Desempeño con arraigo 7ª parte

En esta la última parte de una seria de artículos enfocados al emblemático cultivo de Chile Yahualica, del que se obtiene un fruto distintivo acreedor de una valiosa y reciente Denominación de Origen, se agradece la amabilidad de técnicos y productores, quienes amablemente compartieron parte de su experiencia para la elaboración de este amplio reportaje dividido en varios capítulos donde se tocaron temas productivos, tecnológicos, sociales, culturales, económicos y comerciales en torno a esta representativa cadena agrícola, con el único fin de transferir información de utilidad; así pues en esta su entrega final se da continuidad al desarrollo del contenido a través del intercambio vertido por el Sr. Leandro Yáñez Legaspi, productor de Chile Yahualica, quien maneja en promedio una superficie de 2 hectáreas de la hortaliza, dentro de la unidad de producción llamada Rancho Las Calabazas, ubicado entre los límites del municipio de Nochistlán y Apulco, del Estado de Zacatecas.

“La selección de chile, es donde apartamos el de primera calidad y el de segunda, con el fin de separar y empacar lo que es bueno y lo que es pinto, lo cual se realiza en costales de plástico, dado que el comprador así lo requiere, sin importar si lleva cabos o no. Por lo regular estos sacos pesan alrededor de 10 kilos, o solo que sean muy anchos ahí sí pueden agarrar de 15 a 16 kilos”.

“Los compradores o intermediarios lo que hacen es venir a buscarnos, tratar con nosotros, pagarnos el producto en efectivo al momento, cargar e irse a descargar, a grandes rasgos ese es su negocio; para nosotros es complicado decidir ir hasta las plazas comerciales ya que por un lado es poco el chile que podemos llegar a tener, así como para evitar riesgos y por el desconocimiento que tenemos de los contactos en los diferentes mercados”.

“El destino principal de este tipo de chile sin duda es la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, en el mercado de abastos donde se comercializa a granel o fresco, sin procesamiento industrial alguno, y por otro lado están las fabricas salseras que lo muelen y lo transforman en un producto con mayor valor agregado, bajo diferentes modalidades y presentaciones”.

“Para brincar al siguiente escalón de la cadena de valor y ser nosotros mismos como productores los que comercialicemos directamente a los fabricantes, a los consumidores e incluso a los exportadores, en primer lugar tendríamos que tener las relaciones necesarias con la gente indicada y cubrir todas sus demandas con practicidad y confianza, entablando así un trato comercial directo sin la presencia de intermediarios, lo que definitivamente sería de gran beneficio para nosotros como agricultores”.

“Para ello tendríamos que juntarnos como productores, con el fin de obtener esa capacidad productiva o de volumen que cubra la demanda de clientes importantes, estando así listos por si se presenta cualquier pedido grande. Un precio del producto para nosotros salir adelante y seguir produciendo, es decir, un valor comercial justo sería entre los 140 y los 150 pesos por kilo, sin embargo normalmente el precio fluctúa de 90 a 110 pesos el kilo, aunque se han presentado ciclos que no llega ni a los 50 pesos”.

“Básicamente es el municipio de Yahualica el que surte a Guadalajara, y a su vez Yahualica se surte de Nochistlan y Apulco, por eso es ahí donde están los principales compradores y comercializadores del producto, situación por la que dependemos de ellos, ya que simplemente no tenemos el modo ni el transporte para trasladar el chile hasta los grandes centros de consumo”.

Para finalizar, el Sr. Yáñez Legaspi concluyó; “realmente nos hace falta mucha capacitación y asesoría, además de organización lo que nos permita conseguir insumos baratos, producir más, comercializar mejor, y tener una retribución justa por nuestro trabajo, retos que se ven intensificados por los riesgos naturales que la agricultura implica, como son plagas, enfermedades y lo más preocupante fenómenos climáticos como heladas o granizadas las cuales llegan a ser totalmente devastadoras para el cultivo”.

Auténtico estandarte que distingue en el mundo a las fértiles y privilegiadas tierras de los Altos de Jalisco y del Sur de Zacatecas.

Escriba una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *