Aditivos, enzimas y suplementos 6ª parte

Hay 13 vitaminas esenciales que, aunque sean sintetizadas en el cuerpo deben incluirse suplementadas en la ración. Los aminoácidos esenciales son 12 y solo 8 de uso sintético o cristalino, los principales minerales 12, ácidos grasos 1.

Es importante valorar el empleo de la enzima a incorporar en la dieta. La inclusión de enzimas en el alimento es para desdoblar, partir o destruir compuestos anti nutritivos, incrementando la digestibilidad de los nutrientes y mejorando los rendimientos productivos.

Son para degradar ácido fítico no absorbible y polisacáridos no amiláceos de la dieta, reduciendo así los efectos anti nutricionales entre ambos sustratos. La fitasa se incluye entre 500 a 2000 FTU/Kg. Con libertad se puede usar el máximo rango. El nivel bajo reduce 1.61 kg de CO2/cerdo y si se incrementa la cantidad de enzima se reducen 6.19 kg por cerdo al tiempo de mercado. El 64% del total del fósforo consumido en la dieta se excreta en las heces y la orina. La fitasa puede reducir 38-76% de la cantidad de fósforo incluido en forma de minerales en la dieta, o sea 1-2 kg de P2O5 en la ración. En la etapa de crecimiento la fitasa reduce 25% del fósforo fecal y durante el acabado o fase de engorda 17%, su acción es menos relevante porque el animal de mayor edad es más apto para digerir.

Si ofrece una mejora de 50 Kcal/kg de energía se compara con el precio del alimento energético más económico, como del aceite-manteca-grasa de la energía que se pueda incrementar. El precio del fósforo al liberar la fitasa el elemento del ácido fítico de las plantas o salvados. Los aditivos deben ser evaluados de acuerdo al retorno de la inversión, incluso el espacio o volumen que ocupan en la formulación. Las cuentas hay que sacarlas al menos dos veces al año. Considerar que hay aditivos que solo aportan mejoras en 5% de efectividad, su análisis es más difícil de apreciar su contribución. Así que su incorporación siempre debe estar alerta con un ojo abierto para determinar su empleo. El trigo y cebada tienen xilanos y betaglucanos no digestibles. Si es trigo se sugieren arabinoxylasas, con cebada betaglucanos que mejoran la solubilidad de la fibra. El empleo de amilasas y manasas exógenas si son redituables. Hay varias carbohidrasas glycosyl hidrolasa como alternativa. Se espera un efecto con menor costo de alimentación, microbiota intestinal más equilibrada, aumento en la ganancia de peso corporal, aumento de la aptitud gastrointestinal, aumento en la rentabilidad.

Con precios muy elevados en insumos altos en proteína, las proteasas mejoran la digestibilidad. Las proteasas es un grupo amplio de enzimas, pero tienden a ser especializadas y específicas para su acción. Se pueden emplear lipasas para los ácidos grasos, alfa galactosidasa, pectinasas. Las muramidasas su acción contra sobre el sustrato de péptidos se realiza en el intestino. Los glicanos reaccionan contra los desechos y toxinas bacteriales.

Las vitaminas son micronutrientes con funciones en el control de diarreas, propiedades inmunodulatorias, antimicrobiales, antioxidativas. Las vitaminas del complejo B son producidas por bacterias en el aparato digestivo que se establecieron durante la lactación. Tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, vitamina 6, biotina, folatos, vitamina 12 y vitamina K en el colón. En una granja no se encuentran deficiencias nutricionales por vitaminas, pero la presión de mayores rendimientos a su máximo potencial genético ocasiona necesidades nutritivas por arriba de los requerimientos nutricionales. La salud animal intestinal y ecología digestiva están encadenadas al sistema nervioso central, sistema endócrino y sistema nervioso parasimpático. En el intestino del cerdo hay 500-1000 especies de bacterias de importancia productiva. Durante la lactación predominan enterobacteria, bacteroidaceae, clostridiaceae. Al consumir alimento provotellaceae, ruminococoaceae. Al tiempo del destete se provoca una disbiosis intestinal y se activan las defensas intestinales. Los bacteriodetes del colón producen 90% de la vitamina B, excluyendo la vitamina B12. Nota, el uso de antibióticos afecta la microbiota establecida y cambia su composición intestinal, alterando las poblaciones naturales que inhiben infecciones entéricas.

La vitamina D influye en la composición del microbioma intestinal y tiene acciones inmunodulatorias. La vitamina D por ser un precursor de hormonas interviene en la calidad de los linfocitos T y B, ostioblastos, ostiocitos que actúan con prontitud a las defensas naturales; además ligada a la movilización del calcio actúa reduciendo la textura, rigidez y dureza de la carne en canal causada por el rigoris mortis.

Se invita a enlazar la página web www.webinarsagropecuarios.org, para ampliar las consultas y experiencias.  

Fernando R. Feuchter A. / Universidad Autónoma Chapingo, Centro Regional Universitario del Noroeste

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