el 97% de las unidades de producción de bovinos carne en el país se realiza el empadre por medio de monta natural, por lo que contar con toros fértiles, es indispensable para lograr un mayor número de vacas gestantes y una buena producción de becerros.

Para saber si un toro es apto para la reproducción, se recomienda que éste sea revisado mediante una prueba conocida como evaluación de la capacidad reproductiva. Sin embargo, de acuerdo con un estudio publicado en 2020, se estima que en México solo el 40% de los productores realiza esta prueba a sus toros, y en la mayoría de los casos esta evaluación únicamente se realiza al momento de la compra.

La evaluación de la capacidad reproductiva de los toros permite detectar animales infértiles y sub-fértiles. Los problemas reproductivos de los sementales tienen un efecto muy significativo sobre la productividad y rentabilidad del sistema vaca-cría; si uno o varios toros tienen problemas de fertilidad, la producción de becerros se verá reducida. Se considera que la prueba de capacidad reproductiva del toro es práctica y económica, tiene un costo de 250 a 500 pesos, dependiendo de la distancia y número de toros a evaluar. por lo que se recomienda realizarla de manera periódica, en todos los toros utilizados como sementales.

Se recomienda que todos los toros que serán destinados como reproductores sean evaluados al momento de la compra, e idealmente, todos los sementales deberían ser evaluados cada año, al menos dos meses antes del inicio del empadre. Cuando esta prueba se realiza de manera rutinaria, se pueden reemplazar a los toros que presenten algún problema que impida su desempeño reproductivo.

De acuerdo con los lineamientos de la Sociedad Internacional de Teriogenología, una organización dedicada a proveer liderazgo en el estudio de la medicina reproductiva veterinaria, la evaluación de la aptitud reproductiva del toro debe incluir los siguientes aspectos:

1) Examen físico general: donde se verifica la condición corporal (CC), aplomos de las patas, vista, boca y el estado de salud en general; se deben descartar problemas presentes al nacimiento, locomotores o cualquier alteración que comprometa el desempeño del toro.

2) Examen del aparato reproductor: se recomienda palpar e inspeccionar el prepucio, pene, escroto, testículos, así como realizar palpación rectal de las glándulas accesorias, para descartar la presencia de alteraciones o infecciones. Los testículos deben ser del mismo tamaño y con consistencia firme, si no tienen el mismo tamaño, se puede sospechar de alguna infección o lesión, de descenso incorrecto (conocido como criptorquidia). La medición de la circunferencia escrotal (CE) es muy importante, ya que está relacionada con la producción de espermatozoides, por lo que es uno de los componentes más importantes en la evaluación de los toros.

3) Evaluación de las características seminales: el examen seminal debe incluir información de la motilidad masal e individual progresiva, para evaluar el porcentaje de espermatozoides que presentan un movimiento rectilíneo y continuo. En cuanto a la morfología, se acepta un máximo de 30% de espermatozoides anormales.

La electro-eyaculación es la técnica de colección de semen más utilizada con animales sin entrenamiento o con temperamento agresivo (Figura 2). Consiste en la estimulación rítmica, con pulsos eléctricos, de los nervios cercanos a la próstata, para provocar la erección y eyaculación. El eyaculado obtenido con esta técnica no refleja los valores normales de concentración del eyaculado, debido a que con este método se produce mayor liberación de plasma seminal; por ello la concentración espermática no se evalúa de manera rutinaria en las muestras de semen obtenidas con esta técnica.

Con base en la evaluación de los aspectos mencionados, los toros se clasifican en:

Satisfactorio o apto: son toros que igualan o superan los valores de referencia mínimos para la circunferencia escrotal, con motilidad masal regular como mínimo, motilidad individual superior a 30% y para morfología espermática se acepta como mínimo 70% de células normales (Cuadro 1).

No satisfactorio o no apto: son toros que están por debajo de los valores de referencia mínimos para uno o más parámetros, por lo que es muy poco probable que alguna vez mejoren su estado; también se clasifican en este grupo a los toros que muestren defectos genéticos o problemas físicos (incluyendo enfermedades infecciosas) que comprometen su reproducción o fertilidad.

Cuestionable o dudoso: en esta categoría se clasifica a cualquier toro que no encaje en las categorías anteriores y que podrían mejorar en una segunda prueba; esta categoría incluiría toros cuya muestra de semen no cumple con las características para ser satisfactorio, pero que podría mejorar. En esta categoría también se incluye a los toros de los cuales no se pudo obtener un eyaculado; así como toros con algún problema tratable (por ejemplo, gabarro o cojeras). En general, si existen dudas acerca de un toro, este debe ser considerado para una nueva prueba.

A pesar de que las pruebas de libido, habilidad para montar y de enfermedades de transmisión sexual no son incluidas de manera rutinaria en la evaluación de sementales, se recomienda considerarlas como pruebas completarías para la selección de sementales.

Figura 1. Bovino del sistema vaca-cría en pastoreo intensivo.

Figura 2. Colección de muestra de semen con electroeyaculador.

Cuadro 1. Valores mínimos recomendados para un toro potencialmente satisfactorio.

Newsletter Inifap – Elizabeth Pérez Ruiz, María Guadalupe Rivera Trejo, Bernardino Espinoza Velasco

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