Legado que confiere identidad

Al hablar del valioso tema de la producción de chile inevitablemente nos tendríamos que remitir a su importante legado entorno a un cultivo emblemático que confiere identidad a estas tierras dadas sus fuertes raíces de mexicanidad, labradas y cultivadas por generaciones de hombres y mujeres de campo que con esfuerzo y pasión han forjado una firme y rica tradición productiva, gracias a la cual año con año toman vida y color los suelos de la región; en ese sentido, tratando de resaltar dicha concepción fue por lo cual se estableció y presentó la fructífera parcela demostrativa desarrollada dentro del marco de la pasada cuarta edición del Encuentro de Chiles Picosos, realizado en Rancho La Esperanza, ubicado en suelos pertenecientes al municipio de Rincón de Romos, Aguascalientes, destacada unidad de producción liderada por el Licenciado Heriberto Gallegos y que forma parte de la empresa Agrícola Gallegos e Hijos, representando así una digna y exitosa plataforma de intercambio que se proyecta como un verdadero trampolín hacia la evolución, donde se promueve la transferencia de ideas y experiencias entre productores, técnicos, proveedores, comercializadores, industriales y demás eslabones involucrados dentro de esta valiosa cadena productiva, contando así con la importante participación de cientos de visitantes de diferentes puntos de la región y del país, recalcando la presencia de poco más de 50 empresas expositoras de talla nacional e internacional, mediante lo cual se busca posicionar una noción real de cómo es y cómo se hace una agricultura moderna, a través de una grata interacción entre las diferentes áreas del conocimiento y la producción como es el desarrollo de semillas, la nutrición y protección vegetal, sistemas de riego, así como maquinaria y equipo, consolidando así un fructífero espacio productivo donde se pudieron comparar cada una de las diferentes variedades establecidas parte de un extenso portafolio de más de 100 materiales genéticos diferentes presentados bajo condiciones agroclimáticas y de manejo similares.

Fértil parcela de evaluación y producción comercial en la que se plantó un amplio catálogo de chiles sobre todo del tipo ancho, serrano y jalapeño, además de ciertas especialidades como el húngaro, caribe, banana, morrón, y anaheim, entre otros, destacando materiales como los anchos Quiroga y Apache de Premier Seeds; Sargento y Corsario de Sakata; Parota y Teca de HM.CLAUSE; de Westar el WS-4830; Glorioso de Martínez Seeds; Marques, Silex y Mascota de Keithly-Williams; de Seminis SVHE5952 Cadete y SVHE8261; Walamo y El Bajío de Lark Seeds; y Commander de Enza Zaden; los serranos Jarana, Jacona y Altamira de Premier Seeds; Arandas de HM.CLAUSE; y Torim de Cedisa; el jalapeño Sanba de Premier Seeds; Kronos de Sakata; Jerarca de Cedisa; de Keithly-Williams los jalapeños Mexica y Orizaba; Zapoteca y Olmeca de HM.CLAUSE; Caporal, Mayordomo e Invicto de MarSeed; y de Enza Zaden los jalapeños Teniente y Cuatrero; los húngaros 21p06 de Premier Seeds; Canario Real de HM.CLAUSE; Macondo de Martínez Seeds; los hot banana Golden Max de Cedisa; y Patrón de Westar; los caribe WS-4793 de Westar; y Caribe Real de HM.CLAUSE; y los Anaheim Rex de Westar; entre muchos otros. Asimismo, cabe nombrar y reconocer a las demás compañías participantes, especializadas en diferentes segmentos dentro del ramo, tales como John Deere, Seed Force, KoorAgro, Nutriline, Agrocaba, Qualtium, UPL, Agri Smart, JCO Fertilizer, Agroestime, Yara, Syngenta Semillas de Vegetales, Femssa, Agroinsumos Nuevo Amanecer, Jacto, Syngenta Biologicals, Arvensis, Vidra, Bayer, Matellus, Innovak Global, Mas Agroquimicos y Semillas, Nutricomplex HLA, King Seeds, Hortalizas Anba, Semillas Galera, Valent, Amvac, Agrícola San Antonio, Polyter, FMC, nufarm, Semillas Martínez, Versa, Multiagro, El Cuije Agroinsumos, gruindag, PC Agroinsumos, Zeolitech, Tepeyac, Agros de Altamira y Bejo, entre otras.

“Este encuentro comenzó como una plática entre amigos, siendo que venían los ingenieros y nos preguntaban qué, si podían poner unas muestras, y si con todo gusto nosotros siempre accedíamos, y así de repente a uno de los técnicos le surgió la idea de hacer algo un poco más grande, siendo que cuando esto comenzó eran como unos 6 o 7 surcos, ya después cuando se hizo ya más formal el primer año lo hicimos en otras tierras que tenemos conocidas como Rancho Doña Chuy y ahí lo hicimos un poquito más grande, en ese entonces nosotros esperábamos poca afluencia, pero la verdad es que nos sorprendimos porque si hubo mucha gente que nos hizo el favor de visitarnos, yo creo que sí hicieron bien su chamba los ingenieros de invitar a los agricultores y resultaron bien las cosas, y le gusto a la gente, y así al siguiente año nos movimos un poco a otro rancho, y pues así paulatinamente hasta llegar a esta la Cuarta Edición del Encuentro de Chiles Picosos, que parece ser que cada año se hacen mejor las cosas, teniendo la participación de más marcas o casas comerciales, entre semilleras, agroquímicos, nutrición, maquinaria y equipo especializado, entre otras, así como la asistencia cada vez de un mayor número de visitantes entre productores, técnicos, académicos, estudiantes, comercializadores, y demás integrantes de esta importante cadena de producción”; así lo compartió amablemente Heriberto Gallegos, licenciado en derecho de profesión y agricultor y ganadero por vocación y legado familiar, representado así la tercer generación de productores del campo, por lo que a su corta edad cuenta con una notable capacidad y destreza dentro de temas productivos, liderando de esta forma la empresa Agrícola Gallegos e Hijos, dedicada principalmente a la producción de hortalizas, granos y forrajes, constituida básicamente por 4 unidades de producción, como son Rancho La Esperanza, Rancho El Cortijo, Rancho José Luis y Rancho Doña Chuy, asentados en suelos pertenecientes al Estado de Aguascalientes, donde en términos generales se plantan de 35 a 40 hectáreas de chile al año principalmente poblano así como algo de húngaro, caloro, Anaheim, serrano, jalapeño, incluso en ocasiones un poco de habanero, además de otros cultivos como lechuga, brócoli, cebolla, tomate, maíz, entre otros.

“Y la idea principal de este encuentro creo yo es darle ese valor que el sector merece, que vean cómo está el campo, que vean su importancia y las grandes necesidades que existen. Que, al ir caminando por ahí, vi una camioneta con una estampa que decía “sin el campo la ciudad no come”, y es completamente cierto, porque a veces el sector primario es un poco menospreciado, pero la verdad es que sin agricultores no hay comida precisamente, por lo que hay que buscar la forma de cómo poder cuidar la agricultura y de potencializarla”.

“Hoy en día la agricultura y producir alimentos en realidad es todo un desafío, y son ya muy pocos los agricultores que actualmente aguantan todos esos retos, que luchan contra las inclemencias del clima, los precios, las plagas y enfermedades, la falta de agua y la perdida de fertilidad de los suelos, la importación y la exportación porque ahorita ya estamos muy globalizados, y que de repente se cierran las exportaciones provocando la saturación del mercado nacional, lo que nos lleva a unas inestabilidades muy grandes, esto solo por mencionar algunas de las adversidades ante las que nos tenemos que enfrentar como productores”.

“Se lucha contra muchas cosas, contra todo, desde inicio, que a veces hasta encontrar la variedad que uno quiere plantar o sembrar, y que en ocasiones no hay, pero está otra, pues bueno dice uno vamos a echarle ganas con esa; entonces ya hace uno un sacrificio, un gasto para poder empezar a plantar. Y que a veces ya llovió, ya hizo frío, o que no vino la gente, son muchos los problemas que se presentan; y ya lleva uno el cultivo muy bonito y que se nos dan unas enfermadas. Y cuando todo va saliendo muy bien y tenemos un chile muy bonito, es cuando el precio no vale; entonces para llegar a la cúspide, de poder decir, vendí mi producto, no me hago rico, pero por lo menos logre venderlo bien, saque algo de ganancia, la verdad que son mil y una cosa por las que tenemos que pasar”.

“Por otra parte, hablando un poquito de la historia aquí de Agrícola Gallegos e Hijos, de como empezamos a producir, la realidad es que nuestros orígenes datan desde mis abuelos, después mi papa, que todos siempre han sido agricultores, por ejemplo, en el caso de mi papa, el también es licenciado en derecho, pero pues somos nacidos aquí en el campo, siempre con ranchos en los que poder trabajar. Somos de Pabellón de Arteaga y originalmente tenían vacas, después vendieron las vacas y se hicieron queseros; posteriormente nos venimos para acá, a estos suelos de Rincón de Romos, y empezamos a sembrar maicitos y algo de avenas, y de una u otra forma sembrábamos aquí los campos, y empezábamos así a trabajarlos, hasta un día que por ahí un vecino nos dijo, bueno porque no se animan a poner brócoli, y dijimos, pues vamos poniendo un chingazo de brócoli, así al siguiente año nos vuelve a decir, ahora porque no se animan a poner chile, y de ahí pues decidimos poner 5 hectáreas de chile, esto hace apenas como unos 7 años, que empezaba aquí la región con el tema de los chiles”.

“Cuando sembrábamos puros granos, fue por ahí a inicios del año 2000, porque yo aquí crecí y ahora tengo 27 años, siendo que prácticamente toda esta zona era forrajera, pero como lo mencionó, por ahí nos entro la espinita y nos comenzamos a meter más a la parte de las hortalizas, y ahora creo yo estamos más enfocados en ese ramo, porque nos ha ido bien, y es como todo, hay años buenos, pero también hay malos, y hay la llevamos tratando de ser constantes y que no decaigan los ánimos, así dijimos, pues vamos a echarle un poquito más, y nos fue bien, y después pusimos otro poco y luego otro poquito más, y hay seguimos echándole ganas, por lo que ahorita ya se plantan algunas 35 a 40 hectáreas al año de chile, y poquito más de una cosa y poquito de otra, como lechugas, brócoli, algo de cebolla, y tomate también”.

“De chile ponemos prácticamente de todo tipo, pero principalmente poblano, aunque también algo de jalapeño, serrano, húngaro, caloro, Anaheim, incluso poquito habanero de repente, y todo para el mercado de consumo en fresco, aquí no secamos nada, todo es en verde y muy poco que se deja en rojo para la industria. Que cabe señalar, que, gracias a Dios, de hace 3 años para acá aproximadamente, hemos tenido la oportunidad de poder trabajar con Agroin (Agroindustria de Aguascalientes), empresa estatal dedicada a la elaboración y congelación de productos seleccionados directamente del campo y preparados con la mejor calidad, quienes son precisamente quienes nos compran sobre todo lo que es el chile poblano”.

“Y una empresa hermana de Agroin, llamada Mi Pueblito, es con quien tenemos contrato para lo que es el chile jalapeño, serrano, cebolla y tomate. Por lo que afortunadamente nosotros contamos ya con esa importante garantía, que es el comprador, que en este caso es la agroindustria que nos da precios fijos, por lo que nosotros tenemos que preocuparnos por poner y cuidar el cultivo hasta sacarlo con la mejor calidad y rendimiento posible, y ahí tenemos ya ha nuestro cliente quien nos asegura la comercialización del producto”.

“Entonces manejamos distintos tipos de cultivos y también distintos tipos de mercados, como lo comento, tenemos lo que es el mercado por contrato, el mercado nacional y algo de exportación, que nosotros no lo exportamos directamente, pero tenemos los clientes que ellos se encargan de realizar esa labor”.

“Y bueno, pues como dicen, nos encanta andar en el brete, y aquí andamos en friega, digo, a veces bien, a veces mal, a veces peor, pero ahí andamos que es lo bueno, no nos rajamos, por que la verdad el tema de las hortalizas es hablar de cultivos hasta cierto punto inestables donde se corren muchos riesgos, aquí todo es muy volátil, como pueden andar caros también pueden andar muy baratos. Por eso nosotros buscamos diversificar, y sino es uno hay la esperanza de que el otro sea, esa es la idea, tener de todo, porque como dicen, no hay que poner todos los huevos en la misma canasta, hay que variarle, porque nosotros ya lo hemos visto, hace como unos 4 años que teníamos puro chile, y luego en invierno metimos brócoli, hijuesu chingada madre, esa temporada el brócoli estuvo muy barato, entonces ya mejor en invierno buscamos otras alternativas como la lechuga y la cebolla, algo de cilantro, muy poco, pero si ponemos también algo”.

“Lo que es nuestra plantación fuerte son los chiles y los tomates, poquito tomatillo, ponemos unas 3 o 4 hectáreas de tomate morado; pero si lo fuerte son el chile y el tomate, este último si procuramos echarle todo el año porque lo tenemos también por contrato, entonces hay que estar haciendo entregas semanales”.

“Y volviendo al tema del Encuentro de Chiles Picosos, al principio fue algo muy chiquito, serían nada más como unas siete u ocho camas donde se pusieron algunas muestras, y pues les gusto, y al siguiente año se pensó en darle un poquito de mayor publicidad y en hacerlo un poco más grande, y adelante, yo siempre he estado en la mejor disposición, como siempre se los he dicho, y aquí en el campo no hay de otra más que a echarle ganas, por lo que llegaban y me decían, oiga es que traigo esta muestra, pues adelante, tráigala y póngala”

“En el caso de los agroquímicos y fertilizantes también, llegaban los ingenieros y me decían, oiga que traigo estas nuevas formulaciones, pues tráigaselo y ahorita vemos como aplicarlas. Por lo que la verdad es que siempre nos hemos prestado mucho a trabajar con los ingenieros, quienes ocupan un lugar donde aplicar sus tecnologías, y pues a uno le sirve mucho, porque ya va viendo uno los resultados que expresan, y ya de ahí ve uno que le gusto y que no, y así va uno eligiendo que es lo que mejor le parece”.

Para terminar, el Lic. Gallegos agregó; “entonces aquí en cuanto a genética mediante estas parcelas de validación, más o menos uno se va dando una idea de como trabajan las diferentes variedades, cuales son las que se expresan mejor, para después calarlas ya en otras condiciones de terrenos más grandes, pero ya desde aquí las vamos viendo, cómo jala, cómo se ve el producto, etc., que, por ejemplo, me acuerdo de hace como 3 años que vino un agricultor de la región de Durango a ver, y le gusto una variedad de tal casa semillera, posteriormente, tiempo después vi al técnico de la marca y me dijo que ya le había comprado 50 bolsas, que la verdad son muchas, y pues bueno salió un buen comprador, vio el producto, le gusto y hasta la fecha sigue trabajando con él, y es precisamente de lo que esto se trata, de transferir las tecnologías y de adaptarlas y aplicarlas a las condiciones de cada productor, para que esto sea un negocio redondo donde todos ganemos”.

Espera la 2ª parte de este reportaje productivo, en próximas ediciones…

Salvador Juárez / El Despertar del Campo

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