Abejas melíferas, ¿enemigas de otros polinizadores?

Ante el fenómeno de la mortandad de las abejas en varios países, hay un debate científico en apogeo. En nuestro país esto es motivo de una investigación a cargo de la UNAM  y la SAGARPA.

“Las colmenas de abejas y la miel no son naturales ni ayudan al medio ambiente”, con esta contundencia se expresan los especialistas Jonas Geldmann y el español Juan González-Varo en un comentario publicado en la revista Science, en el que llaman a la sociedad a cambiar el mensaje que se está dando sobre la conservación de estos insectos. Muchos grupos ecologistas como Greenpeace llevan años llamando genéricamente a  “salvar a las abejas”, centrando sus esfuerzos en la conocida abeja de la miel (Apis mellifera), cuando esta especie puede perjudicar a los polinizadores silvestres y a menudo tiene un impacto negativo en la reproducción de especies vegetales naturales.

“Los problemas de polinización de cultivos comerciales asociados con la mortandad actual de abejas de la miel en algunos países”, escriben, “son un asunto de carácter agrícola más que de importancia para el medio ambiente”.

Un equipo de investigadores de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) publica un estudio en el que demuestra que las abejas de la miel utilizados como polinizadores en cultivos rivalizan con las que viven en su entorno natural por los recursos disponibles.

En un artículo publicado en la revista Nature Ecology and Evolution, el equipo de Ainhoa Magrach demuestra, tras la observación de más de mil especies de abejas, cómo las de apicultura afectan a un normal desarrollo de las que viven en libertad.

Por un lado, las especies manejadas entran en una dura competencia con las autóctonas, ya que estas últimas no acuden a las plantas visitadas por las melíferas. Por otro, el abuso de difusión sobre la planta hace que los tubos de polen queden obturados impidiendo la producción de semillas.

Los ensayos para este trabajo, en el que también participa Juan González-Varo, se realizaron en las provincias de Huelva y Sevilla en campos de naranjo. En el momento de la floración del azahar, las abejas melíferas acudían a estos, mientras que las silvestres se desviaban hacia otras especies de plantas limítrofes, como jara o lavanda; “sin embargo, cuando las flores daban paso a las naranjas, las dedicadas a apicultura acudían a los bosques de matorrales, impidiendo la supervivencia de las silvestres, tanto en distintas especies de jara, como en lavanda se produjo, además, un descenso significativo en la producción de semillas”, añade la investigadora.

De esta manera, se abren nuevas opciones de investigación en lo que consideran un «punto caliente» en el peligro de extinción de abejas silvestres. “Aún se carece de información sobre el estado de conservación de muchas especies; nuestra investigación es solo la punta del iceberg y se deben realizar más estudios sobre los efectos del uso de las abejas melíferas en otras especies”, concluye la publicación.

EL DATO.- El Parque Nacional de Doñana es un mosaico de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en Europa; destaca sobre todo la marisma, de extraordinaria importancia como lugar de paso, cría e invernada para miles de aves europeas y africanas. En el Parque viven especies únicas, y en serio peligro de extinción, como el águila imperial ibérica y el lince ibérico. Doñana supone la confluencia de un conjunto de ecosistemas (playa, dunas, cotos, marisma…) que dotan a este Parque de una identidad única.

Salvador Y Maldonado  Díaz / Agroamigo

Escriba una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *