Legado que confiere identidad 2ª parte  

Delineado como un fruto con arraigo en la primera parte de este reportaje, la producción de chile es un tema con amplio acervo de información, razón por la cual se da seguimiento al desarrollo del contenido mediante esta segunda entrega, a través del amable intercambio de experiencias vertido por el Licenciado Heriberto Gallegos, líder de la empresa Agrícola Gallegos e Hijos, de la cual forma parte la unidad de producción conocida como Rancho La Esperanza, ubicado en suelos pertenecientes al municipio de Rincón de Romos, Aguascalientes, donde recientemente se desarrolló la cuarta edición del Encuentro de Chiles Picosos, en el que se estableció una fértil parcela de evaluación y producción comercial con un amplio catálogo de chiles sobre todo del tipo ancho, serrano y jalapeño, además de ciertas especialidades como el húngaro, caribe, banana, morrón, y anaheim, entre otros.

“Nuestra intención siempre ha sido la de invitar a los agricultores, que son los que tienen que ver este tipo de ensayos o de parcelas demostrativas, porque esta clase de encuentros son para que el productor pueda encontrar desde una pequeña idea, hasta porque no, un gran proyecto”; así lo señaló Heriberto Gallegos   

“Se va observando y ya cada quien se enfoca en lo que más le interese, por ejemplo, que porque aquí pusieron la vara así, o porque hicieron la cama más ancha, o porque lo plantaron más largo, y así se va generando el intercambio de ideas, y ya después dice uno, a ver, vamos calándole así como vimos con una cama más ancha o una plantación más larga, y así van surgiendo los cambios e innovaciones, ya si hay buenos resultados le sigue uno perfeccionando, y sino pues ahí le paramos y buscamos otras formas, ahora si que hay que ir como dicen en base a la prueba y error, de otro modo si siempre seguimos haciendo las cosas igual pues los resultados siempre van a ser iguales, pero ya si le cambiamos una que otra cosa puede funcionar mejor o talvez peor, pero ya aprendimos algo nuevo, que es ese conocimiento y experimentación la que nos va enriqueciendo cada vez más haciéndonos poco a poco más expertos en el tema”.

“Entonces por ello hay que ser muy observadores, y perder el miedo a preguntar, porque como dicen, no hay preguntas tontas, sino tontos que no preguntan, y en el campo así es, siempre hay muchas diferentes razones por las que se trabaja de una forma o de otra, cada agricultor trabajamos de distintas maneras, que es conforme a como nos vamos enseñando y a como se va necesitando”.

“Dentro de la parcela demostrativa del encuentro, creo que se establecieron arriba de 100 variedades diferentes, de distintos tipos de chiles, como los serranos, jalapeños, anchos, húngaros, caloros, hay algo de pasilla para secado, otros años se ha puesto también algo de habanero, pero luego los habaneros el año pasado se empezaron a reflejar ya cuando andábamos queriendo desvarar porque esos su ciclo de vida es muy largo, y pues en lo que están a lo mejor otros más cortos esos apenas andan queriendo. Y le hable al ingeniero y le dije que íbamos a desvarar pero que estaba bien bonito el habanero, que viniera a verlo porque pues hasta pesar me daba meter la desvaradora, entonces ya vino lo revisaron y ahí se dio re bien; pero pues quizá no son las mejores condiciones para él, siendo talvez un poco más tropical, de más calor y humedad”.

“Que nosotros, como Agrícola Gallegos e Hijos, somo principalmente productores de chile ancho, la mitad o quizá más de la mitad de lo que plantamos de chile, es de ancho, ya que es en el segmento donde tenemos los contratos de comercialización con la empresa Agroin, entonces ya más o menos tenemos ahí el mercado”.

“Nos decía el comprador que nos ayuda a mover aquí los productos, que pusiéramos más jalapeño, pero pues uno se azora, porque el año pasado andábamos vendiéndolo a 3 pesos, entonces dijimos que, pues este año no echaríamos tanto, sino un poco menos, no lo dejamos de poner, pero si plantamos un poco menos, que es más o menos lo que pasa con la cebolla, ya que sin valor comercial lo más lógico es que para siguientes ciclos se va a reducir su superficie sembrada, y la verdad es que las condiciones de precios son las que nos traen así”.

“Que el mercado es el que realmente nos manda, que, pues evidentemente si algún producto no vale, pues no ponemos tanto, o, a veces, aunque no valgan mucho, pero tengan cierta estabilidad, pues decide uno producirlos, porque quizá lo que busca uno a veces es a lo mejor no perder. Pero la verdad el mercado es el que manda porque a veces uno dice “mira este chilon qué bonito” pero el comprador sale con que no lo quiere tan grandote, que él lo quiere mediano y finito”.

“Luego hay unas variedades que producen unos chilotes bien bonitos y dicen “pues sí, está muy bonito y todo, pero no nos sirve, porque para el mercado que tengo no me sirve”; cómo los serranos, que hay unos muy grandotes, y esos se venden muy bien para el norte, pero para aquí para el centro del país a la gente les gustan más medianitos. Hay otra variedad por ahí de unos jalapeños que se rayan mucho, y algunos compradores no los quieren por ese detalle, pero de repente nos llego uno que nos dijo “es que yo quiero puros rayados”, ósea que el mercado de consumo es muy variado, hay de todo, y ahora si que como dicen para cada roto hay su descocido; a veces dice uno “mira esos chiles están bien feos”, sí, pero sirven para la industria, por ejemplo, que ahí lo que se ocupa son kilos, a final de cuentas lo hacen salsa, lo muelen, lo pican, lo rayan, al fin no se ve tanto su presentación, en ese caso para que queremos un chile bonito y finito, si lo que necesitamos son kilos, y que se adapte a la necesidad, porque por ejemplo, muchas veces lo ocupan descabado, en el caso del jalapeño y del serrano, entonces uno que se arranque fácil y rápido”.

Espera la 3ª parte de este reportaje, en próximas ediciones

Salvador Juárez / El Despertar del Campo

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