Alimentación base del desarrollo social

Aunque las sociedades han presenciado históricamente alteraciones en sus formas de vida motivadas por cambios en la economía, en la densidad demográfica, en los avances científico-tecnológicos, así como en otros elementos socioculturales, la alimentación se mantiene como la dimensión más importante de la vida social: la producción, circulación y consumo alimentario son la base de todo proceso de reproducción social.

Por ello, la preocupación por asegurar una provisión de alimentos ha estado presente a lo largo del desarrollo, estimulando a las sociedades a crear sus propias fuentes de reserva de alimentos a fin de enfrentar o evitar situaciones de riesgo o vulnerabilidad, regularmente ante catástrofes naturales, ataque de plagas o adversidades económicas como las crisis o cambios abruptos en la orientación de la oferta, derivadas de cualquier tipo de conflicto bélico o político.

De acuerdo con la FAO, se cuenta con las suficientes reservas de alimentos para abastecer a la población mundial, sin embargo, producto de las recientes crisis económicas mundiales, pero sobre todo de las políticas de libre mercado y del modelo de economía abierta instaurado desde principios de la década de los ochenta del siglo pasado, como respuesta a la crisis de rentabilidad de 1970, cerca de mil millones de personas en el planeta padecen hambre crónica y tres mil millones se encuentran en situación de vulnerabilidad alimentaria, debido a que no pueden acceder a los alimentos, ya sea por vía del mercado o del autoconsumo, concentrándose la mayor parte en naciones en desarrollo.

La seguridad alimentaria se refiere en primera instancia, a la disponibilidad y calidad interna de los alimentos para satisfacer los requerimientos nutricionales de la población. La segunda estaría dada por las condicionantes locales para acceder a esa satisfacción; en otro sentido, la inseguridad alimentaria significa no tener medios financieros o de infraestructura para obtener los suficientes alimentos, por lo que se asocia con los niveles de pobreza y la dependencia alimentaria que rebasa niveles aceptables para cada país.

Por tanto, una condición de inseguridad alimentaria estaría determinada por la probabilidad de que el consumo efectivo de la población se ubique abajo del consumo mínimo o la carencia absoluta en grupos o lugares, vinculada con desastres naturales no previstos y que no cuenten con las reservas adecuadas a la cobertura de la magnitud de los eventos; la falta de accesibilidad implica un riesgo para la seguridad nacional. Por ello, la seguridad alimentaria no es un problema de equilibrio de mercado, sino de equidad social.

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El Despertar del Campo, La Nueva Visión Del Agro…

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