Historias vivas del campo bravo 2ª Parte

Descrita en la primera parte de este reportaje como una emocionante faena cien por ciento de campo, la tienta de ganado de lidia, es parte esencial dentro del arte de la tauromaquia, valioso entorno acreedor de un acervo amplio de información, razón por la cual se da seguimiento al desarrollo del contenido en esta su segunda entrega, mediante el amable intercambio de experiencias vertido por especialistas en el tema como Alexandra Ortiz, líder de la reconocida ganadería de toros bravos Progreso San Mateo de Valparaiso, Zacatecas, así como Don Anacleto López, líder de la también legendaria ganadería El Saucillo, del Rancho de Víboras, perteneciente al municipio de Tepetongo, Zacatecas, además de los famosos matadores de toros, Uriel Moreno «El Zapata» de Tlaxcala, Antonio García “El Chihuahua” de Chihuahua precisamente, Francisco Martínez de San Miguel de Allende Guanajuato, y Alejandro Uvario de Zacatecas.

Sin duda el futuro de todo este arte es complejo, con muchos contrastes que la actualidad marca, donde incluso se han llegado a cancelar algunas plazas de toros, respecto de lo que «El Zapata» señaló; “todos esos embates de antitaurinos, de políticos que buscan quedar bien por una carrera, ya que a final de cuentas para ellos eso es, una carrera, legislando sin un conocimiento íntimo de la materia, tema muy delicado, porque existimos cientos o miles de familias que vivimos del toro bravo, siendo esto una verdadera industria, que tan solo en Zacatecas hay muchas ganaderías del tipo, y de cada una de ellas dependen cerca de 20 o 30 familias, y no solo eso, sino que además representa todo un ecosistema completo, son los pastizales, es el agostadero, es la flora y fauna silvestres, son los suelos, y los toros efectivamente son los guardianes de todo este ecosistema, entonces pues imaginemos que de pronto, de la noche a la mañana, deciden que ya no habrá más corridas de toros, sería algo devastador tanto para las personas que ha esto nos dedicamos y amamos, y para la naturaleza, llegando incluso a extinguir a esta especie, porque en ese supuesto estos toros van a desaparecer totalmente”.

“Por lo que pensamos que es muy fácil, desde una curul, con la mano en la cintura decidir por otras personas, sin un conocimiento realmente a fondo y a conciencia; en ese sentido, más bien lo que deben de hacer nuestras autoridades es el de acercarse a conocer a profundidad, y no que envíen a delegados, sino ellos mismos, quienes toman las más altas decisiones, logren entender toda esa simbiosis que existe entre los toros, el entorno natural que los rodea, y todo ese arte taurino e industria que gira entorno de ellos, y que es lo que muchas de las veces no se ve en una plaza de toros, poque ahí pueden solamente observar los últimos 15 o 20 minutos de la vida del toro, pero antes de llegar a ese momento cúspide, tuvieron que haber transcurrido ya más de 4 años de la vida de este fascinante animal, entonces para que vean cómo viven, las miles de hectáreas que hay destinadas para que ellos vivan en total libertad, por lo que si los invitaríamos a que conocieran todo este mundo a fondo y después tomaran sus decisiones”.

“Pero bueno, en términos generales, a pesar de todo, yo a todo este arte le veo una vida que va para largo, porque esto no es nuevo, no es una moda, es un arte con fuerte arraigo, que tenemos desde hace 500 años con la llegada de los españoles, es parte intrínseca de nuestras festividades y de nuestra cultura. Así como los españoles nos dieron los apellidos, nos dieron un idioma, el español, la tauromaquia también es parte de ese legado que nos han dejado”.

Por otra parte, hablando precisamente de esa intimidad de este arte y fortaleciendo el intercambio de información, el MVZ Anacleto López Quiñonez delineó la tarea del empetado del caballo para la pica en la faena de la tienta realizada en la ganadería Progreso San Mateo, señalando así que; “esta es una parte de la tienta, es con lo que se empieza, y es precisamente el empetado en este caso de la yegua La Carmelita, la cual se usara para la pica de la vaca”.

“Entonces se le coloca un tipo de forro, que es de protección, para que no se llegue a dañar o que no la vaya a cornar la vaquilla con los pitones. En el caso de las tientas se usan petos un poco más pequeños y más ligeros en comparación a los petos que se emplean ya en caballos en una corrida de toros grande”.

“El picador, en este caso “El Ruso” como lo conocen, es el encargado de armar la yegua, o de empetarla para protección de ambos tanto de La Carmelita como del mismo picador, por ello también podemos ver que lleva los estribos de metal, para que en dado caso cuando llegue o embista la vaquilla y tope no le pueda dañar o no le vaya a fracturar el pie al picador, que cabe señalar que aquí para una tienta también se utilizan puyas más chicas que en una plaza de toros, que ahí ya estamos hablando de puyas de 3 a 4 pulgadas, y aquí en una tienta son más pequeñas, solamente para sangrar un poco y que siga la circulación en la vaquilla”.

Espera la 3ª parte de este reportaje, en próximas ediciones…

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