Tecnología que eleva la eficiencia

En la actualidad es claro que la tecnificación es clave para lograr transformar el campo en uno más moderno y competitivo, a través de la integración de tecnología de vanguardia, como son los drones agrícolas equipados con sistemas de última generación, orientados a eficientar el uso de recursos y maximizar los rendimientos, la calidad y en general la competitividad del productor, concepto bajo el cual se desarrolló la interesante demostración en campo del Dron DJI Agras T100, en diferentes escenarios de aplicación, incluyendo el esparcimiento de elementos granulados, así como su versátil modalidad de elevación y transporte de carga, permitiendo con ello mover hasta 100 kilogramos, sobre todo ideal para laderas y zonas de difícil acceso, optimizando así la logística trasladando insumos y cosechas en minutos; además no podía faltar una de sus principales tareas como es precisamente la pulverización de líquidos, destacando en esta ocasión la aspersión de pintura fluorescente en limones, la que fue la prueba estrella dentro de esta presentación, a través de lo cual se logró constatar la gran cobertura alcanzada en la planta, muy cercana a un 100%, lo que definitivamente otorga seguridad y confianza al productor al corroborar que sus aplicaciones abarcan completamente sus cultivos, llegando a toda el área foliar, tanto haz como envés de las hojas, ramas, tallos y demás partes fisiológicas de interés, lo que garantiza el buen funcionamiento y efectividad de soluciones o formulaciones de nutrición y protección vegetal, potenciando con ello el máximo cuidado y provecho de los recursos, generando así una inversión rentable.

Exitosa jornada de transferencia tecnológica desarrollada gracias a la iniciativa de Agrotecnologías de Precisión, distribuidor autorizado de DJI en la región, dentro del inmejorable escenario que representa el Rancho El Aguacate, liderado por el Ing. Mario Velazco Nieves, situado en el municipio de Jalpa, Zacatecas, enfocado principalmente a la producción de limón persa, grato e ideal escenario para la realización de dichos ensayos con el Dron DJI Agras T100 en sus diferentes variantes, comenzando por el sistema de elevación y transporte de carga, en un terreno sumamente quebrado, donde se trasladaron cajas con limón desde la parte más baja de la ladera hasta la parte superior a través de un trayecto de varios cientos de metros con un alto nivel de inclinación; posteriormente se cambió al sistema de esparcimiento de granulados, con lo que se dispersaron ciertas mezclas nutricionales sobre el cultivo; y finalmente se realizó ya por la noche la demostración estelar de aspersión de pintura fluorescente sobre los árboles, siendo que se requería de cierto nivel de oscuridad para poder apreciar con toda claridad, y mediante el uso de lámparas neón de luz violeta (o morada), la cobertura que dicho colorante o pigmento color verde fosforescente iba dejando al impregnarse en hojas y demás partes vegetales de las plantas, logrando con ello observar cómo se pintaban prácticamente los árboles, haz y envés de las hojas, ramas, frutos, tanto superficialmente en la parte exterior del árbol así como al interior del mismo, lo que definitivamente garantiza esa total cobertura para un correcto funcionamiento de las formulaciones y con ello la alta efectividad de la aplicación o fumigación aérea con este tipo de drones.

“Gracias a esta prueba con pintura fluorescente podemos ver como se cubre tanto haz como envés de las hojas, con muchos impactos tanto enfrente como detrás de la hoja, y también en los tallos o ramas de los árboles, lo que en términos prácticos genera que las plagas se vayan eliminando y de acuerdo a una buena configuración del equipo (dron) podemos atacarlas de una mejor manera”; así lo señaló el Ing. Aldo Alcántar Zárraga, gerente de Agrotecnologías de Precisión

“En este caso al tener boquillas centrífugas, hacen que las gotas vayan girando creando un tipo de turbulencia, lo cual hace que lleguen a tocar ampliamente el envés de las hojas, para una mayor penetración en los cultivos, llegando así a cubrir prácticamente un 100% de hojas, en algunos lugares con un mayor índice y en otros un poco menor, dependiendo donde se encuentren nuestras embestidas”.

“Con este nivel de cobertura es sumamente factible lograr prevenir o controlar cualquier problema con plagas, hongos, bacterias, o demás alteraciones que ataquen a nuestros cultivos, aunque siempre hay que recordar que debemos de tener un buen asesoramiento mediante un técnico de confianza, para utilizar los productos sistémicos o de contacto correctos. Entonces no hay porque desconfiar ni tener miedo a este tipo de tecnologías, siempre y cuando se utilice la configuración adecuada”.

“Cabe señalar que nos hemos dado cuenta que a partir de 40 litros por hectárea en cultivos hortícolas, cultivos bajos, podemos tener una cobertura ideal, en comparación a estos casos de árboles frutales que requieren de un poco de mayores cantidades, siendo que aquí se distribuye desde la parte alta hasta el área baja del cultivo; entonces si hablamos de cebollas, de chiles, de tomatillos, jitomates, ajos, avenas, cebadas, alfalfas y demás cultivos bajos, con 40 litros por hectárea es suficiente para tener una presencia excelente de gotas en el cultivo. De esa forma este tipo de drones además de cultivos bajos también son idóneos para cultivos tan exigentes como el limón, la uva, el durazno, entre otros que tienen mucho follaje, siendo que pueden llevar un mayor volumen de agua para brindar una buena cobertura”.

“A veces dudamos de la tecnología, o nos resistimos a acceder a ella porque en muchas de las ocasiones son cosas que desconocemos, y como naturalmente todo lo desconocido nos da miedo, pero necesariamente tenemos que perder ese temor e innovar, pasar de lo que en antaño se hacia a lo de hoy en día, entendiendo que la tecnología viene para ayudarnos y más actualmente donde ya contamos con muy poca mano de obra. Imaginemos fumigar un rancho como este de 8 o 9 hectáreas manualmente ¿cuánto tiempo nos llevaría hacerlo?, y con el dron en un ratito fumigamos una hectárea”.

Para finalizar, el Ing. Alcántar Zárraga agregó; “y recuerden que este tipo de dron tiene la capacidad de subir y bajar pendientes con carga, como lo realizamos en esta prueba real, donde subimos limones desde la parte de abajo, además de poder aplicar formulaciones líquidas para nutrición y protección del cultivo, así como también mezclas o compuestos granulares”.

Reforzando el intercambio de experiencias, se contó con el valioso testimonio de los ingenieros Mario Velazco Nieves, pionero en la implementación de drones agrícolas en el estado, y su papa, Mario Velazco Muñoz, quienes coincidieron en indicar que al principio tuvieron sus dudas al respecto de esta tecnología, pero conforme empezaron a ver resultados, paulatinamente se fueron convenciendo, para así empezar a realizar los ajustes pertinentes en la calibración para llegar a las dosis correctas de los productos.

“Fui de los primeros, empezando hace aproximadamente 7 años con la investigación de los drones, a ver cómo trabajaban, porque al principio como todo tiene uno sus dudas, pero poco a poco con los resultados que fuimos viendo y obteniendo, nos hemos convencido completamente de su gran funcionalidad. Iniciamos con el T20, dron pequeño, pero daba buenos resultados, y de ahí brincamos al T30, después al T25, y últimamente al T50; con lo que hemos constatado grandes beneficios, como es el ahorro de agua, de tiempo, de trabajo, y de agroquímicos, entre muchos otros”; así lo precisó el Ing. Mario Velazco Nieves

“En un inicio nos llegamos a meter dentro del maíz al momento que pasaba el dron para más o menos ver hasta donde rociaban o hasta donde llegaban las aplicaciones, porque pues uno está acostumbrado a que abarque totalmente las plantas, que moje bien, que se vea que escurre el líquido, siendo que todos como agricultores nos preocupamos de que nuestras fumigadas abarquen lo mayor posible, sobre todo cuando tenemos presencia de plagas muy agresivas para los árboles o para cualquier planta, y a veces con el dron no podemos ver realmente dónde está cayendo el líquido, no vemos que está ocurriendo en el árbol o en nuestras hortalizas o granos, lo que hasta cierto punto nos llena de incertidumbre, ya que no sabemos si realmente nos va a funcionar o no. Por ello la trascendencia de esta prueba con pintura fluorescente, la cual precisamente viene a probarnos, que la eficiencia en la cobertura de la aplicación con dron es alta, cubriendo prácticamente el 100% del cultivo”.

Por su parte y para finalizar, el Ing. Mario Velazco Muñoz añadió; “empezamos a ver que el dron realizaba un buen trabajo de fumigación, dada la turbulencia que provocan sus aspas, lo que hace que el producto llegue a todas partes, por arriba y por debajo de las plantas, logrando así una excelente cobertura, lo que sumado al hecho de que con el dron se puede fumigar en terrenos o condiciones de difícil acceso, nos puede dar grandes beneficios, y además otro de los puntos principales que se deben resaltar, es la rapidez con la que podemos fumigar, que cuenta mucho cuando manejamos superficies considerables, siendo que de otro modo, de una forma tradicional, realmente no podemos abarcar mucho, y cuando se nos vienen problemas graves, ya para cuando llegamos al final o andamos dando la vuelta ya se nos complicó mucho o se disperso demasiado la plaga, y con el dron en 15 o 20 minutos terminamos 1 hectárea, por lo que cuando tenemos 20 o 30 hectáreas las podemos hacer en un día, y no necesariamente tienen que trabajarse de día, también pueden ser en la noche, en la madrugada, o a la hora que consideremos apropiado”.

Exitosa plataforma de intercambio donde se mostró la implementación del Dron DJI Agras T100, en diferentes escenarios de aplicación, como son el sistema de esparcimiento de granulados, el versátil sistema de elevación y transporte de carga, y la demostración estelar de aspersión de pintura fluorescente en limones.

Escriba una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *