Dignos frutos del campo

Bajo un cielo azul, en tierras coloradas y fértiles se producen hortalizas y granos propios de estos suelos, como son precisamente chiles, ajos, frijol y maíz, cultivos que confieren identidad y arraigan a quienes a ellos se dedican, tal como es el caso de la Familia Márquez, agricultores por vocación que a diario se levantan antes de que el sol salga para trabajar sus terrenos próximos a la localidad de Pozo de Gamboa, perteneciente al municipio de Pánuco, Zacatecas, con el fin de obtener los mejores frutos que la madre tierra provee para sustento propio y alimentación de la población.

“Nosotros tenemos trabajando la agricultura ya con agua, o con pozo para el riego, alrededor de 11 años, pero antes ya nos dedicábamos a lo que son los temporales, y pues producimos lo que son principalmente chiles, ajos, cebollas, maíces y frijoles”; así lo señaló Antonio Márquez, agricultor y padre de Willy y Riky Márquez, también jóvenes y entusiastas agricultores, quienes siguen los pasos y el liderazgo de su señor padre, dentro de la digna y noble labor de producir alimentos del campo, en suelos pertenecientes al Pozo de Gamboa.

“Lo que son los ajos, los cosechamos entre los meses de mayo y junio, y estamos en espera de que nos llegue la corredora para comenzar a limpiarlos, seleccionarlos y empacarlos, siendo que por el momento los tenemos almacenados en bodega, arpillados como los recogemos del barbecho; entonces tenemos almacenadas aproximadamente como unas 100 toneladas, en espera de comenzar a empacarlos”

“Comercialmente el precio del ajo varia mucho, con bastantes altas y bajas, más aún que hemos oído de esos mentados ajos chinos que son los que dicen ser los culpables de que nos estén tumbando el precio de nuestro producto”.

“También dentro del tema comercial, podemos señalar que acabamos de diseñar y fabricar lo que son nuestras cajas para empaque de ajo, tanto con nuestra marca, AJOS SELECTOS MÁRQUEZ – Productos Agrícolas, así como la marca de nuestro distribuidor, FRANK ESPECIAS Y SEMILLAS, ubicado en Guadalajara, que es a donde enviamos y comercializamos este ajo. Que creemos es algo que ya muchos productores tienen que empezar a hacer, crear su marca propia, para tratar de irse posicionando en el mercado; que nosotros estábamos mandando en caja genérica, y pues fue el distribuidor el que nos comenzó a exigir la caja con nuestra propia marca, para promoverla él allá más que nada”.

“Ahorita estamos comenzando a prepararnos para lo que es la siembra del ajo, para lo que será ya el nuevo ciclo, que nosotros siempre sembramos los ajos para lo que es el mes de septiembre. Manejamos pura semilla tardía, que viene siendo lo que conocemos como los ajos normales, que salen o se cosechan más o menos del 20 de mayo en adelante; siendo que ya ahorita se siembran mucho los llamados precoces, que los cubanos y otros, que se andan ya cosechando por ahí desde marzo, y nosotros nos queremos calar a poner de esa variedad apenas este año, tantito, a ver qué pasa, porque cómo dicen, calándole se sabe”.

“De aquí mismo de estos ajos que cosechamos ahora en junio sacamos la semilla que vamos a sembrar, ósea, que la semilla ya cuando falta poco tiempo para comenzar a sembrar, es cuando empezamos a desgranar las cabezas, seleccionamos y las desgranamos. Y utilizamos unas cribas de medidas para ir separando los tamaños de la semilla, pero la idea es traer también lo que es una seleccionadora de semilla, una como tómbola o cilindro que va girando y ahí mismo se va clasificando la semilla por tamaños”.

“Y pues poco a poco hemos ido tratando de tecnificarnos, tratando de hacer mejores trabajos, de una forma más fácil y más eficiente. Ahora si que como dicen, al albañil lo hace la herramienta, por lo que entre mejor herramienta se tenga, pues más buenos trabajos o más buenos acabados se pueden realizar”.

“Pero hay la llevamos poco a poco, por lo que hasta el momento al ajo lo hemos estado seleccionando a mano en el piso, separando tamaños, y los vamos echando a las cajas; pero ahora que nos llegue la corredora, pues ya ese trabajo se nos facilitará un poco más, será más rápido, y menos cansado para la gente, y bueno pues en general será más eficiente todo el proceso”.

“Entonces hay va al pasito la cosa, porque esta difícil, a veces no se puede abarcar mucho o lo que uno quisiera porque la situación esta complicada, siendo que ya la maquinaria está muy cara, sobre todo este tipo de equipos especializados que son costosos”.

Para finalizar, el Señor Antonio Márquez indicó; “por otra parte, cabe señalar que también seguimos sembrando lo que son los temporales, frijol y maíz principalmente, de los cuales sembramos yo creo como unas 150 hectáreas entre esos 2 cultivos, aquí en suelos de la misma región del Pozo de Gamboa, y bueno hasta la fecha se ha visto que ha estado bien el tiempo, siendo que gracias a Dios sí nos ha llovido y esperamos que así siga”.

Asimismo, enriqueciendo el intercambio de experiencias, Riky Márquez, agricultor e hijo de Antonio, agregó; “además para este ciclo establecimos alrededor de unas 20 hectáreas de chiles guajillos criollos, igualmente en suelos del Pozo, en una región que le conocemos como La Lobera, situada entre el Pozo de Gamboa y el Llano Blanco, y la verdad es que gracias a Dios los chiles se ven muy bien, en su máxima expresión, siendo ahorita el tiempo cuando están en llenado, sobre todo lo que vienen siendo sus primeras 2 cargas”.

“Que aun le falta llenar todo lo que viene siendo las puntas de arriba, lo que es toda la florecita y los chilitos que apenas vienen brotando, los cuales poco a poco van ir creciendo y se van ir convirtiendo en chiles grandes, según sigamos nutriendo y cuidando las plantas”.

“Estos chiles fueron plantados el 20 de abril del presente año, y también tenemos otras plantaciones que fueron establecidas el 10 de mayo, los cuales están un poco más medianos, un poco más chicos, pero igual hay la llevan”.

“Obviamente antes de plantar, primero tuvimos que preparar bien el suelo, por lo que de inicio metimos un subsuelo, volteo, se emparejo, y ya la acolchada al final, la cual se realiza precisamente con un implemento que llamamos acolchadora, a la cual se el pone el rollo de plástico, y la maquina lo va poniendo y lo va tapando con unas palitas para que vaya quedando bien sujeto al suelo, listo ya nada más para llegar y plantar”.

“El tipo de colcha que pusimos va a tres bolillos o pata de gallo, que es lo más común aquí en la región, de color plata – negro, que quiere decir que por abajo es negro y arriba color plata, lo que mantiene más la temperatura, porque lo que es el color negro – negro calienta más la tierra y como ha cambiado mucho el clima, se produce un efecto que conocemos como chimenea el cual va secando o dañando las plantas, y este color plata no produce dicho efecto, ya que este refleja más bien el calor, manteniendo mejor la temperatura. Por ello también lo hay de color blanco – negro, que refleja más lo que es la luz del sol, siendo que por lógica pues simplemente estar expuesto al sol con un color negro, pues se caliente o quema más que un color blanco”.

“Todo esto del acolchado y los riegos por goteo son tecnologías, pues que realmente antes no se conocían ni se usaban, antes era en surco normal con riegos rodados, con paipas, que bueno aun hay quienes siguen utilizando esos sistemas, ya que eso de la implementación de la tecnología va dependiendo de las posibilidades de cada quien. Por ello pues hay la llevamos poco a poco, tecnificándonos paulatinamente, sobre todo impulsados por la necesidad, ya que cada vez hay menos agua disponible para el riego, pero con la cintilla pues la hacemos que rinda un poco más; de esas 20 hectáreas de chiles que ponemos, sin hule y sin cintilla yo creo que no podríamos ni poner la mitad, ni unas 10 hectáreas, porque no ajustaríamos de agua”.

“Aparte los rendimientos de ahora con el uso de este tipo de tecnologías son muy diferentes a los rendimientos de antes, por ejemplo, en 1 hectárea de chiles en riego rodado, pues lo más que podía sacar uno serían unas 2 o cuando mucho 3 toneladas de chiles secos, y eso estando muy buenos. Y ahora con estos nuevos sistemas, nosotros aquí hemos llegado a levantar hasta 5 toneladas de chiles secos”.

“Porque todo lo que son este tipo de chiles guajillos criollos nosotros los destinamos a lo que es el secado, ósea esto no se vende en fresco, se comercializa seco; por lo que en nuestro caso por lo general dejamos que los chiles se vayan secando naturalmente en la misma mata, aunque hay ocasiones donde tenemos que aplicar un tipo de desecante a la planta, un químico para que se vaya secando, esto dependiendo de como este el clima, sobre todo del frío, ya que si llega pronto el frío pues no lo aplicamos, siendo que con las heladas el mismo frío hace que las plantas y los frutos se vayan secando, y si no llega en tiempo pues optamos en aplicarlo para secar la mata, que en ese caso se aplica y ya se espera uno unos 20 o 25 días y ya está seca”.

“Con la aplicación de ese desecante químico, si se aplica como es y nada más lo que es, no pasa nada, no hay problema de que se vaya a manchar o a dañar el chile. Pero si se aplica cuando el chile aún está muy verde, ósea, que el chile aun no esté en su punto para aplicarlo, si se pueden llegar a manchar los frutos; por ejemplo, si lo echamos ahorita que todavía están estos chilitos chicos aquí arriba de la mata, que todavía están tiernos, pues prácticamente se van a coser”.

“Entonces, pues tiene su punto, por lo que tiene uno que estar checando bien cuando puede ser el momento indicado en caso de que no llegue el frío a tiempo, y que por lo menos ya este bien maduro todo el fruto en un 95%. Estas pues realmente son prácticas que ya uno como agricultor la experiencia nos las va dando, el trabajo pues aquí en el campo es el que nos va enseñando muchas cosas; en nuestro caso pues prácticamente desde niños andamos aquí, y mi papa pues tiene toda la vida como agricultor, desde muy chico”.

“Que antes no se sabía tanto científicamente hablando de la agricultura, y ahora ya hay muchos estudios e incluso hasta carreras universitarias enfocadas a todo esto de la agronomía y en general a temas del campo; que como quiera que sea, siempre el agricultor ha obtenido la mayor parte de su conocimiento y experiencia del trabajo directo en el campo, que creo yo es la información más valiosa, de la prueba y error, e ir observando a diario como se comporta tal o cual cultivo y que es lo que se puede o se de be de hacer para ir mejorando”.

“Yo en mi caso, tuve la oportunidad de estudiar una carrera universitaria, aunque no precisamente en agronomía, pero soy ingeniero mecánico, y pues siempre he trabajado con los tractores de mi papá, al igual que desde chico siempre he andado involucrado en esto del tema de la agricultura”.

Para terminar, Riky Márquez añadió; “ahora si que a veces el trabajo de los padres se lega a los hijos, así como el conocimiento y los valores, porque aquí en el campo existen muchos valores, como el esfuerzo diario, la tenacidad para no doblegarse a la primera, porque aquí siempre hay muchas situaciones complicadas y adversas, como granizadas, heladas, ante lo que mi papa siempre nos ha dicho que tengamos mucho cuidado porque el campo como da también quita, ósea, se van a presentar años que va a haber y otros años que no va a haber nada, aquí se gana y también se pierde, por lo que es indispensable siempre tener mucha fe y encomendarse a Dios, ya que él decida si nos da o nos quita”.

Los frutos del campo definitivamente representan el trabajo, la dedicación y el orgullo de quienes labran la tierra cada día; son el resultado de manos y corazones que, con esperanza y compromiso, siembran vida para alimentar a familias enteras y fortalecer comunidades.

Cada cosecha lleva consigo historias de esfuerzo, tradición y amor por el campo; porque detrás de cada fruto hay agricultores que madrugan, cuidan, esperan y luchan para obtener lo mejor de nuestra tierra.

Espera la 2ª parte de este reportaje, en próximas ediciones…

Cada cosecha lleva consigo historias de esfuerzo, tradición y amor por el campo; porque detrás de cada fruto hay agricultores que madrugan, cuidan, esperan y luchan para obtener lo mejor de nuestra tierra.

Frutos de nuestra tierra, orgullo de nuestra gente.

Salvador Juárez / El Despertar del Campo

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