Inseminación artificial en bovinos 2ª parte

“La idea es que aparte de que se enseñen a sincronizar y a inseminar, también se enseñen a palpar, entonces lo principal aquí es de primero perder el miedo a meter la mano y después ya la inseminación viene siendo como la cereza del pastel”; así lo señaló el MVZ Luis Ernesto Ibarra de la Torre, jefe de programa en el área de ganadería de la SADER, y capacitador encargado del curso teórico-práctico sobre dicho tema, desarrollado en el rancho Boca de Lobos, situado en suelos próximos a la localidad de Nuevo Día, perteneciente al municipio de Fresnillo, Zacatecas, donde se intercambió experiencia e información de gran interés y utilidad entre el importante grupo de ganaderos presentes y los técnicos capacitadores.
“Antes de meter la mano, lo primero que debemos de hacer, es asegurarnos de que el animal esté inmovilizado, nunca arriesgarnos a una patada, primero como medida de seguridad para el inseminador, pero también por protección del propio animal, porque lo menos que deseamos es tener una vaca quebrada por un mal manejo al momento de inseminarla”.
“Lo que sigue es la correcta lubricación del guante, y ¿cómo se hace?, mínimo tenemos que hacerlo con agua, no se ocupa de un gel especial, pero si tenemos que entender que si lo hacemos en seco lo más seguro es que rompamos el guante a la primera y vamos a batallar. Después tenemos que hacerle notar a la vaca que nosotros vamos a estar ahí manipulándola, porque si llegamos así nomas sin avisar y va la mano para adentro, lo que va pasar es que el animal nos va soltar unas patadas, entonces primero tenemos que agarrar a la vaca, tocarla, sobarla, que nos vea bien para que no se asuste, y ahora si ya que nos halla identificado bien, acomodamos la mano en forma de cuña y metemos la mano con calma, sin agresividad, porque también, sobre todo en vaquillas pasa que metemos la mano muy bruscamente y lo que pasa es que podemos romper pliegues y con ello pues obviamente empezamos a contaminar la zona”.
“Entonces ya que metemos la mano y sentimos que en un cuerno hay algo, que ya hay un cuerpo, que sentimos como el cuerpo de un ratón, eso equivale a más o menos tener como 2 meses de gestación, por lo que pues esa sería como una forma práctica para determinar el tamaño o edad de las gestaciones, pero la verdad es que a lo mejor con ultrasonido y midiendo órganos podríamos determinar con exactitud la edad del feto, por lo que realmente con la pura palpación decir la edad exacta, está cabrón, pero un más o menos si es posible, bajo esa idea de que si sentimos como el tamaño de un ratón tiene como 2 meses, si ya se siente un poco más grande, como del tamaño de una rata, pues ya son 3 meses de gestación”.
“Si lo sentimos como un gato pequeño, esos son más o menos 4 meses; como un gato ya grande, tiene 5 meses de gestación. Entonces estos parámetros si son como una forma muy didáctica de irlo calculando. Ya cuando lo sentimos como un perro grande, pues ya va tener como unos 6 meses. Ya más adelante, a los 7 meses, prácticamente ya no hay forma de verlo, porque el becerro a esa edad muchas veces se cae; entonces ya lo único que hacemos, decimos los veterinarios, una técnica de peloteo. Cuando ya no encontramos cuernos, metemos la mano más adelante y hacemos como si fuéramos a botar una pelota de básquet, y como ya hay tanta agua, pues se siente como el agua regresa a la mano, por ello le llamamos técnica de peloteo”.
“Y ahora si nos vamos hasta el mes 8, pues ya el becerro se va andar queriendo hasta acomodar, ya se va a sentir casi hasta la cabeza en posición, ya no tiene caso, ahí ya es cuando uno dice, “esta vaca ya se vino””.
“En las primeras 4 semanas hay muchos médicos que se animan a ir a tocar los ovarios, que eso a mí en lo personal no me parece tan buena idea, porque si la vaca está en celo hay veces que la bolsita ya está por ovular, y vamos y agarramos el ovario, y la tronamos. Esto pienso yo que ya hasta que tengamos muchísima experiencia, ya seríamos capaces de tocarlos, pero aun así, no recomiendo hacerlo, aunque ya tengamos experiencia, porque es más el riesgo de dañar el cuerpo lúteo y más bien el folículo y tronarlo, que lo que vamos hacer, y no tiene caso, si ya todo el protocolo se hizo bien, no hay necesidad de andar tocando los ovarios”.
“A las 8 semanas de gestación, que serían a los 2 meses, como lo mencionaba, ya se ve o se siente un cuerno chico y el otro ya hinchado, como si tuviera un ratoncito en medio, e incluso si lo agarramos suavemente, se empiezan a sentir los pliegues de la placenta, entonces ya ahí podemos asegurarnos aun más de que la vaca está preñada”.
“Después de los 3 meses, ya vamos apreciar lo que dijimos, algo como una rata; y aquí ya se empieza apreciar la presentación, que es otro síntoma clave para poder decir que ya tiene más de 70 días de gestación, donde van aparecer los cotiledones, que son unas bolitas, que hacen que la placenta del becerro se pegue al útero de la madre, como quien dice son unos botones que se están agarrando, los cuales vamos a empezar a ver a los 75 días, entonces si metemos la mano y empezamos a sentir que la placenta está llena de bolas, pues automáticamente vamos a saber que esa vaca ya tiene más de 75 días de gestación. Entonces aquí se trata, sobre todo, nada más de ir viendo cuales son los signos que se presentan para ir determinando más o menos cuales son las edades de los animales”.
“Hay un punto muy importante para tomar en cuenta, sobre todo las personas que no se relacionan mucho con la ganadería, y es de que si vemos un animal que aborto en el último tercio de la gestación, ese puede ser un signo de que tiene brucelosis, y esa es una enfermedad zoonótica, que quiere decir que es posible que los animales la transmitan al ser humano, por ello la importancia de protegernos bien, de tomar conciencia en cómo trabajamos, de cómo hacemos todas las cosas, tanto por salud pública como por salud animal”.
Para terminar, el MVZ Ibarra de la Torre agregó; “ya después de las 21 semanas, el útero empieza a bajar, y es cuando más nos equivocamos lo médicos, porque muchas veces ya no los tocamos y por ello creemos que está vacía, y nada, que esta gestante solo que no la detectamos”.
Espera la 3ª parte de este artículo, en próximas ediciones…
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