Legítimo icono de orgullo y satisfacción

Es en el campo donde se labra el carácter y los valores, espacio privilegiado que representa una destacada fuente generadora de empleo y derrama económica además de responder a las demandas alimenticias de millones de personas, configurándose así como un valioso entorno productivo depositario de prodigiosas raíces culturales y de las expresiones más entrañables de identidad nacional, siendo que en su esencia toman forma los rasgos y virtudes que definen el modelo e idiosincrasia que distinguen al país dentro del mundo y lo caracterizan como parte del mismo, creando con ello el escenario propicio del que se desprende un amplio y profundo acervo de capacidades y talentos que se transmiten de generación en generación como un legado único e irremplazable, plasmando preciadas costumbres en torno a una labor emblemática que se proyecta como un legítimo icono de orgullo y satisfacción.    

En ese mismo sentido y como parte importante dentro de dicho sector, la producción de ajo posee una enorme relevancia socioeconómica, a través de su cultivo en campo, cosecha, selección, empaque, transporte, comercialización e industrialización y demás eslabones de su cadena de valor. Se estima que, tan solo en el proceso de producción, el cultivo ocupa 225 jornales por hectárea, lo que representa alrededor de 1´938,900 jornales en las 8,617 hectáreas que se cultivan anualmente en promedio a nivel nacional, gracias al firme desempeño de hombres y mujeres de campo, productores con vocación, que son prueba manifiesta de grandes facultades, mediante lo cual toman vida y color los suelos agrícolas quienes como toda madre fecunda con pasión y cuidado ofrecen sus mejores frutos.

Es por ello que buscando resaltar dicha trascendencia el Comité Nacional Sistema Producto Ajo, tomó la decisión de desarrollar con gran éxito el pasado Taller Internacional de Ajo 2025, dentro de las instalaciones del Campo Experimental Pabellón de Arteaga del Inifap, en el Estado de Aguascalientes, bajo la misión de capacitar e integrar a toda la cadena productiva y comercial del ajo a nivel nacional, tratando de brindar soluciones a la problemática que enfrentan los agricultores de esta hortaliza, desarrollando estrategias de mejora para impulsar la productividad, competitividad, rentabilidad y sustentabilidad de este cultivo, fomentando el intercambio de experiencia e información a fin de aumentar los limites del conocimiento, lo que resulte en un incremento positivo del rendimiento y calidad del producto.

Especialmente para el desarrollo de este magno foro, acertada y apropiadamente se estableció una significativa parcela demostrativa con el cultivo de ajo, donde ilustrativa y claramente se pudo comparar y constatar el avance genético, el manejo y cuidado de suelo y agua mediante la tecnificación del riego con la implementación de herramientas de última generación respecto de elementos como filtración, válvulas, automatización, líneas de conducción, cintas de goteo y demás componentes de punta necesarios para la operación de un adecuado sistema de fertirrigación, así como el evidente adelanto en el importante e interesante tema de nutrición y protección vegetal, donde se contó con la valiosa participación de diferentes marcas y casas comerciales orientadas hacia dicho segmento, mostrando así los meritorios resultados de la evaluación de sus productos aplicados directamente en campo sobre el cultivo de ajo, fomentando con ello el uso de nuevas y mejores alternativas mediante fórmulas efectivas y de alta especialización para el correcto incremento del rendimiento y la calidad de la cosecha.

Referente a dicho ensayo productivo, el secretario de CONAJO (Comité Nacional Sistema Producto Ajo A.C.), Sergio Narváez Claverán, pertinentemente realizó la relatoría sobre la parcela plasmada dentro de las memorias del Taller, en la que precisamente relata que tal campo demostrativo nace de la necesidad de comprobar diferentes puntos de vista en cuestión de producción de ajo, la cual empató como una perfecta maqueta viva dentro del proyecto del segundo Taller Internacional de Ajo; recurriendo así en primera instancia al Inifap en busca de orientación científica, donde decidida y gratamente abrieron las puertas para el uso de sus instalaciones así como recursos disponibles en el Campo Experimental Pabellón, todo suscitado de forma natural y oportuna, por lo que tan solo unas semanas después se comenzaba a preparar el terreno para el establecimiento y desarrollo de tal parcela demostrativa.

De inicio sin tener muy en claro el rumbo del proyecto, pero acertadamente se convocó a productores, asesores y técnicos representantes de diferentes marcas comerciales con relación al cultivo de ajo, realizando así de un momento a otro una primera reunión técnica con un quorum de no más de 8 personas, quienes aportaron valiosos planteamientos. Pero lo más importante es que se prendió una mecha de colaboración, la que pronto detonó en un grupo de casi 50 involucrados, donde se incluían experimentados ingenieros, especialistas en riego, financieros, funcionarios públicos, entre otros profesionistas, apoyando en temas de fitosanidad, nutrición, comercialización y demás aspectos al respecto.

De ahí, con dicho cúmulo de participantes, se optó en la creación o división de la parcela en 5 tablas demostrativas; siendo el Ing. Omar Narváez Claverán, quien tomó la responsabilidad de llevar la supervisión general de dichas parcelas en el ámbito agronómico. A partir de ahí, cada equipo tuvo la facultad de llevar a cabo su idea de producción como creía más conveniente.

La Parcela 1 estuvo a cargo de AGROCID, en colaboración con las compañías TNI, LAPISA, ALGACELL y ACDIAN PLANT HEALTH. En la Parcela 2,el Ing. Agustín Gómez encabezó el grupo apoyado por marcas importantes como MATELLUS, ARGRIS, SYNGENTA, ARVENSIS y FICOCYAN. En la Parcela 3, aprovechando las bondades del proyecto se integró un dream team de insumos con marcas participantes como BAYER, AGRÍCOLA LOMBARDIA, SCI-AGRI, COMPO EXPERT, COSMOCEL, FERQUIAGRO, ARVENSIS y ZEOLITECH. Dentro de la Parcela 4 interactuaron 2 marcas, GREENHOW enfocada en el tema de la nutrición vegetal, representada por el Ing. Quin Omar Elías Díaz, y DRAGON para toda la parte de protección del cultivo, representada por la Ing. Alondra Ramírez Gurrola. Y, finalmente, en la Parcela 5, colaboraron compañías como BIOSINTESIS ORGANICA, MIS RAÍCES y JOHN DEERE, bajo una idea de producción muy diferente a las anteriores parcelas, trabajando con métodos de producción alternativos mediante esquemas de manejo biológicos o biorracionales.

Estas parcelas se establecieron sobre una superficie de 4.7 hectáreas, ocupadas anteriormente por pastos que habían habitado ahí por más de 15 años. Darle punto a la tierra fue un reto, pero al final se encontró un suelo bondadoso y de buena textura. En total se establecieron 2 variedades de ajo blanco; en las parcelas 1, 2 y 5 se sembró la variedad Piedra Blanca y en las parcelas 3 y 4, la variedad Mármol Blanco.

Por primera vez se utilizó la sembradora escogida, implemento mecánico muy básico y fácil de operar, la cual es conocida como La Chinita por su procedencia. Dicha siembra fue a 6 hilos, sin embargo, esta máquina tiene la desventaja de ser muy lenta, solo 1.3 km por hora; la densidad de población establecida fue de aproximadamente 450,000 semillas por hectárea. La semilla que se utilizó fue inducida por un periodo de 42 días, a una temperatura de 2 grados centígrados bajo cero.

En cuanto al sistema de riego, se trabajó a marchas forzadas, contando solamente con una línea principal de riego que corría de sur a norte. Para solucionar tal asunto, 3 compañías más se integraron y se encargaron de hacer que el sistema funcionara. LAMSA hizo su diseño y, de la mano con RIVULIS, aportaron tubería, cintilla, filtros y varios accesorios que hicieron posible mover el agua desde el depósito cercano al pozo, hasta las plantas. Un poco después, INRA aportó la tecnología necesaria para optimizar el uso y control del agua, con lo que se automatizó el sistema logrando regar desde el teléfono. Así al final, el objetivo de reunir a un equipo de especialistas se logró.

Para cerrar con su relatoría sobre el proyecto de la parcela demostrativa del Taller Internacional de Ajo, el señor Sergio Narváez Claverán concluyó que a todos nos conviene que el conocimiento se comparta, ya que se optimizan los recursos y se mantiene una alta competitividad como sector productivo; además destacó la importancia de que los agremiados se mantengan actualizados y unidos, como un solo bloque productivo, buscando así en conjunto mejores posibilidades de éxito, basados en el aumento de la producción, la reducción de costos y el cuidado de los recursos naturales.

Asimismo, recalcó su deseo de que la relación establecida con el Inifap se siga dando y de buenos frutos; “tenemos mucho que aprender unos de otros, y trabajando en equipo, lo podremos lograr”. “La competencia no somos nosotros, nuestra competencia nos lleva años de ventaja y se encuentra del otro lado del planeta, no podemos ponernos muy cómodos, sigamos emprendiendo, estudiando, relacionándonos y el futuro será brillante”.

Y así finalmente agradeció a todos quienes participaron en el proyecto aportando su tiempo, conocimiento, trabajo y recursos económicos, como es el caso de la gente de SEDRAE del Gobierno del Estado de Aguascalientes, al Inifap, a Los Rancheros Hermanos Narváez por facilitar sus instalaciones para el manejo y procesamiento de la semilla utilizada, y sobre todo al equipo de Agroindustrias El Montecito/MMC, entre ellos Don Sergio Narváez y la Sra. Lulú, Omar, Frida, Lourdes, Geras, Mariel, Pepe, Dany y Carlos.

Por otra parte, tratando de fortalecer el intercambio de experiencias e información, en entrevista, Sergio Narváez Claverán, nos compartió parte del extenso y arduo trabajo desempeñado para llevar a cabo el 2º Taller Internacional de Ajo, señalando entre muchas cosas que; “como CONAJO, el objetivo de desarrollar este tipo de talleres, número uno, es estandarizar la producción de ajos con nuestros agremiados, darles información de tecnología, de nutrición, de mecanización y de nuevos procesos, y número dos, es actualizarnos para juntos como bloque seguir avanzando y no quedarnos atrás, hacer una buena representación de producción nacional y estar bien organizados a nuestra hora de venta o comercialización siguiendo las tendencias que el mercado nos marca”.

“Este es un proyecto que no nada más se trata del taller o de la parcela, sino que los resultados que de aquí surjan, de las investigaciones que aquí se están realizando, se estará buscando la forma de permearlos de la mejor manera posible a todos los productores de ajo, para en base a esto sacar un paquete tecnológico que pueda ser aplicado en próximos ciclos, replicándolo con productores ya de a pie, agricultores 100% sin ayuda del gobierno, pero con asesoría del grupo de ingenieros que están trabajando y participando este año”.

“Lo que es la parcela demostrativa consta de 4.7 hectáreas con el cultivo de ajo blanco, empleando 2 variedades, Piedra Blanca y Mármol Blanco; la primera es una variedad muy regional del sur de Zacatecas o del centro de Aguascalientes, por lo que se adapta muy bien a estas condiciones de terreno y de clima que aquí tenemos, y podríamos decir que es un ajo muy grande, como tipo California, que como todo, tiene sus ventajas y sus desventajas, y entre sus principales desventajas, como se mencionó en el taller anterior, posee bastantes problemas de Fusarium proliferatum, que por lo general en campo no se manifiesta, pero ya cuando tienes el producto empacado, ya en la caja, se empieza a cocer, lo que representa un gran problema, y como ventajas tiene que aporta muy buenos rendimientos, con una planta vigorosa, grande, que no requiere de mucha fertilización y da tamaños grandes”.

“Empezamos a sembrarlos a finales de octubre, principios de noviembre, que a mi en lo personal, me hubiera gustado empezar a sembrar 2 semanas antes y creo que hubiésemos tenido mejores resultados; pero la verdad es que ha sido un proyecto bastante complicado, desde conseguir la semilla, siendo que el año pasado el ajo estuvo muy caliente, comercialmente hablando, y prácticamente nadie tenía semilla, por lo que de inicio fue muy difícil hacernos de esos materiales para empezar a trabajar con mayor anticipación”.

“Estos son ajos inducidos mediante la aplicación de frío durante un lapso de 40 días bajo una temperatura de 2 grados centígrados bajo cero, por ello la precocidad del cultivo, por lo que creo que vamos a estar cosechándolos por ahí de mediados de abril. La siembra se realizó con una maquinita china mecánica, que, pues nosotros conocemos 2 tipos de maquinaria aquí, la que usa poder neumático y la que emplea poder mecánico, y esto fue totalmente mecánico, mediante una maquinita muy lenta, pero muy efectiva, que nos gustó mucho como trabajó”.

Para terminar, Sergio Narváez agregó; “de esta forma es que no empleamos nada de mano de obra para la siembra, que yo creo que esa es la tendencia hacia donde se debe ir dirigiendo el productor de ajo, buscando evitarse ese costo tan alto de la mano de obra al momento de la siembre y la cosecha, que sinceramente es bastante pesado, razón por la cual no mucha gente se avienta con este cultivo, porque pues para cosechar una superficie como esta de la parcela demostrativa, no sé, quizá se necesiten 100 personas durante 4 días mínimo, por ejemplo, y esa es una feria que se nos va. Por ello es que esta maquinita nos ha gustado mucho, siendo que sobre todo nos está ahorrando bastante mano de obra, que la verdad es que tiene su proceso, recalcando que esta es la primera vez que la usamos, pero ya sabemos que no tenemos que hacer, y que tenemos que mejorar para el próximo ciclo, por lo que va ser un aprendizaje constante a través del cual vamos a ir perfeccionando poco a poco la técnica, pero para ser el primer año creo que no está tan peor”.

Espera la 2ª parte de este interesante reportaje productivo, en próximas ediciones…

 “Tenemos mucho que aprender unos de otros, y trabajando en equipo, lo podremos lograr. La competencia no somos nosotros, nuestra competencia nos lleva años de ventaja y se encuentra del otro lado del planeta, no podemos ponernos muy cómodos, sigamos emprendiendo, estudiando, relacionándonos y el futuro será brillante”; Sergio Narváez Claverán, secretario de CONAJO.

Escenario propicio del que se desprende un amplio y profundo acervo de capacidades y talentos que se transmiten de generación en generación como un legado único e irremplazable, plasmando preciadas costumbres en torno a una labor emblemática que se proyecta como un legítimo icono de orgullo y satisfacción.

::: Memoria del Taller Internacional de Ajo 2025; Sergio Narváez Claverán, secretario de CONAJO.

Salvador Juárez / El Despertar del Campo

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