Rancho Laguna Blanca 2ª parte

Como un meritorio espacio productivo se delineó a Rancho Laguna Blanca en la primera parte de este reportaje, digna unidad de producción agropecuaria enfocada a la reproducción de un importante hato ganadero de las razas Salers Rojo y Brangus Negro, liderada por el Arquitecto Francisco Bañuelos, agricultor y ganadero por vocación y legado familiar, quien amablemente comparte en esta la segunda entrega del contenido parte de su experiencia y conocimiento adquirido a través de los años en el desempeño de las diferentes labores de campo.
“Realmente la vida en el campo es muy bonita, podemos respirar la naturaleza y tenemos mucha libertad, nos relaja, nos cambia el semblante, ahora sí que recargamos pilas para seguir adelante en nuestras actividades diarias, ya que además del tema agropecuario también me desempeño en el área de la construcción, por lo que llego aquí al campo en las tardes y prácticamente se me olvidan todos los pendientes que traigo”; así lo señaló Francisco Bañuelos.
“Este rancho la verdad es que es un bonito legado de nuestros padres, con un gran valor sentimental para nosotros, y pues en ese sentido tratamos de seguir trabajándolo y desarrollándolo en la medida de lo posible”.
“En lo que es la raza Salers, hay rojo, pero también hay negro, entonces por ahí traemos un toro negro, por ello salieron algunos de los becerros color negro. Que también en Brangus hay rojo y negro”.
“También hemos tenido otras razas, como, por ejemplo, el Charoláis, pero lo que pasaba con esa raza es que en tiempo de secas se nos enflacaba mucho, por eso poco a poco hemos ido experimentando y paulatinamente cambiando, siendo que hasta ahorita Salers es la que más nos ha gustado, por ello ya tenemos como un 80% de vacas de esa raza; entonces como el Charoláis es un poco más sentido y Salers son más rusticas. Y hemos tenido también lo que es Cebú, que esa raza si aguanta muy bien condiciones adversas, nada más el detalle que tiene es que al momento de la venta lo pagan 3, 4 o hasta 5 pesos más barato, y en esto todos esos puntos cuentan, que ha ciencia cierta no sabemos bien porque sea eso, pero creemos es por el tipo de carne, que quizá la calidad no cumple bien con los parámetros, o algo así”.
“Cabe señalar que aquí en el campo siempre tenemos anécdotas que contar, tanto de fracaso como de éxito, buenos y malos momentos; por ejemplo, tenemos una vaca ya bien viejita, que nos ha dado lastima venderla, porque era de mi mama y ella nos la dejo”.
“En cuanto a malos tiempos, en cuestiones de la sequía será ya hace como unos 20 años hacia atrás que, si le batallábamos mucho, incluso pues teníamos básicamente como una cuarta parte de los animales que ahorita tenemos. En ese sentido pues tiene uno que invertirle, hay que ponerle para poder sacar más, recuerdo yo le decía “mamá, hay que darles más comida a las vacas”, y ella me contestaba, “no, porque luego si no ajustamos” o cuestiones así de ese tipo; pero nosotros ya vimos que si tenemos bien comidas a las vacas entran en celo siempre”.
“Asimismo, un momento muy difícil para nosotros fue cuando murió mi papá, y aparte de que fue un año malísimo en cuestión de lluvias, por lo que la verdad es que si nos las vimos negras. Que mi papá ya tiene como unos 36 años que falleció, por lo que yo en aquella época tenía tan solo 4 años, muy chico, entonces pues si nos las vimos muy duras, ya que dependíamos básicamente de él, entonces pues nos tuvimos que deshacer de una parte del ganado para poder salir adelante; y por ahí algunos vecinos nos echaron la mano, nos prestaban terrenos para que metiéramos los animales o cuestiones de ese tipo, y fue la forma que salimos adelante, pero en realidad son esos tiempos complicados los que forjan el carácter, aprendiendo quieras o no a cómo salir adelante por uno mismo, cómo ingeniártela y ahora si que esforzarse al doble”.
“Y en contraparte, momentos donde nos ha ido bien, que las cosas han empezado a salir como queríamos que fueran, pues básicamente ha sido ya en estos últimos años, empezando a invertirle un poco más, sobre todo en cuestión de agricultura, ya que por ejemplo antes sembrábamos con agua rodada y le poníamos algo de fertilizante solamente al momento de la siembra y así se iba, pero nosotros creíamos que así estaba bien, pero desde que nos empezamos asesorar con el técnico que nos acompaña, comenzamos a meter el sistema de riego por goteo y aprendimos a que hay que alimentar bien a las plantas como a los animales, para que nos puedan retribuir la inversión que realizamos, y la verdad es que han sido muy satisfactorios los resultados que hemos visto al tecnificarnos un poco más”.
“Siendo así el Ing. Manuel Alvarado quien nos ha dado el acompañamiento técnico, que cabe destacar que él ya tiene alrededor de 14 años trabajando en forma con varias prácticas de manejo del cultivo de maíz y compartiendo los avances que va logrando, como nos los ha transferido, dado que nosotros ya llevamos 2 ciclos trabajando bajo el esquema que trae el ingeniero, como lo mencionaba, buscando invertirle un poquito más para tratar de que esto sea también un poco más redituable”.
“Ya cuando ensilamos el maíz, hay quienes aplican ciertos productos, pero nosotros solamente le ponemos sal, principalmente para que les de un poco de mejor sabor, que sea más palatable pues para el ganado, además de que ayuda con algo de minerales y nutrientes”.
Para terminar, Francisco Bañuelos agregó; “somos 9 hermanos, y como la mayoría de familias del Estado, unos estamos aquí en México y otros andan por allá en Estados Unidos, entonces aquí estamos 5 y allá andan los otros 4, pero todos prácticamente dedicados a esto del tema agropecuario, ya que este proyecto es básicamente en sociedad”.
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