ENERO 2019

Expectantes y entusiastas es como nos adentramos en este nuevo desafío, el año 2019, el cual confiamos sea un ciclo confortante y muy fértil para el campo, ramo productivo que encarna el presente y el futuro no solo del país sino del mundo entero, en el que interactúan abrumantes retos así como prometedoras oportunidades, y aunque la labor de producir alimentos es cada día más complicada, estamos seguros que gracias al talento, esfuerzo, ingenio e innovación se podrá hacer frente a cualquier condición; implacable justa en la que tendremos que mantener una postura enérgica y optimista que enriquezca la pasión por el campo y sus valores, reconociéndolo como un depositario único de prodigiosas raíces y de las expresiones más entrañables de identidad las cuales nos arraigan fuertemente a nuestra tierra y nos impulsan a trabajar con gran ahínco por cincelar un valioso legado de satisfacción y orgullo.

El panorama para el sector agroproductivo internacional este año se proyecta alentador pero también un tanto incierto, dado el gran nivel de variables globales que direccionaran sus pasos. El desarrollo agrícola constituye uno de los instrumentos más eficaces para poner fin a la pobreza extrema, impulsar la prosperidad compartida y alimentar a una población que se espera llegue a 9,700 millones de habitantes en 2050; hoy el crecimiento de la agricultura es entre dos y cuatro veces más eficaz que el de otros rubros económicos para incrementar los ingresos de los más pobres, según análisis realizados en 2016 el 65 % de los adultos pobres que trabajan viven de dicha actividad.

Sin embargo, tanto el crecimiento económico como la reducción de la pobreza impulsados por la agricultura se encuentran en riesgo, al igual que la seguridad alimentaria; según informes de 2018, el número de personas que sufren hambre y desnutrición se incrementó de alrededor de 804 millones en 2016 a casi 821 millones en 2017. El cambio climático podría reducir el rendimiento de los cultivos, especialmente en las regiones con mayor inestabilidad, además, las labores agrícolas y forestales, y los cambios en el uso de la tierra son responsables del 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero, de ahí que las medidas de mitigación en el sector son parte medular de la solución en la lucha contra dicha modificación ambiental.

En términos locales o nacionales habrá que estar pendientes de los cambios drásticos en la economía, y aunque se vislumbra una considerable disminución al presupuesto federal destinado al campo, si se ejerce con transparencia y honestidad, con rendición de cuentas, medición de resultados, y sobre todo con el esfuerzo y voluntad de todos se pueden expresar condiciones favorables, por lo que de las decisiones y acciones que se tomen en conjunto dependerá el futuro de millones de mexicanos.

Sin más, agradecemos la fortuna que nos confieren al estar cerca de ustedes, permitiéndonos formar parte de sus sueños y proyectos. Deseamos que este nuevo año, sea tiempo de metas y logros alcanzados, convirtiendo así a este periodo en uno más productivo y exitoso para todos.

Próspero año 2019; promesa de éxito y felicidad…

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