Miel del Floral

Sin duda la miel es un alimento dotado por la madre naturaleza sumamente delicioso, que además posee un gran valor nutricional para el ser humano y un sinfín de propiedades benéficas para su salud, producida por las preciadas abejas quienes se encargan de recolectar el néctar de las flores, con lo que a su vez ayudan a mejorar la producción agrícola a través del proceso de polinización, contribuyendo así enormemente a la preservación de la biodiversidad.

Esta sustancia densa, ambarina y muy dulce que elaboran las abejas, contiene vitaminas en abundancia, azucares y otros compuestos que ayudan al organismo a la producción de sangre y al fortalecimiento general del cuerpo. Posee propiedades medicinales reconocidas a nivel mundial, enfocadas al tratamiento de afecciones de la piel, la garganta, enfermedades en los ojos, dolor de cabeza, riñones, hígado, alta presión, resfriados y tratamiento de heridas, entre muchos otros padecimientos.

De esta forma para su producción y aprovechamiento, el hombre desarrolla la apicultura, digna actividad económica y social enfocada a la crianza y cuidado de las abejas, con el fin de obtener productos precisamente como la miel, pero también la jalea real, el propóleo, polen y cera. En ese sentido, la apicultura en México genera alrededor de 100 mil empleos directos y se producen más de 58 mil toneladas de miel al año, siendo Yucatán el principal productor con un aproximado de más de 9 mil toneladas anuales; Zacatecas y Aguascalientes destacan con una producción cercana a las 2 mil y 500 toneladas anuales respectivamente.

“Nosotros iniciamos a trabajar con las abejas hace aproximadamente 8 años, siendo que desde siempre hemos sido consumidores de miel, y por ahí cuando estudié la carrera de medicina veterinaria empecé a juntarme con compañeros que se dedicaban a esto de la apicultura, y prácticamente de ahí fue de donde surgió esa inquietud y de donde me nació el gusto, así posteriormente fui involucrando a mi mama, la señora Regina Rojas, a mi papa y también a mis hermanos en apoyo, de esta forma es como poco a poco hemos ido avanzando y tratamos de irnos modernizando paulatinamente”; así lo compartió amablemente Alejandro Saucedo, médico veterinario de profesión y apicultor por gusto y vocación, líder de la marca de miel denominada Miel del Floral, dedicada a la crianza de abejas precisamente para la producción de miel y diferentes derivados, así como propóleo, polen y cera, entre otros productos, con centro de operaciones en el municipio de Calera de V.R., Zacatecas.

“Vendemos miel bajo el nombre de la marca Miel del Floral, nombre que se nos ocurrió ya que precisamente las abejas producen la miel de tantos campos llenos de flores. No contamos con una tienda física, nuestro modo de contacto y comercialización es a través de las redes sociales, forma que ha sido muy eficiente para nosotros, y entregamos a domicilio principalmente aquí en mismo Calera, Zacatecas, Guadalupe y Fresnillo principalmente, aunque también hemos entregado en otros estados, pero ya pedidos especiales”.

“Nuestras colmenas de abejas las tenemos en campos cercanos al poblado de Calera, cosechamos y posteriormente envasamos en el taller ubicado en la ciudad que es donde nos queda más cómodo. Las abejas que tenemos y con las que trabajamos hemos tratado poco a poco de irlas mejorando; anteriormente y tradicionalmente cuando las abejas para su aprovechamiento se introdujeron a México llegaron de Europa, incluso se comenta que antes la gente tenía sus colmenitas atrás en los patios de sus casas porque no había tanto problema con los piquetes de las abejas dada su gran docilidad, pero con el tiempo, hace unos años llego la africanización y comenzó a surgir el problema de la abeja africanizada, que se fue mezclando con las mansitas y se empezó a dificultar un poco la crianza de las abejas, y esto de la africanización llegó para quedarse y están en todos lados, por lo que nosotros siempre estamos tratando de usar abejas mejoradas, estarle metiendo un poco más de razas europeas que sean más dóciles y más fáciles de trabajar, y también más productivas”.

“Cada cierto tiempo hacemos cambio de reina, que es una práctica muy común que se debe de hacer, porque con el tiempo van bajando la productividad, entonces lo que hacemos es que conseguimos y metemos a nuestras colmenas reinas de criaderos que nos garanticen que tienen genética europea, esa es la manera principal para que ellas vayan dejando su descendencia, se mejore la genética y baje el nivel de africanización”.

“Las abejas como todo ser vivo también se enferman y tienen diferentes problemas, siendo uno de los principales que nos ataca, de los muchos padecimientos que existen, la llamada varroa, ácaro externo o parasito parecido a una garrapata que causa la enfermedad llamada varroasis, la cual afecta abejas obreras, reinas y zánganos, disminuyendo así su calidad de vida, por lo que para controlar dicha alteración aplicamos diferentes tratamientos, usando por lo general métodos naturales, utilizando ácidos orgánicos, principalmente el ácido oxálico, que es un compuesto que se encuentra en la naturaleza, en muchas plantas, también en la misma miel, nada más que nosotros lo aplicamos en una cantidad un poco mayor lo que elimina a dichos parásitos permitiéndonos mantener a nuestras abejas saludables”.

“Como aquí tenemos un tipo de abejas y hay otros apicultores que tienen otras, pero también hay muchos enjambres silvestres, entonces nosotros cuidamos nuestras abejas, pero los enjambres silvestres nadie los cuida, por lo que si aquí tenemos hasta cierto punto limpio, con la misma interacción que se da entre todas las abejas en el ambiente, se tienden a contaminarse y se contagian de otras, por lo que son enfermedades que están dispersas y lo mejor que podemos hacer es aprender a convivir con ellas siempre tratando de que nuestras abejas estén lo más sanas que se pueda”.

“Definitivamente a Zacatecas yo lo considero como un lugar privilegiado, tierra ideal para desarrollar una apicultura de alta eficiencia y calidad, siendo que existen muchas floraciones durante el año, incluso en invierno que decimos que todo se ve muy seco, de todas maneras, hay mucho de donde tomar. La miel se hace con el néctar de las flores, entonces esa es nuestra materia prima fundamental, por ello lo primero que necesitamos es que haya flores en el campo, y aquí en enero si hay humedad hay algo de floración, pero después llega marzo y abril y comienzan a florear todos los mezquites de los cuales tenemos muchos aquí en Calera, de donde se saca una miel clara y exquisita; después empiezan a florear los gatuños, los cuales dan una miel un poco más oscura pero sumamente sabrosa”.

“Posteriormente llegan las lluvias y salen muchas flores en el campo, de donde se saca una miel suprema que llamamos multiflora. De ahí que consideremos que esta región tiene un ecosistema excepcional, con diferentes floraciones en el año, lo que evita que nuestras abejas se desnutran, siendo sumamente importante que siempre tengan que comer; en años donde las sequías han sido muy severas y ha sido muy poca la floración que se presenta, nosotros como apicultores tenemos que elaborar un suplemento con lo que ellas normalmente comerían, que es polen y néctar, por lo que en esas condiciones buscamos hacer un sustituto de estos elementos, que es un jarabe de azúcar”.

“Este jarabe se pone en épocas cuando no hay que coman las abejas, que se utiliza para alimentarla y no para hacer la miel; y lo vamos a quitar cuando veamos que el campo ya empezó a florear y puedan ya empezar a alimentarse por sí mismas”.

“El clima que tenemos también es una importante ventaja para la apicultura, y aunque este tipo de abejas vienen de Europa, no son de este continente, han logrado adaptarse perfectamente, y están por todos lados adecuándose tanto a climas muy calientes como a temperaturas muy frías como las de Canadá donde los inviernos son bastante crudos y el hielo incluso rebasa el tamaño de la colmena; pero las abejas encuentran la manera de como calentarse y de como enfriarse en climas muy cálidos, por lo que sería muy difícil decir que todos los apicultores trabajamos de la misma forma, siendo que cada zona es diferente el clima, entonces en un lado se hacen las cosas de un modo y en otras partes de otra forma”.

“Algunos de los problemas o limitantes que existen, uno es el tema de la contaminación ambiental, que aquí en la zona donde estamos nosotros no la tenemos tanto porque la mayoría de la agricultura es de temporal y no aplican tantos insecticidas; pero en regiones donde hay una agricultura muy intensiva ahí si se aplican muchos insecticidas, y muchos de estos no son selectivos hacia la plaga nada más, y ahora si que afectan a lo que esté presente incluso a las abejas. Hay otras cuestiones, por ejemplo, el llamado calentamiento global que tiene mucho que ver en la modificación del clima, y pues dependemos de las condiciones climáticas y de la lluvia; entonces todos esos contrastes nos ocasionan que lleguemos a tener perdidas, que hasta cierto punto es normal, pues donde hay animales se tienen que morir animales, pero ya cuando tenemos perdidas mayores a las que son aceptables dentro de los limites es cuando empieza a mermar el ánimo y la productividad. Y algo que, si nos ha estado afectando en los últimos años, por lo menos aquí, es la sequía derivada de estos problemas del calentamiento global”.

“La verdad es que como apicultores de temporal son muchos los riesgos que corremos, y una de las cosas que más incertidumbre nos da es el clima, cuestiones de que cómo vendrá el año, cómo estará el frío o el viento; otro problema, que afortunadamente aquí con nosotros no se ha presentado, pero en otros apiarios de conocidos aquí mismo en Calera y no se diga en otros municipios, se da mucho el robo, robando colmenas o la miel, y esta uno esperanzado a que ahí tengo a las abejas bien y ya casi se llega el día de la cosecha, y pues llegas y tristemente ya no hay nada, siendo esas de las cosas que nos desalientan a seguir, pero pues a veces hasta los consideramos como riesgos de trabajo, pero ojala no existieran, porque ante esas cosas no puede uno hacer mucho”.

“Como apicultores tenemos diferentes actividades a lo largo del año, una de las más simbólicas y reconfortantes sin duda es la cosecha, que prácticamente la miel, así como esta en la colmena así es como llega al frasco, lo único que hacemos nosotros es que tenemos ciertos procesos mecanizados para poder extractar bien la miel y retirar cualquier impureza. Nosotros le quitamos el pedacito de cera, la extractamos en una maquina centrifuga y va saliendo la miel por ahí una que otra hojita u otras pequeñas impurezas, para ya nada más irla separando, se sedimenta, y esa es la misma miel que va a los frascos para su consumo, no lleva ningún otro proceso, no se calienta, no nada; lo que también es muy importante y es algo que nosotros cuidamos mucho como apicultores, hacer las cosas bien aquí en el campo, porque tal cual está la miel aquí en la colmena, así es como llega a la mesa. En algunas platicas nos mencionaban, que nosotros como apicultores teníamos que hacer las cosas mejor que otros productores, porque, por ejemplo, el que produce leche o el que produce carne, esos productos antes de que lleguen a la mesa, pues a lo mejor la carne se coce, la leche se pasteuriza, etc., entonces se puede eliminar ahí algo que vaya mal, y aquí en la apicultura no, aquí no hay procesos intermedios, la miel tal cual está en la colmena así como la tienen las abejas, así tal cual llega al frasco y así tal cual llega a las personas que son las consumidoras”.

“El periodo de producción depende, por ejemplo, de las primeras floraciones que hay es la de mezquite y la de multiflora; la de mezquite pudiera ser una semana, dos o hasta tres semanas, y ya, ese es el lapso donde están las flores en su pico que sueltan mucho néctar; y la multiflora es un poco más larga, pudiera durar cuatro semanas, cinco, incluso hasta dos meses, pero depende mucho de las variables climáticas. Hay otros lugares, por ejemplo, en zonas más tropicales, donde hay floraciones que no varían tanto y duran varios meses; por ello muchas veces se consideran como cortas nuestras floraciones”.

“Ahora bien, el tiempo que tardan las abejas para elaborar la miel, es una cuestión que depende ahora si que de la colmena. Nosotros como apicultores debemos de tener colmenas que estén bien llenas de abejas, bien pobladas, pero antes de la floración; entonces lo que hacemos es hacer uso de lo que les comentaba, de la alimentación artificial con jarabe de azúcar, estrategia que sirve para que vayan creciendo las abejas. Cuando una colmena esta bien llena de abejas y ya empezó la floración, hay veces que un alza o cámara de producción (cajones rellenos con cuadros o panales donde se sitúa la miel elaborada por las abejas) hasta en una semana la llenan, pero también hay ocasiones en que pasa un mes, mes y medio, dos meses, y apenas llenan un alza, ósea que esto es muy variable y depende de muchas condiciones, del clima, pero también de las abejas en sí, entre muchos otros factores”.

Para finalizar, el medico Alejandro Saucedo concluyó; “una colmena bien poblada de abejas a veces lo comparamos como si fuese un animal ya bien gordito, ósea ya listo para lo que lo ocupamos, y cuando una colmena nosotros no hacemos bien nuestros manejos, y esta con poquitas abejas, pues si va crecer, pero cuando este la floración intermedia o cuando ya vaya terminando, siendo su proceso de recolección más tardado”.

Espera la 2ª parte de este interesante reportaje productivo, en próximas ediciones…

Salvador Juárez / El Despertar del Campo

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