Trabajo codo a codo

Ciudad Guzmán es la cabecera Municipal de Zapotlán el Grande, Jalisco, México está localizado a 124 kilómetros de Guadalajara, el nombre de Zapotlán es una palabra de origen náhuatl que significa “lugar de frutos dulces y redondos”, como las chirimoyas, las guayabas, los tejocotes o los zapotes, que abundan mucho en la zona.
Es en esta ciudad rodeada de montañas, volcanes y una laguna sin igual, Griselda Barragán y Alejandro Sánchez, un matrimonio originario de los Reyes, Michoacán decidieron iniciar su emprendimiento de Paletería y Nevería en el año 2016, en esta localidad.
“Emprendimos en el año 2016, nosotros trabajábamos en diferentes empresas, un día tuvimos el sueño de realizar un negocio propio, después de buscar diversos giros comerciales, decidimos que era la peletería y nevería a lo que nos dedicaríamos, algo curioso fue que dentro de nuestras amistades algunos se dedicaban a este giro y con ellos compartíamos momentos en los que nos contaban acerca de su negocio y nos visionábamos en un negocito así esto fue el plus, el escucharles nos encendió la curiosidad y fue parte para que decidiéramos apostarle a este negocio hace ya casi cinco años”; nos cuenta Alejandro.
Griselda nos comparte que la adquisición de la primera paletería fue una decisión que se tuvo que tomar en muy poco tiempo “teníamos muy poco tiempo para decidirnos, porque estaba a la venta y el trato tenía que ser en días, así que me llamaron los antiguos dueños, que teníamos que ir ese fin de semana, arregle la maleta sin decirle a mi esposo nada y cuando llego de su trabajo, le dije tenemos que ir a Ciudad Guzmán, porque se nos está presentado una oportunidad, no muy convencido fuimos y posterior a esta ida, y en una larga platica decidimos arriesgarnos, nuestra vida cambio, de ser empleados, nos reinventamos como dueños de un negocio, los sueños siempre son posibles, cuando se trabaja con esmero”.
La historia de esta familia es una muestra real de que el éxito golpea y, muchas veces, llega antes de lo esperado. Alejandro nos cuenta que en un inicio creían que tenían todo bajo control sin embargo con el pasar de los días fueron surgiendo retos que tuvieron que afrontar; “cuando emprendimos creíamos saber algo sobre lo que era tener un negocio, pero nos dimos cuenta que no era así, el tener un negocio tiene una serie de necesidades, por ejemplo debes tener conocimiento de otras materias, me refiero con esto a que teníamos que tener conocimiento sobre administración o cuestiones legales, creerías que no las necesitas en un negocio como este pero no si, con el paso hemos ido aprendiendo éstas son de las cosas no tan agradables”.
Es sabido que cualquier persona que inicie un negocio desea tener dos cosas: éxito comercial y ganancias para crecer sin necesidad de endeudarse, sin embargo existen desafíos que te conllevan a un aprendizaje, el emprender en familia muchas veces no suena tan alentador no obstante Griselda y Alejandro son un ejemplo de que la tenacidad, la división de roles y la no mezcla de sentimientos en el negocio harán que el negocio se atienda con el corazón y mucho amor, sin caer en un conflicto, el trabajo en equipo codo a codo es la base de este negocio.
“La responsabilidad que hoy en día tenemos, nos reta a que debemos visualizarnos en nuestros empleados constantemente, nosotros ya hemos tenido la oportunidad de estar en los dos lados de la moneda y buscamos que en nuestro negocio haya buena armonía, que trabajemos en equipo, que sea equilibrado todo”, nos comparte Griselda.
Las recetas de Griselda y Alejandro son las recetas originales y provienen de Tocombo, Michoacán, aun así han innovado con algunos otros sabores de temporada siempre buscando impulsar al sector local, Alejandro nos cuenta que “nosotros intentamos hacer lo más que se puede con productores locales pequeños, que el dinero se quede en la tierra donde uno está buscándose la vida, por ejemplo la granada, la lima, los limones, el aguacate, los mangos, la guayabilla o el nance, lo compramos aquí en la región en apoyo y solidaridad a los productores de aquí”.
Griselda nos cuenta que un buen producto eso es muy elemental en este tipo de negocios, “nos genera una satisfacción cuando llegan clientes que nos siguen, porque les ha gustado nuestro producto, procuramos todos los días mantener un estándar de la limpieza, la atención y la calidad a los productos, nosotros consideramos que tenemos un negocio exitoso, y continuamos en el camino del emprendimiento”.
Alejandro nos externa que todo mundo tiene derecho a emprender un sueño “todos deberíamos de tener la aspiración de mejorar, cuando uno trabaja de empleado es una mentalidad diferente, cuando eres ya propietario tu mentalidad debe cambiar si o si, el arriesgarse a ser emprendedor es un alto costo, a pesar de ello estamos contentos porque estamos logrado nuestro propósito y uno de nuestros tantos sueños”.
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