Origen de buenos frutos 3ª parte

“De recién plantado, en el sistema de riego no se le mete nada de nutrición, solo lo que es pura agua, ya que como están muy pequeñas solo pueden recibir o digerir dosis mínimas de fertilizantes, obviamente la boca de la planta por donde come, que son las raíces, son diminutas, por lo que simplemente no pueden comer tanto y si le metemos mucha comida en esa etapa lógicamente solo estaríamos desperdiciándola; entonces practicante los primeros 15 días después del trasplante es pura agua la que le damos. Ya después, conforme va creciendo la planta, empezamos con el fertirriego, aumentando poco a poco las cantidades hasta la fase de llenado del fruto, y de ahí en adelante se va retirando paulatinamente”; así lo señaló Saul Ruiz, agricultor, líder de la unidad de producción llamada Rancho Sandra, donde se maneja una importante superficie de chiles.

“La planta por lo general se arraiga rápidamente; normalmente a los 5 días sacas una plantita y ya puedes ver que trae muchas raíces nuevas. Al principio se ven hasta como ladeadas, pero a los días ya se empiezan a enderezarse; esas son precisamente señales de que ya empieza a estar bien asentado el cultivo”.

“Como dato cabe señalar, que nosotros casi siempre dejamos un porcentaje de planta por si acaso falla alguna, de ese modo si a los quince días vemos que algunas no prendieron, viene la gente de nuevo y replanta. Aquí en campo tenemos un 3 o 4% de falla, pero como lo mencione, por lo general todo el tiempo hacemos un 10% más de plántula, ya si al final no se ocupa y sobra ese porcentaje, también lo plantamos, por lo que no desperdiciamos prácticamente nada”.

“La cosecha sale como para finales de agosto; empezamos a cortar los guajillos y lo que son los pasillas tardan un poco más, alrededor de 20 días o un mes más dependiendo de las condiciones climáticas. Nosotros contamos con una planta deshidratadora, por lo que prácticamente toda nuestra producción se va para secado; anteriormente también vendíamos en fresco, pero es más delicado el producto, ya que el día que se corta se tiene que vender sino se echa a perder, y el chile deshidratado se puede empacar y guardar o almacenar por mucho más tiempo sin ningún problema”.

“La conversión que nos da, es mas o menos de 5 kilos de chile fresco o en enpodre para 1 kilogramo de chile deshidratado”.

Para concluir, el señor Saul Ignacio Ruiz agregó; “si deseamos cambiar y mejorar en nuestros sistemas de producción, no tenemos de otra más que tecnificarnos, ya no es posible seguir produciendo como se hacía hace años, con riegos rodados, dado que literalmente el nivel de los pozos ya esta demasiado bajo, y cuando con agua rodada riegan una hectárea, con riego por goteo regamos 5 o 6 hectáreas, por ello es indispensable hacer uso de la tecnología, porque además no sabemos cuantos años nos queden de agua, por lo que tenemos que cuidarla al máximo, de otra forma no la estamos gastando mucho más rápido, aparte de que no solo hacemos más eficiente el uso del agua, sino que también economizamos en gasto de energía eléctrica y en mano de obra necesaria para regar ya que aquí solo se requiere de una sola persona para aplicar agua a una gran superficie”.

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