Semilla de un futuro exitoso  

Sin duda la importancia de la producción de ajo es grande, pero limitantes como la dificultad para disponer de mano de obra necesaria y calificada, así como su alto costo, han obligado a una constante búsqueda de soluciones tecnológicas que permitan el aumento de la productividad del cultivo con el menor desgaste de recursos posible, lo que ha impulsado el desarrollo e introducción de equipos automáticos para mecanizar labores como la siembra de ajo, así como su cosecha y empaque, tareas esenciales que requieren de una gran cantidad de personal lo que directamente incrementa los costos de producción.

“Estar en el campo es bastante gratificante, y poder vivir en y de la naturaleza definitivamente nos da una bonita sensación de libertad y satisfacción, y aunque la presión por sacar el trabajo adelante es grande, la agricultura es una tarea que nos apasiona y nos llena de orgullo y dignidad, el hecho de sembrar una semilla de la que emergerá una planta la cual con el debido cuidado nos dará sus mejores frutos es un gran placer y sencillamente nos emociona, pero tenemos también que reconocer los serios contrastes y los enormes riesgos sobre todo naturales y económicos que el sector conlleva, condiciones que definitivamente nos obligan a ser cada día más eficientes produciendo más con menos, incorporando tecnología e innovación dentro de nuestros diferentes sistemas de producción”; así lo compartió Rodolfo Pacheco Aparicio, ingeniero agrónomo de profesión y agricultor por vocación, con varios años involucrado en tareas agrícolas, por lo que a su edad cuenta con una notable experiencia y destreza dentro del ramo productivo, manejando el cultivo de hortalizas y algunos granos, tales como frijol, maíz, jitomate, cebolla, chile y ajo del cual plane establecer una superficie aproximada de 30 hectáreas para el presente ciclo en diferentes terrenos, entre ellos en suelos pertenecientes a la unidad de producción llamada Flor de Roció situada próxima a la localidad de Palmira del municipio de Fresnillo, Zacatecas, rancho que forma parte de la empresa de producción familiar llamada P&A AGROSELECTOS que como su nombre lo indica se enfoca en el cultivo, cosecha y comercialización de selectos productos del campo.

“Como desde el año 2016 o 2017 que mi papa comenzó a sembrar ajos manualmente con gente a 2 hilos, pero después conocimos las maquinas sembradoras y fue donde empezamos a cambiar todo el sistema a una siembra mecanizada, por lo que ya tenemos como unos 5 o 6 años trabajando con una sembradora neumática de precisión”.

“La sembradora de ajo que tenemos y que empleamos para dicha labor es de la marca española J.J.Broch, equipo que es especial para este trabajo. Va sembrando 6 hilos y colocando 3 cintillas para el riego por goteo de forma simultánea”.

“La semilla de ajo la va colocando más o menos a una profundidad de 3 a 4 centímetros, esto dependiendo de la topografía del terreno, pero ese más o menos es el nivel al que la va dejando; y de separación de una semilla a otra, la va dejando a una distancia de aproximadamente 7 centímetros”.

“Es maquinaria que trae unos discos especiales con los diferentes tamaños que manejamos de la semilla de ajo. Y en la parte superior lleva unos vibradores que son los que van haciendo que caiga la semilla en cada orificio del disco, el cual va girando, y al ir la semilla en la parte de abajo con un tipo de sopladores de aire va arrojando la semilla al suelo; por eso se escucha mucho ruido, ya que es neumática, trabajando así con aire a presión, el cual es generado por la turbina que trae en la parte de enfrente”.

“Porque también los vibradores chupan la semilla y cuando cae la soplan, la arrojan, y ya la semilla en el suelo, son los rodillos o las ruedas las que van compactando la tierra para que vaya quedando bien tapada la semilla de ajo. Al mismo tiempo los rollos de cintilla que van en la parte de arriba, van girando y la cinta va bajando hasta el suelo por unos como tipo tubos, e igualmente va quedando enterrada a un lado de la semilla”.

“El tipo de cinta que estamos utilizando es de marca Rivulis modelo T-TAPE calibre 4 mil, con un espaciamiento entre goteros que va de los 20 a los 25 centímetros, y al tener alrededor de 13 a 14 semillas por metro ese espaciamiento abarca muy bien y moja como debe de ser, además de que estamos hablando de tres cintillas en una cama, o una cintilla en medio de cada 2 hilos de plantas, siendo que son 6 hilos, con aproximadamente 10 centímetros de separación de un hilo a otro, por lo que prácticamente la cinta esta pegadita a la planta o a la semilla en este caso, además de que es una cinta de alto flujo, entonces la verdad es que si se moja muy bien por lo que este diseño nos ha dado buenos resultados”.

“Que cabe señalar que el cultivo de ajo es muy demandante de agua, sobre todo en sus etapas finales, que, ya hablando de fechas, es como de febrero en adelante cuanto comienza a necesitar de una mayor cantidad de agua, porque pues ya la planta esta grande y el bulbo ya está llenando, y aparte las condiciones de clima también son más calurosas. Que por ejemplo, apenas vamos comenzando con la siembra y vamos a entrar a otoño, entonces ya no es tanto el calor que se siente, y pues apenas es la semillita que luego emerge y es una plantita pequeña, por lo que de inicio no es mucha el agua que ocupa, pero ya empieza a crecer, se empieza a desarrollar, y sobre todo en etapa de llenado es cuando ahora si consume mucha agua, por lo que debemos de tener eso muy en cuenta y tomar bien nuestras precauciones, para que en esas etapas no le vaya a faltar”.

“Este es el primer año que sembramos la variedad de ajos llamados cubanos, novedoso material del que hemos escuchado muy buenas referencias y pues vamos a probarlo aquí en nuestras tierras y bajo nuestras condiciones a ver como nos va, que esperemos que todo salga bien primero Dios. Que aquí en estas tierras de Flor de Roció vamos a sembrar como 7 hectáreas y media, y para haya abajo, para lo que se conoce como El Coyote, ya tenemos sembradas otras 10 hectáreas”.

“Obviamente para poder realizar esta siembra, antes tuvimos que preparar bien el terreno, lo cual depende de cómo este el suelo, que, por ejemplo, aquí estaba acolchado, porque anteriormente teníamos tomatillos, entonces la tierra tiende más a compactarse, no obstante, nada más metimos algunos pasos con rastra y rodillo, fue lo único, porque tampoco debe de quedar tan molido el suelo, porque si eso pasa también tiende a compactarse más y luego la plantita tarda más en salir, entonces si tiene como su punto, ni tan molida ni tan dura, debe de quedar con una buena porosidad, como un tipo esponja. De ahí ya se empieza a marcar, se tira la base y se va marcando con el tractor”.

“Entra el tractor con una cultivadora, que es un implemento que tiene los timones que van marcando el suelo y además trae los botes de fertilizante para irlo al mismo tiempo dispersando sobre el terreno, que más o menos tiran como unos 350 a 400 kilogramos de una mezcla de fertilizante base. Ya de ahí ahora si entra lo que es la sembradora mecánica o neumática de precisión, y sobre las mismas marcas que dejo la cultivadora va caminando y sembrando la semilla de ajo, además claro de ir colocando lo que es la cintilla para el riego”.

“Que la sembradora tiene que ir avanzando a un paso lento, porque entre más rápido vaya la semilla se va embotando más o se va atorando y se hace como un chicle adentro, además de que así va dejando con mayor precisión la semilla en el lugar que deseamos, como mencionaba, cada 7 centímetros; que con esta maquina nosotros podemos calibrar o elegir la distancia a la que queremos que vaya colocando cada semilla, se puede acortar o se puede alargar, tirar más o menos semilla, pero como que hemos visto que ese espacio de 7 centímetros entre una semilla y otra es el bueno, es lo ideal, porque a veces entre más pegados queden como que tienden a deformarse los bulbos ya que van creciendo y se pegan, entonces como que se tuercen y se deforman porque van chocando, y también si se dejan muy retirados pues se desperdicia el terreno además de agua y nutrientes, entonces a esa distancia hemos visto como que es la más indicada, tienen su espacio correcto que les permite crecer bien y se aprovecha el terreno lo mejor posible, sin estar arriesgando la calidad”.

“Entonces realmente con esta maquinaria podemos ver lo que es la verdadera implementación de la tecnología en el campo para eficientar el trabajo, que si lo comparamos con una siembra manual con gente, vemos que nos trae muchas ventajas, desde lo económico, ahorrándonos mucho dinero, porque aquí la mano de obra cada vez es menos y la poca que hay cobra cada día más, y pues también nos evitamos el estrés que implica el trabajar con gente que no vaya sembrando bien, que vayan dejando más ralo, y en general pues es un poquito más difícil creo yo, porque hay que señalar que la verdad yo casi nací viendo como se siembra con la máquina, yo ya casi no me toco andar con la gente sembrando, veía que sembraban con gente, pero interactúe muy poco con la gente que sembraba”.

“Aunque también sabemos, que una de las ventajas que tiene el sembrar manualmente con personal, es que se supone que van colocando la semillita como debe de ser, el ápice o punta de donde sale el follaje hacia arriba y el cabo o extremo inferior de donde sale la raíz hacia abajo, y con la sembradora mecánica la semilla tiende a quedar de forma horizontal sobre el suelo o acostada, o a veces invertida, la punta hacia abajo y el cabo hacia arriba, entonces el follaje tarda en dar la vuelta para emerger hacia la luz del sol y las raíces a profundizar en el terreno en busca de agua y nutrientes, o también, siempre hay la posibilidad de que la semillita caiga como debe de ser, pero no es muy común, y hasta ahorita con esta maquinaria no hay aun modo de calibrarla o de acomodarla para que la semilla sea colocada precisamente como es, quizá en un futuro yo pienso que ese detalle se podrá perfeccionar, pero por el momento todavía no, siendo esa una buena área de oportunidad para mejorar los equipos por parte de los fabricantes y satisfacer así un requerimiento o necesidad existente”.

“Pero bueno nosotros ya estamos bien adaptados a estar trabajando así con la maquina sembradora, con ese único detalle que sentimos que se podría mejorar. Quizá el tema de las refacciones, que si se friega un fierro hay que traerlo desde España, ósea, problemas como de logística, pero pues no, la verdad es que hasta el momento no hemos tenido muchos contratiempos en ese sentido, además de que creo que ahorita ya hay algunas marcas mexicanas que manejan ciertas piezas de desgaste natural del equipo, con las que podemos apoyarnos aquí más en corto”.

“Otra limitante que podríamos ver, es de que si llueve mucho pues lógicamente ya no puede pasar el tractor con la sembradora, entonces en ese caso pues si se retrasa uno algo, siendo que nos tenemos que esperar un poco a que nos dé piso el terreno, aunque con la gente también si es mucha el agua pues obviamente no pueden entrar a sembrar; pero si no es mucha la humedad del suelo con la sembradora no se presenta ningún tipo de problema”.

“Pero bueno, creo que, a pesar de esos detalles, siguen siendo más las ventajas que las desventajas que nos deja realizar una siembra mecanizada de ajo, ya que además de ahorrar dinero también nos ahorramos tiempo y trabajo, porque con este tipo de sembradoras rinde mucho, por ejemplo, en un día y medio ya llevamos sembradas casi 3 hectáreas de ajo, entonces si es un poco más rápido y también un poco más económico”.

“Asimismo, cabe mencionar, que nosotros también cosechamos el ajo con máquina, la cual es conocida como manojeadora, que para ello el ajo debe de estar muy bien en su punto, con un tallo todavía algo verde, que tenga cierta resistencia para que aguante bien el tirón hacia afuera, porque el equipo consta de 2 bandas que van prensando los tallos y los van jalando, entonces si están muy secos los van arrancando y van dejando mucho tiradero. De este modo se podría decir que también hacemos una cosecha mecánica, tratando de eficientar lo más posible el trabajo y evitando el desgaste de recursos económicos y humanos”.

Para terminar, Rodolfo Pacheco agregó; “la manojeadora como su nombre lo dice, va haciendo pequeños manojos y ahí los va dejando sobre el suelo, entonces ya nada más para lo que ocupamos meter gente que nos apoye es para ir engavillando o enchorizando el ajo y posteriormente, ya que se deshidrate, para lo que es el moche, donde se le corta lo que viene siendo raíz y tallo, que por lo general lo realiza la gente con las rozaderas o también con tijeras”.

Espera la 2ª parte de este reportaje productivo, en próximas ediciones…   

Salvador Juárez / El Despertar del Campo

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