Raíz con sabor 4ª parte

“Entre nuestras experiencias como productores, hemos tenido la de exportar zanahoria de la llamada baby, la cual se cosecha a los 2 meses y se venden con todo y el follaje, y solo han sido 2 años los que hemos comercializado el producto así, siendo que primero la llevan para Tijuana y después pasa para Estados Unidos, y ya estando de aquel lado de la frontera las lavan y las empacan para su venta en supermercados, lo que vimos que representa una buena forma de negocio, pero lo malo es que no se comercializan todo el año son solo por temporadas”; así lo indicó Adolfo de Lira, agricultor, quien en el pasado ciclo sembró y cosechó una importante superficie con el cultivo de zanahoria, parte de ella establecida en la parcela de producción agrícola conocida como La Secadora, ubicada en suelos pertenecientes a la localidad de El Lampotal en el municipio de Vetagrande.

“Dicho tipo de zanahoria solo tiene que ser de un cierto tamaño, ni más grande ni más chica, y producida bajo estándares rigurosos de inocuidad, sin la aplicación de nada de químicos, motivo por el cual ha habido ocasiones en los que han regresado camiones con zanahoria, porque tienen químicos que no se deben de utilizar, sobre todo los residuales que permanecen impregnados más tiempo en el producto”.

“Como comerciantes y agricultores, nosotros le vendemos el producto al comprador que más bien pague, ahora sí que al mejor postor. Una vez que sacamos o cosechamos la zanahoria, en el terreno prácticamente ya no hacemos casi ningún otro trabajo; vendemos al comprador al pie de la parcela, y son ellos mismos quienes traen su gente para recolectarla, ya en caso de que ocupen más personal, ellos mismos se encargan de conseguirlo”.

“El follaje que se queda en el barbecho se deja secar un poco para arrastrarlo e incorporarlo al suelo, y con esto evitamos al mismo tiempo problemas al momento de que los camiones entran a cargar el producto; lo peor que pudiera pasar ahí es que lloviera, dado que de esa forma representa mucho trabajo para los jornaleros, ya que deben de dejarla limpia para que al momento de meterla al proceso de pulido y empacado no se dificulte tanto”.

“Para este tipo de cultivo, nosotros no batallamos tanto al momento de buscar la mano de obra para cosechar la zanahoria, ya que como lo mencione, son los mismos compradores los que consiguen y traen a los trabajadores, quienes son gente experimentada y capacitada para este tipo de labores, y se quedan hasta 6 meses en la región mientras se termina el trabajo”.

Para terminar, Adolfo de Lira añadió; “algo que pudiese recomendarles a quienes deseen trabajar con este tipo de cultivos como la zanahoria, es que utilicen herbicidas pre-emergentes con lo que se evitaran bastantes complicaciones, siendo que el control efectivo de malezas es un punto clave para poder obtener buenas cosechas”.

“Definitivamente la agricultura es uno de los oficios más bonitos y dignificantes, pero también es uno de los más complicados y riesgosos, aquí no sabemos ni podemos predecir como nos vaya ir, si será un buen o mal año, siendo que las condiciones cambian de un día a otro, pero que le vamos hacer, más que echarle ganas, reconociendo que es algo que nos gusta, incluso más que eso, que nos apasiona, y ya lo traemos en la sangre desde que nacemos, inculcado por nuestros padres quienes a su vez fueron enseñados por mis abuelos, por lo que esto viene por vocación y desde generaciones atrás, por lo que hay que desempeñarnos siempre con gusto pero también con inteligencia lo que en conjunto creemos es la clave del éxito”.

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