Potencial de semillas criollas

Las semillas criollas constituyen reservorios de diversidad biocultural, esto se debe a que las mismas constituyen una materialización de las características culturales e históricas de las comunidades donde se han desarrollado; es por ello, que la conservación de semillas cumple un doble propósito, por un lado, permite conservar la diversidad biológica, y por el otro, la diversidad cultural asociada. La pérdida de agrobiodiversidad y su consecuente impacto sobre la soberanía alimentaria han generado la necesidad inmediata de preservar los recursos genéticos.

“Sin duda las variedades criollas tienen mucho potencial, y es necesario desarrollarlas, pero primero tenemos que partir de conocer su diversidad genética, a nivel morfológico, de ADN, y a nivel bioquímico, para ver si realmente tienen las fortalezas que buscamos, y sí realmente las hay, tenemos que ver cómo es posible perfeccionarlas, una opción puede ser mediante el mejoramiento genético”; así lo señaló el Dr. Higinio López Sánchez, profesor e investigador de la Universidad Autónoma Chapingo.

“Por ejemplo, es obvio que el chile en la región no tiene 20 años de vida, tiene cientos o miles de años, entendiendo que el chile es originario de América del Sur y de ahí paso a México, lo que es el chile piquín, siendo los lugares que mas influyeron en su domesticación la parte del noroeste mexicano, Veracruz, Puebla y Oaxaca, pero para que esto se diera estamos hablando del transcurso de miles de años. Es sabido que el país tiene una diversidad climática tremenda, hay muchas sierras, montañas, valles, tenemos muchos tipos de suelos y temperaturas diferentes, en general una variedad ambiental enorme, eso se asocia a la gran diversidad vegetal existente, pero también interviene la gran cantidad de grupos indígenas presentes, que son quienes realmente estuvieron trabajando durante 10 mil años periodo estimado que duro el proceso de domesticación, generando entonces mucha diversidad genética y de usos de las plantas, ya sea maíz, frijol, y en el caso del chile se parte del chile piquín del cual encontramos una gran variedad de tamaños, formas y colores, por lo que actualmente tenemos alrededor de 64 tipos de chiles diferentes, lo que señala una enorme diversidad genética generada a partir del chile piquín, como son los más importantes a nivel comercial hoy en la región, el chile guajillo y el chile ancho”.

“Pero tenemos que considerar que la diversidad genética también se pierde, y está disminuye en cada domesticada, aun más cuando generamos híbridos, por lo que esos procesos tienen un costo que es la perdida de diversidad vegetal. En el chile criollo hay mucha diversidad genética y mucho potencial de rendimiento para poder utilizarlo; de echo urge incrementar los rendimientos de chile en México, tanto en chile verde como en seco, y si estamos pensando en incrementarlo con híbridos tenemos un problema, porque los híbridos se usan poco, en el caso de Puebla por ejemplo, se usan solamente en 1.9%, ya que el costo de la semilla es muy alto y a parte sus rendimientos en muchos casos no superan a los criollos, razón por la cual creemos que no se están utilizando mucho”.

“Ahora, si vamos hacer mejoramiento genético, no sería inteligente hacerlo en cualquier variedad criolla, sería un error, por lo que tenemos primero que trabajar para definir a las mejores variedades criollas y a partir de ahí se pueden tomar dos rutas, una mediante la hibridación, pero que sean los mismos agricultores los que la produzcan, de esa forma tendrían semilla de costo accesible para todos, y la otra opción sería que se distribuyan las diez mejores variedades criollas, en una demarcación determinada, como en un municipio por ejemplo, y que a partir de ahí se capacite al agricultor para que él haga la selección de semilla cada año, haciendo con ello a la vez mejoramiento genético, utilizando la selección masal visual estratificada, que se usa mucho en maíz, y en chiles también se puede utilizar, es un método muy sencillo que la gente lo puede realizar”.

Para finalizar, el Dr. López Sánchez agregó; “En Puebla, por ejemplo, partimos de la variedad criolla más sobresaliente y durante tres años de mejoramiento genético derivamos alrededor de 300 líneas, de ahí evaluamos y seleccionamos a la mejor línea, e incrementamos el rendimiento de la variedad criolla seleccionada, por lo que sin duda es posible mejorar a las variedades criollas”.

La contribución de los agricultores en la protección de la agrobiodiversidad local mediante la conservación de semillas criollas, es grande e importante, lo que expone la necesidad de incrementar medidas orientadas al reconocimiento del productor como pilar en la preservación de la diversidad biológica de la cual depende el mundo para sobrevivir.

Espera la 2ª parte de este artículo, en próximas ediciones…

2 Respuestas to “Potencial de semillas criollas

Escriba una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *