Generosa tendencia agrícola

Los inicios de la agricultura y con ello la agricultura orgánica se remontan a la primitiva siembra de semillas de frutos que los cazadores-recolectores consumían y dispersaban en los terrenos aledaños a los lugares donde residían de manera temporal, en un inicio con el sistema nómada y se intensificó posteriormente con la aparición del sedentarismo.

En esta agricultura primitiva no se utilizaban elementos fertilizantes y seguramente, con la biodiversidad que existía, no se presentaban de manera recurrente, plagas y enfermedades de gran importancia, por lo que no era necesario el uso de plaguicidas. Podríamos decir que existía una especie de equilibrio ecológico, que permitió al ser humano desarrollar esta actividad al mismo tiempo que la obtención de alimento cercano a sus núcleos de población les otorgaba una mejor calidad de vida.

En México, la agricultura orgánica comercial se inició en 1963 en la región Soconusco en la Finca Irlanda, localizada en Tapachula, Chiapas., la cual recibió la primera certificación por la obtención de café orgánico, esta certificación fue Internacional en 1967; años después fueron la Finca San Miguel en 1986 y el Rancho Alegre en 1988, ambos en la misma localidad. Se menciona que en 1985 salían de Oaxaca las primeras exportaciones de productos orgánicos certificados hacia Europa.

En la actualidad, la verdadera agricultura orgánica, es más holística; no solo comprende la no utilización de plaguicidas y fertilizantes químicos, implica una nueva conciencia de los actores de la producción de alimentos, el medio cultural y natural, además de la salud de los consumidores finales, la productividad y la calidad de las cosechas.

En ese sentido, ha sido muy grato empezar a trabajar con la productora Martha Álvarez poniendo en práctica la realización y compra de productos en su totalidad orgánicos en el Rancho Santa Cruz ubicado en suelos pertenecientes al municipio de Gral. Pánfilo Natera, Zacatecas. Lugar en el que desde hace aproximadamente 11 años se establecen diferentes cultivos de acuerdo a las fechas, estaciones del año y a las posibilidades de invertir recurso económico para su realización, tales como maíz, frijol, chile y alfalfa.

Anteriormente se desconocía sobre el uso de un nuevo método de trabajo para usar productos orgánicos, hasta la llegada de la Universidad para el Bienestar Benito Juárez, donde por medio de un estudiante de dicha escuela siendo familiar directo de la productora Martha, empezó a comentarle todos los cambios y beneficios que puede obtener si empezaba a dejar lo convencional por una innovación en la agricultura.

Para que este gran proyecto se esté llevando a cabo, participan personas de diferentes instituciones, como el Ing. Julio Cesar González Márquez encargado de dar asesoría a la productora y a los alumnos para ayudar con la elaboración y uso de productos orgánicos aplicándolos en los cultivos. Viendo resultados favorables desde el año 2021, se han interesado más agricultores vecinos de parcelas cercanas al rancho, para conocer estas nuevas formas de trabajo y ponerlas en práctica en el nuevo ciclo agrícola del año 2022 ayudados de los docentes de la Universidad y del alumnado de la misma, sirviendo todo esto para poder realizar prácticas profesionales de la carrera de Procesos Agroalimentarios; así también se fomentara una cultura de cómo conservar y cuidar el campo dándole un respiro a la tierra dejando de usar menor cantidad de productos químicos y en ocasiones altamente tóxicos, se espera que cada día todo esto llegue a más lugares de la población y se den cuenta que vale la pena todo el fuerzo que se está llevando a cabo, demostrado con hechos reales.

Cristian Diaz Montes / El Despertar del Campo

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