Ramo avícola

Sin duda alguna la avicultura mexicana es muestra de un sector pujante dentro de la ganadería, ya que desde hace años su expansión ha sido exponencial, enfocada en cubrir mayoritariamente el mercado nacional, adoptando herramientas tecnológicas de vanguardia, orientadas a elevar los índices productivos y de calidad. Cabe precisar que dentro del ramo existen dos vertientes, la dirigida a la obtención de carne y la enfilada a la generación de huevo; este último segmento conocido generalmente como productor de huevo para plato.

En la alimentación de la población, el huevo de gallina juega un papel esencial, ya que es una de las fuentes de proteína de origen animal más completa, empleado en un sinfín de platillos, desde aquellos en que se consume directamente bajo diversas presentaciones, como son revueltos, rancheros, a la mexicana, tibios, estrellados, etc., hasta alimentos más elaborados a los que da consistencia, aspecto, color y sabor único, como pasteles, pastas, empanizados, mayonesas, entre otros; lo que a su vez da una considerable tasa de consumo de poco más de 20 kilogramos percápita.

Afortunadamente en el país se cuenta con tecnología para la producción masiva de dicho alimento básico, desde los aspectos genéticos, hasta el desarrollo de maquinaria especializada para la recolección del producto, clasificación y empaque, además de significativos avances en materia farmacológica, e importantes granjas de postura comercial, lo que da pie a una de las principales industrias transformadoras de proteína animal, la cual aporta más de 4 millones de toneladas de alimento al año; con estados como Jalisco y Puebla, que en conjunto producen el 65% del huevo en México. Aunque en el plano estatal lo habitual es la producción de huevo a pequeña escala o de traspatio que aprovecha al máximo la mano de obra familiar, y que no por ello deja de ser una excelente fuente de bienes para la familia rural proporcionando productos de alto valor nutritivo; también existen importantes empresas zacatecanas, con granjas de producción a gran escala enfiladas principalmente al abasto local.

“No obstante de la reducida producción estatal, y de ser pocos los dedicados en forma a dicha actividad pecuaria, se puede ver reflejado un significativo avance productivo de la mano del constante desarrollo tecnológico, lo que ha mejorado la calidad y la competitividad. Hablando del caso particular de Productora Los Álamos, una de las pocas granjas zacatecanas de postura comercial de huevo, la cual ha evolucionado paulatinamente a través de años de esfuerzo, pasando de sistemas de traspatio a escalas industriales, actualmente ha dejado de lado la aplicación de medicamentos a los animales, desde los recién nacidos hasta aquellos que son enviados a sacrificio al finalizar su etapa productiva, esto desde hace poco más de 7 años, práctica remplazada por un manejo sanitario basado en el trabajo con Inmunoglobulinas IgY, anticuerpos naturales que la gallina genera, lo que además de ser de mayor eficiencia contra el antígeno, permite producir huevo libre de antibióticos para el consumo de la población, tecnología que orgullosamente salió de nuestra Universidad, la Autónoma de Zacatecas, situándola así como pionera en el desarrollo y uso de dicho tipo de alternativas para el tratamiento animal”; así lo determinó el MVZ Rodolfo Ramón Murillo, profesor e investigador de diferentes instituciones públicas y de educación, asesor avícola de Granja Productora Los Álamos S.A. de C.V., ubicada próxima a la comunidad de la Ermita de Guadalupe, en el municipio de Jerez de García Salinas, Zacatecas.

Unidad de producción pecuaria, enfocada principalmente en el manejo de gallinas de postura y en la selección, empaque y comercialización de huevo, la cual cuenta con un espacio aproximado de 2 hectáreas y un total de alrededor de 140 mil aves, separadas por normas sanitarias para el proceso de crianza y producción; el primero con poco más de 20 mil pollitas desde un día de nacidas hasta completar el desarrollo apropiado para el inicio de su primer ciclo de producción, momento en que son llevadas a su segunda fase, las naves de postura de huevo para consumo, siendo colocadas en jaulas cerradas de varios niveles. Empresa que nació hace algunas décadas gracias a la iniciativa de Don Eduardo Landeros, originario de la Ermita de Guadalupe, como un negocio casero, en el que vendía huevos de gallina producidos en traspatio, actividad con la cual daba sustento a su familia, y que poco a poco iría creciendo abriendo su comercialización hacia la capital del estado e incluso teniendo la oportunidad de llevarlo a la Ciudad de México; tal era el crecimiento de la demanda que la producción de traspatio se tornó insuficiente, situación por la cual se vieron impulsados a emprender y a crear una empresa familiar con mayores niveles de capacidad productiva y comercial, la cual es actualmente dirigida por sus sucesores, la tercera generación, Landeros Contreras, como es el caso del C.P. Eduardo Landeros Contreras, representante del Sistema Producto Avícola del Estado de Zacatecas y líder de la Granja Productora Los Álamos S.A. de C.V., quien orgullosamente a través del tiempo ha conseguido sacar adelante el oficio de su abuelo, implementando la tecnología, capacitación e innovación para lograr abastecer a miles de familias, lo que una vez más demuestra que el trabajo honesto y constante, así como los valores familiares bien cimentados, rinden valiosos frutos.

Por su parte y tratando de dar continuidad al intercambio de algunos de los principales aspectos productivos de la granja, el Dr. Rodolfo Ramón agregó; “las más de 100 mil aves están divididas en 6 edades diferentes, y a grandes rasgos el proceso productivo inicia aproximadamente a los 5 meses de vida de las gallinas ponedoras (22 semanas), así una vez alcanzada la madurez sexual, el animal pondrá huevos hasta cerca de las 70 semanas, lo que representa el primer ciclo donde llegamos alcanzar un porcentaje de rendimiento del 95%, dependiendo de factores como la ingeniería genética, la alimentación, o las condiciones ambientales, entre otros”.

“Posteriormente, una vez finalizado el primer ciclo de producción, le sigue un periodo de descanso conocido como pelecha, que varía de un mes a uno y medio (aproximadamente de la semana 70 a la 76). Terminado dicho receso, las gallinas comienzan un segundo ciclo de postura, el cual se mantiene durante lapsos un poco más cortos y va de la semana 76 al fin de su vida productiva, que son las 120 semanas (poco más de 2 años), etapa concluyente en la que la producción decrece considerablemente, hasta un promedio del 60 o 70% de rendimiento”.

“Estamos trabajando con una de las mejores razas ponedoras de huevo, la gallina Leghorn, línea Lohmann LSL, ave ligera, color blanco, de pecho prominente, porte horizontal y muslos bien visibles, de enorme potencial genético con altos picos de postura y persistencia, capaz de producir hasta poco más de 300 huevos anuales, es decir, un huevo al día aproximadamente, de cascara blanca con un peso por pieza de alrededor de 72 gramos, por lo que podemos decir que a nivel nacional somos de los que producimos con los mejores tamaños. Manejamos un sistema intensivo o de confinamiento del animal, con jaulas que dan un espacio de 400 centímetros cuadrados por ave; todas están enumeradas con la finalidad de hacer un control más eficiente sobre cualquier problema que se pudiese llegar a presentar, y están dispuestas en estructura a 4 hileras o niveles, el piso A, B, C y D”.

“Es una jaula invertida, llamada así porque tiene más de fondo que de frente, y es la convencional, con bebedero automático en cada una. Tanto la recolección del huevo, el suministro de alimento y la extracción de la gallinaza son automatizadas, lo que ahorra tiempo y hace más eficiente los procesos; cada tercer día o diario, según la disponibilidad que tengamos, sacamos el excremento de la caseta para evitar problemas por exceso de amoniaco, lo que generalmente ocasiona alteraciones de tipo respiratorio”.

“Asimismo controlamos cortinas automáticamente, con lo que tratamos de regular las condiciones de clima interno, ya que la gallina requiere una temperatura de 21° centígrados para poder manifestar todo su potencial; en la unidad contamos con termómetro de máxima y de mínima, registrando con ello las condiciones reales del ambiente, indicadores base para poder tomar decisiones acertadas sobre un mejor cuidado. Cada aspecto lo tratamos de diseñar con el fin de darle la mayor comodidad posible al animal, agua, alimento, espacio, temperatura, etc., ya que una granja realmente tiene que ser vista como un fábrica donde por un lado le metamos los insumos necesarios y la gallina los transforma en un producto final de alta calidad y rentabilidad”.

“La alimentación que recibe la gallina ponedora es esencial tanto para el vigor individual del animal, así como para la calidad del producto. Nosotros manejamos alimento en harina, regidos por los estándares que caracterizan a nuestra línea, los cuales nos dicen qué cantidad de proteína o de energía requiere el animal, por lo que aproximadamente suministramos el 16% de proteína con 2,950 kilocalorías. Los comederos están a libre acceso y todo el día están llenos, esto con la finalidad de que el animal consuma fácilmente lo que necesita sin limitación alguna, por lo que autorregulan su ingesta de alimento a únicamente lo que en realidad su cuerpo requiere, llegan a 110 gramos de consumo y dejan de comer, lo que hacen el resto del día es estar jugando con el alimento, y si se pone más lo empiezan a tirar”.

“Con el sistema de producción que estamos empleando, en poco espacio podemos tener el cuádruple de densidad o de rendimiento, ya que si por ejemplo se manejara a un solo piso o bien con aves en piso, nada más podríamos tener 10 mil animales, en cambio con 4 líneas, que es como lo hacemos, estamos manejando 40 mil aves sin problema alguno, con bastante confort. Algo de lo más relevante que he encontrado en estos años de trabajo en el sector avícola productor de huevo, es que si se pueden desarrollar granjas con una estructura de edades múltiples, ya que a pesar de que actualmente la tendencia en el área es implementar el método in and out, anglicismo que hace referencia al procedimiento de todo dentro y todo fuera, es decir, granjas uniformes basadas en una sola edad de los animales, nosotros estamos manejando edades diversas, además de eso para hacerlo aún más retador tenemos dentro de la misma granja la planta de alimentos, donde también se procesa todo el comestible para la crianza el cual es enviado al espacio especializado para dicha tarea, dado que recibimos la pollita de 1 día de edad y no la traemos a la granja de postura comercial hasta las 16 semanas, por lo que todavía es más desafiante lo que estamos haciendo, y con ello les estoy comprobando principalmente a los norteamericanos y en general a todo el mundo que sí se puede trabajar con edades múltiples, lo que hace mucho más atractiva la producción avícola, ya que de otra manera, con una sola edad tendría que tener 6 granjas como esta para trabajar con cada etapa bajo el sistema in and out, en cambio en el mismo espacio manejamos las diferentes edades sin ningún problema, por lo que creemos que a nivel internacional nosotros estamos teniendo los mejores índices de productividad”.

“Prácticamente hemos dejado de lado la constante preocupación por enfermedades infecciosas, ya que llevamos un programa muy completo de vacunación desde la crianza, por lo que en la postura lo único que hacemos es estar reforzando. Una de las alteraciones contagiosas contra la que más nos fortificamos aquí, es Newcastle, cada 8 semanas revacunamos, dado que es un trastorno de mucho respeto y si nos agarra mal inmunizados causa en el animal signos nerviosos y respiratorios severos que se esparcen rápidamente llegando a provocar mortalidades de hasta un 100%, capaz de acabar con el negocio, por lo que en ese sentido tenemos que estar alerta preventivamente”.

“Además su transmisión ocurre principalmente por exposición a heces u otras excreciones de aves infectadas, por lo que brotes podemos tener muchos, ya que básicamente nosotros trabajamos con envase reciclado, proveniente de Avícola Santa Rosa, ubicada en San Juan de los Lagos, Jalisco, empresa que maneja 2 millones de gallinas de postura, empleando así puro empaque nuevo, cono y caja, el cual nos llega para su reutilización y aquí lo trabajamos. Por ese lado si tenemos algo de problemas, pero solo es necesario estar al pendiente previendo que es lo que se pueda llegar a presentar, recalcando que en el tiempo que llevo de trabajar en la empresa nunca se ha presentado un conflicto en el que tengamos que sacar a toda la gallina de la granja para poder controlar la situación, ciertos percances operativos pero del tipo infeccioso prácticamente no tenemos”.

“El alimento es el insumo que representa hasta un 80% de los costos de producción, por lo que es en ese renglón en donde debemos de enfocarnos para mejorar la eficiencia y la rentabilidad de la unidad, permitiéndonos a la vez sacar al mercado un producto competitivo, de precio accesible pero que nos deje un justo margen de utilidad, conforme a la ley de la oferta y la demanda del mercado. A grandes rasgos, si tenemos un índice de conversión de 2:1, lo que quiere decir que con 2 kilogramos de alimento producimos 1 kilogramo de huevo, con alimento de 6 pesos kilo, da un costo de 12 pesos por dicho concepto, a lo que se le suma un 30% más por mano de obra, vacunas, agua, luz, combustibles, etc., ósea 3.60 pesos más 12 del alimento da un costo total de producción de aproximadamente 15.60 pesos por kilogramo de huevo”.

Para finalizar, el Dr. Ramón Murillo añadió; “Los Álamos, es una granja que produce, empaca y entrega huevo de alta calidad directamente a clientes de la misma entidad, situados en municipios como Tlaltenango, Fresnillo, Jerez, Zacatecas ciudad en el que se encuentran bodegas de distribución en el mercado de abastos, y en algunas partes de Jalisco como Colotlán, entre otros”.

“Uno de nuestros retos es llegar a producir huevo orgánico, el cual alcanzaremos una vez que lleguemos a controlar el 100% de la materia prima que compramos; por lo pronto nuestro plus está en la comercialización de huevo libre de antibióticos, recalcando con ello que en la actualidad se está haciendo un uso indiscriminado de dichas formulaciones, y un animal bien manejado no necesita para nada de ellos, con esto no quiero decir que quitemos las vacunas, lo que digo es que metan los inmunizantes que gusten pero prescindan ya de la aplicación de antibióticos, dado que en una excelente alimentación va implícito el mejor medicamento”.

La demanda de huevo está ligada directamente con el incremento de la población, por lo que afortunadamente podemos decir que estamos ante uno de los pocos productos de la canasta básica del mexicano, en el que la producción es suficiente para satisfacer la demanda nacional, sin tener que recurrir a importaciones para cubrir las deficiencias alimenticias, como es el caso de muchos otros bienes agroalimentarios; lo cual ha sido posible gracias a la eficiencia de uno de los sectores mejor organizados desde el punto de vista productivo que integra un consistente desarrollo tecnológico.

Productora Los Álamos S.A. de C.V., es una granja comercial enfocada principalmente en el desarrollo y manejo de gallinas de postura, así como en la selección, empaque y distribución de huevo, regida por principios como la calidad e innovación tecnológica, la cual es una clara muestra de que el esfuerzo honesto y constante cimentado por valores familiares rinde valiosos frutos.

Espera la segunda parte de este interesante reportaje, en próximas ediciones…

 

Salvador Juárez / El Despertar del Campo

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