Rancho Laguna Blanca

Digna unidad de producción agropecuaria enfocada al cuidado y reproducción de un importante hato ganadero principalmente de las razas Salers Rojo y Brangus Negro, con raíces familiares fuertemente arraigadas a su tierra, que datan desde antaño mediante el trabajo de los señores Bernardo Bañuelos y Antonio Bañuelos, abuelo y padre respectivamente del hoy líder de este rancho, el Arquitecto Francisco Bañuelos, legando así un meritorio cúmulo de valores como el esfuerzo diario, la tenacidad, la pasión y el respeto por el campo y la naturaleza, notables cualidades bajo las cuales se ha forjado una bonita familia de agricultores y ganaderos que actualmente siguen esforzándose día a día por cultivar y ensilar el maíz con el que alimentaran a sus animales y cuidar sus praderas donde pastaran sus vacas.

“Aquí en el campo trabajando el tema agrícola tenemos ya cerca de 20 años, y en cuestión de la ganadería pues tenemos toda la vida prácticamente, desde mis abuelos, luego mis padres, y ahora nosotros como hijos, por lo que si son ya varias generaciones dedicadas al manejo del ganado”; así lo compartió amablemente el Arq. Francisco Bañuelos, agricultor y ganadero por vocación y legado familiar, líder de la unidad de producción conocida como Rancho Laguna Blanca ubicado en suelos próximos a la ciudad de Fresnillo, Zacatecas, donde se siembra una importante superficie de maíz de alto rendimiento para su aprovechamiento como forraje o silo para la alimentación del ganado, el cual además es pastoreado en agostaderos naturales y en ciertas praderas inducidas con diferentes tipos de pastos.

“Mi papá, originario de un ranchito cercano a Valparaíso, se cambió para acá a trabajar cerca de Fresnillo hace como unos 30 años, y lo hizo precisamente para darle estudio a mis hermanos más grandes primero y después a nosotros los chicos, porque anteriormente traían las vacas arriando o caminando desde Valparaíso hasta aquí a Laguna Blanca, este era el rancho de aguas como quien dice; se estaban 3 o 4 meses y otra vez de regreso. En ese trayecto del que hablamos, caminando hacían prácticamente 2 días para llegar con el ganado de un punto a otro”.

“Por otra parte hablando del cultivo de maíz, hemos ido optando poco a poco por irnos metiendo a lo que es su cosecha principalmente para la obtención de silo, porque anteriormente sembrábamos casi puras avenas para darle de comer a nuestras vacas; es así que entre el año antepasado (2024) y el pasado (2025) hemos podido evaluar o estudiar algunas variedades, en ciertos tipos de ensayos que hemos establecido con un amplio catálogo de materiales de maíz de diferentes marcas comerciales, y con los resultados que se han ido expresando, hemos ido ubicando ya algunas 2 o 3 variedades que más nos han gustado, entre ellas una es Kodiak y otra Predator, por lo que para este año esperamos ya agarrar esas que nos han parecido ser las mejorcitas, y volverlas a evaluar para encontrar así finalmente la que mejor se adapta a nuestras condiciones y nos da mejores resultados en rendimiento y calidad del forraje”.

“En el caso de Kodiak, por ejemplo, nos ha gustado mucho por el tamaño del maíz, de la mazorca, el tamaño de la caña, con mucho follaje, que es algo de lo que deseamos para así poder obtener más toneladas de silo por hectárea; además aguanta mucho tiempo en un estado verde, lo que nos ayuda porque hay ocasiones en que no se puede meter la ensiladora porque llovió y está muy húmedo el terreno, entonces no entra hasta que no haya piso, hasta que se seque el suelo y puedan entrar así los camiones, por lo que nos ha gustado ese maíz ya que se mantiene verde por más tiempo lo que a su vez nos da más tiempo para poder entrar a ensilarlo sin problemas”.

“Y algo también muy importante es que nos ha dado un muy buen rendimiento, por ejemplo, en el ciclo 2024 sacamos alrededor de 85 toneladas de silo por hectárea. Y el ciclo anterior, 2025, aunque las cañas en general quedaron un poquito más chaparritas, por cuestión de que por el buen temporal que se presentó, con lluvias abundantes, no nos fue posible escardar ni asegundar la tierra, entonces yo pienso que le hizo falta un poco de oxigenación al suelo para que el cultivo desarrollara un poquito más; pero bueno aunque esa situación no nos dio piso para poder realizar los trabajos necesarios, lo bueno es que también con ello nos pudimos ahorrar como 4 o 5 riegos, entonces pues unas por otras, porque prácticamente lo regamos para que naciera y prácticamente fue todo”.

“Sembramos entre el 22 y 23 de mayo del 2025, fue una siembra en seco, y a los 2 o 3 días ya estábamos regando mediante sistema de riego por goteo, que fue a través de la misma cintilla donde nosotros estuvimos aplicando lo que es la nutrición, que en ese aspecto recuerdo que le pusimos el Acadian que según se es un extracto de alga marina que estimula la iniciación, elongación y ramificación de las raíces, lo que conduce a una mejor absorción de agua y nutrientes para un buen establecimiento del cultivo. Y ya casi al final del ciclo, le pusimos un fertilizante biológico hecho a base de un residuo de un compuesto que utilizan para elaborar la cerveza, que de hecho fuimos aquí a Calera, por ahí cerquita de la cervecera por él, que ahí ellos venden ese producto el cual es básicamente para que la mazorca llene hasta la punta”.

“Para el ensilaje del maíz, el punto exacto o que nosotros vemos para empezar a cosechar, es cuando el elote ya está un poquito duro, que ya no se lo puede comer uno, prácticamente pasando el estado lechoso de la mazorca. En ese punto ya nada más vemos que haya piso para entrar con la ensiladora y los camiones, y comenzamos a ensilar”.

“Entonces nosotros ensilamos el maíz y lo almacenamos para dárselo al ganado en tiempo de secas, auxiliándolo con este alimento cerca de 3 meses aproximadamente. Que en el ciclo pasado sembramos solamente 2 hectáreas y media, lo que viene siendo como la mitad de lo que sembramos en 2024, siendo que de ese ciclo si nos sobró mucho silo, casi como la mitad, razón por la cual para el pasado 2025 solamente sembramos esas 2.5 hectáreas, prácticamente nada más para rellenar lo que habíamos sacado del silo; entendido que un silo bien empacadito, sin que le entre nada de aire, yo pienso que debe de durar en buenas condiciones para su consumo de unos 3 a 4 años sin problemas. Además, no ocupamos tanto silo porque rentamos algunos terrenos de los vecinos, entonces hubo más pasto para darle a las vacas sin la necesidad de tener que darles tanto apoyo con el silo”.

“El lugar donde almacenos nuestro silo, no es como se acostumbraba tenerlo tradicionalmente en un hoyo en el suelo, sino que nosotros tenemos más bien como un corral con bardas de concreto reforzadas donde lo depositamos y almacenamos, siendo que es más práctico y más fácil al momento de tener que sacarlo para ofrecérselo al ganado, porque en el hoyo para eso es mucha friega, y de este modo como lo tenemos solamente metemos la máquina retroexcavadora y con su pala sacamos el silo para depositarlo rápidamente en los comederos donde el ganado se alimenta”.

“Actualmente manejamos 2 razas principalmente, lo que viene siendo Salers Rojo y Brangus Negro; y traemos aproximadamente 250 cabezas, entre chicos, grandes y de todo. El Salers porque tiene una muy buena carne, además de que crecen muy bien, son muy mantenidos, por ejemplo, en tiempo de secas no se nos enflacan tanto; y lo que es el Brangus, apenas tenemos como unos 8 o 10 años que lo empezamos a meter para calarlo, y nos ha sorprendido, porque vemos que nos está dando un mejor rendimiento incluso que el Salers, siendo que normalmente vendemos los becerros a los 6 o a lo mucho a los 8 meses de edad, y el Brangus anda pesando alrededor de los 300 kilogramos, ganándolo con un poquito al Salers, sacando como unos 20 o 30 kilogramos arriba”.

“Entonces ya nos esta gustando más, obteniendo un mayor peso a la venta, por lo que creo que a lo mejor vamos a ir cambiando poco a poco al Brangus. Cuestión que depende creemos también mucho de lo que por ahí señalan, del mejoramiento genético del ganado, con animales cada vez más productivos, respecto a veces de los kilos, y a veces también de la leche que producen las madres, y así se van buscando mejorar poco a poco las razas; y pues claro que hay que invertirle en ese tema de la genética si lo que buscamos también es ir mejorando poco a poco nuestra productividad y competitividad como productores”.

“En nuestro caso para lo que es la cuestión de la reproducción del ganado, usamos principalmente lo que es la monta directa. Por lo general el ganado siempre anda en pastoreo en agostaderos aquí cercanos al rancho a 1 o 2 kilómetros de distancia a lo mucho; y aquí en las praderas inducidas que tenemos cercanas al rancho normalmente tenemos lo que son las vacas próximas a parir o las recién paridas, para estarlas observando constantemente, y ahí se andan unas 2 o 3 semanas y luego ya las mandamos al pastoreo al potrero. Que eso lo hacemos sobre todo para protegerlas un poco de los coyotes, porque muchas veces cuando están recién paridas dejan a sus becerritos por ahí en algún lugar en lo que ellas van al agua o se van a comer, y ya para cuando regresan ya les dio gane el coyote con el becerro, por lo que al tenerlas aquí cercas pues estamos muy al pendiente de ello, además de que si se le atora el becerro al momento de parir o cualquier otro contratiempo, y pues aquí les estamos echando el ojo a cada rato, incluso el vaquero anda a la vuelta y vuelta en la mañana, al medio día, en la tarde y a la hora que se ofrece”.

“En lo que es el agostadero, los animales lo que comen son prácticamente puras especies nativas; y aquí en las praderas lo que tenemos pues es el pasto de pradera o pasto de jardín, que de un inicio se sembró puro pasto especial de pradera, pero poco a poco se ha ido poblando de pasto de jardín, el cual ha llegado solo, empezando primero con pequeños manchones y ahorita ya tenemos una población como de más del 50% de la pradera con este tipo de pasto de jardín, el cual hemos observado y creemos que incluso les gusta más que el pasto de pradera”.

“Estas praderas son de riego, siendo que aquí pegadito tenemos lo que es la planta tratadora de aguas residuales poniente de Fresnillo, la cual abastece aquí una de las minas más nuevas del municipio llamada Juanicipio, y algunas veces les sobra agua tratada que es la que nos pasan precisamente para esta parte y poder así darles algunos riegos a nuestras praderas, las cuales tenemos divididas con alambre de púas, en 4 partes, y conforme vallamos viendo las condiciones las vamos rotando con el ganado, pero como lo comentaba normalmente dejamos los animales de 2 a 3 semanas en cada sección, según como vaya de podado el pasto y según la cantidad de ganado que traigamos en el momento, porque pues hay temporadas donde es el tiempo de que paren más vacas y traemos más, o luego por ejemplo, en tiempo de aguas pues lógicamente el pasto es más abundante y se da la manera de poder traer más animales y estarlos rotando más seguido, por lo que el tiempo que duran en una u otra pradera depende de varios elementos, y nunca dejamos que las vacas se acaben el pasto por completo porque luego tarda mucho en volver a brotar”.

“Como es monta directa la que manejamos, no es así como decir que mañana ya van a parir 4 o 5 vacas, sino que es un poco más variable, ya que pues es ahí como el toro va agarrando a las vacas que entran en celo; que a veces se nos amontona un poquito sobre todo cuando hace efecto la luna, siendo días que tienen 3 o 4 vacas al mismo tiempo, que desconocemos como funcione a ciencia cierta ese efecto que menciono tiene la luna en las pariciones, pero cuando hay luna llena son más las vacas que paren, aumenta no sé, hasta un 40 o 50% la probabilidad de que paran. Eso es como algo que tiene que ver o un tanto similar a lo que mencionan de ensilar con luna llena, para que todos los nutrientes o la savia de la planta este arriba, incluso también para hacer postes de madera, o talar los árboles recomiendan hacerlo en luna llena; o quizá también ese efecto que tiene la luna en el mar ocasionando las mareas altas o bajas, que pues realmente es algo que desconocemos, por lo que sería bueno investigar para saber bien cual es el efecto que tiene la luna en muchos de los procesos naturales, ya que ciertamente aquí en un rancho, en la producción ganadera o en la producción agrícola, estamos hablando de trabajar con seres vivos, con la naturaleza precisamente, y hay que entender y saber observar todos esos detalles”.

“Detalles y cosas que a veces la gente de campo tiene que conocer; condiciones que la gente de antes sabía muy bien, quizá empíricamente, pero entendían muchas situaciones naturales que ahorita ya las nuevas generaciones a veces desconocen, valores que se han ido perdiendo poco a poco, que quizá mi abuelo o mi papa manejaban y que ahora nosotros hay que retomarlos”.

“Lo que es aquí la superficie de este ranchito, Laguna Blanca, son 21 hectáreas divididas en diferentes áreas, entre lo que son las praderas, los cultivos, los corrales, bodegas y demás zonas del rancho; y haya donde sacamos las vacas al agostadero que es también aquí cercas es otra superficie diferente. Que ha veces a las vacas se les ofrece parir en la noche y tienen alguna complicación, y pues hay que estar presentes hasta donde estén”.

Para finalizar, el Arquitecto Bañuelos agregó; “la verdad es que la vida aquí en el campo es muy bonita, podemos respirar la naturaleza y tenemos mucha libertad, pero también a veces podemos llegar a tener mucha presión por el trabajo que esto implica tratando de lograr que sea un negocio rentable, aunque realmente para mí, yo veo el rancho como una distracción, siendo que a veces que traigo mucho estrés en otro trabajo que realizó aparte de este, en la construcción, y llego aquí en las tardes y se me olvidan todos los pendientes que traigo y me relajo”.

Espera la 2ª parte de este reportaje, en próximas ediciones…

Salvador Juárez / El Despertar del Campo

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