Pitahaya 2ª parte

“Aunque la pitahaya es una planta endémica, como cultivo tiene pocos años aprovechándose y promoviéndose, siendo así un ramo que poco a poco ha ido repuntando en el mercado y paulatinamente ha ido siendo aceptada por los consumidores, aunque hay que reconocer que aún queda mucho trabajo por hacer para posicionar correctamente esta valiosa fruta exótica”; así lo señaló Javier Alejandro Ortega Espinoza, director ejecutivo de Pitamex.

“En Pitamex somos productores y asesores en el cultivo de plantas de pitahaya, apoyando al productor desde el establecimiento hasta la comercialización, tratando de vender al precio más alto posible la fruta fuera del país, así como en el mercado nacional, obteniendo un producto de alta calidad bajo los más altos estándares de certificación”.

“Esto del cultivo de pitahaya en realidad es idea de mi abuelo, Prisciliano Espinoza, quien en realidad fue él quien estuvo insistiendo, y ya yo me puse a investigar algo, y vi que aquí los libros dicen que en esta región no se da, pero dije vamos a intentarlo, y así empezamos poco a poco y ahí la llevamos”.

“La planta de la pitahaya es de la familia de las cactáceas, sin embargo, necesita de agua para poder fructificar; es un cactus epífito que trepa sobre un tutor, por lo que necesita de una guía que lo ayude a crecer. Es una planta muy noble”.

“Es conocida también como la reina de la noche, por el detalle, que únicamente florea entre 8 a 10 de la mañana y tienen muy poco tiempo para polinizar; entonces es una labor botánica pues muy dura, para que en poco tiempo alcance bien a polinizar, por eso se conoce como la reina de la noche, porque de noche las abejas duermen, y si hay murciélagos en la zona, pues las abejas no vuelan a la altura de lo que es la flor, entonces pues realmente es algo extraordinario que logren fecundar a pesar de dichas dificultades”.

“Su nombre científico es Selenicereus undatus, que aquí en la región se conoce como tuna tasaja y a nivel nacional es más conocida como pitahaya”.

“La pitahaya sabe similar al kiwi, de hecho, se tiene la misma sensación cuando se come la pulpa, pero es mucho más dulce y pues tiene más de 600 semillas”.

“La pitahaya tiene diferentes variedades, esta lo que es la fiusha, la roja, una rosita, una gris y una blanca. Tenemos variedades que son grandes de 600 gramos en promedio, y chicas de 350 gramos. Hay más de 600 variedades, nosotros contamos con aproximadamente 30, y de esas 30 solamente como 6 pueden ser comercialmente rentables, entonces tratamos nosotros de propagar este material, pero siempre estamos buscando nuevas variedades”.

Por su parte, el señor Prisciliano Espinoza agregó; “lo de las pitahayas comenzó más o menos alrededor de hace unos 20 años, cuando a nosotros nos vino la idea de hacer como una pequeña huerta, que la verdad es que siempre nos gustó esa fruta, siendo que ya la consumíamos en casa”.

“Nuestro negocio, nuestra empresa de fabricante textil, siempre es un poco estresante, demandante, y nos gustaba irnos a la huerta como para relajarnos. Además, aquí en la empresa como que un tiempo no hubo como mucho trabajo, muchos pedidos, entonces no había mucho que poner hacer a la gente; por lo que me lleve a un albañil, y gente de ahí de la fábrica me la lleve a plantarla”.

“Total, que lo intentamos y no nos dio resultado a la primera. Pero ya con Alex hicimos equipo, abuelo y nieto, entonces ya fuimos 2 loquitos, y pues hay poco a poco la llevamos. Así ese proyecto de la pitahaya como familia le hemos estado dando seguimiento, fruta a la que seguimos buscándole otras alternativas y algunos productos más que se puedan hacer en base a ella”.

Para finalizar, Alejandro Ortega Espinoza, añadió; “y se pueden hacer muchísimas cosas, desde pasteles, gelatinas, licor, también hacemos nosotros helado, cerveza, entre otros derivados, incluso hay otras empresas que están elaborando bebidas con sabor pitahaya”.

“Somos una empresa que busca la sustentabilidad y apostamos por las energías renovables, contamos con un vivero con paneles solares y con tecnología. El proceso comienza desde que monitoreas las plantas, eliges una cierta cantidad de plantas por variedad, por lo que empiezas a monitorear cada semana que es lo que va sucediendo, la velocidad con la que va creciendo, las frutas, su calidad”.

“Estamos buscando tener genética de calidad que pueda brindarle al agricultor una seguridad de que sus nuevos proyectos van a ser una inversión rentable. Contamos también con un laboratorio donde estamos buscando la manera de propagar más rápido, con mayor inocuidad, buscar plantas élite, variedades que nos den las condiciones que deseamos, plantas auto compatibles, de grados brix altos, mayor cantidad de frutos por planta, mayor cantidad de gramos por fruta, producir y enfocarte en lo que es agronómicamente en campo la producción”.

Espera la 3ª y última parte de este reportaje, en próximas ediciones…

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