Producción de cerdos 5ª parte

Diferentes estudios han demostrado que animales con bajo peso al nacer y destete, cuando son bien manejados, manifiestan una ganancia compensatoria en base a su potencial genético, con lo que se reduce el riesgo de que sean los pequeños del grupo.

Como ejemplo, un cerdo nacido de 0.7 kilos en comparación con el que nació de 1.4 kilos (el doble del peso), al destete es probable que el de mayor peso alcance los 7 kilogramos, mientras que el pequeño solo logre 4 kilos; esto no es la mitad del peso que tenía al nacer, y proporcionalmente el cerdo pequeño ganó más peso que el grande. Sin embargo, cerdos retrasados o de bajo peso a las 10 semanas de edad muy probablemente serán los pequeños a la venta; entonces, el manejo en maternidad y en recién destetados es fundamental en el desempeño futuro del animal y debe ser un área prioritaria.

Llevar un estricto control sanitario es prioritario, identificando posibles agentes circulantes; para ello el diagnóstico puede no ser sencillo y requiere tomar en cuenta los seis elementos fundamentales: 1) anamnesis, todo lo referente a la granja, origen de los animales, del alimento, del agua, función zootécnica, clima, enfermedades en la zona, etc.; 2) análisis del cuadro clínico, debe incluir lo que está ocurriendo en los animales problema y otras áreas de producción de la granja; 3) registros de producción, dónde está afectando el problema clínico, sea en mortalidad, ganancia de peso, fertilidad a parto u otros; 4) realización de necropsias, tanto en cerdos encontrados muertos en fase aguda, como en cerdos sacrificados con el cuadro clínico; 5) revisión en rastro o matadero, para identificar lesiones crónicas y muchas veces no mortales, como parasitosis, micoplasma, Ileitis y otras enfermedades; y 6) análisis de laboratorio, que incluye serología, bacteriología, virología, técnicas moleculares, fluidos orales y otros. Los patógenos más comunes son el virus de PRRS, Circovirus, Influenza Porcina, algunos virus digestivos (Rotavirus y Coronavirus), bacterias digestivas como E. coli, Clostridium spp., y otros agentes como H. parasuis, S. suis, M. hyopneumoniae y otros agentes del complejo respiratorio y digestivo porcino.

Al igual que lo recomendado para la etapa de destete, es importante aceptar solamente animales con potencial productivo, sacrificando aquellos no viables o marcadamente afectados. El ideal es no mezclar a los cerdos, ya que aun cuando se agrupen a los animales por peso exacto, con toda certeza una semana después ya habrá diferencia en el peso, y esta se incrementará al paso del tiempo; lo mejor es que la capacidad de los corrales de engorda sea exactamente igual a los corrales de destete, o por lo menos un múltiplo del mismo, para solo separar a los cerdos grandes de los pequeños, pero sin mezclar cerdos de diferente corral.

Por ejemplo, si la capacidad de los corrales de destete es de 25 cerdos y en la engorda solo de 20, entonces se tendrán que hacer 4 corrales de cada uno de los correspondientes al destete, sin mezclar, y en otro corral mezclar los 5 cerdos más pequeños sobrantes de cada uno de dichos corrales de destete.

En general las instalaciones para finalización de cerdos en México son de ventilación natural; el problema es que no en todos los casos se respeta la distancia entre casetas. El espacio entre dos naves debe ser una vez y media el ancho promedio de cada caseta, por ejemplo, si la caseta mide 12 metros de ancho, la siguiente caseta se debe ubicar a 18 metros como mínimo; en zonas calurosas o con escaso movimiento de aire, el espacio debe ser mayor, cuando esto no es posible o en caso de granjas construidas hace varios años, la opción es colocar sistemas de ventilación (ventiladores), o bien, incrementar el espacio por cerdo (1.5 metros cuadrados por animal).

Espera la 6ª parte de este artículo, en próximas ediciones…

 

 

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