Remediación de suelos ácidos

Presentar los resultados positivos generados mediante el desarrollo del proyecto de corrección de suelos ácidos en el estado, a través de la aplicación de enmiendas determinadas mediante la disposición de un sin fin de ensayos de valoración en campo, es el concepto principal por el cual se estableció la valiosa reunión de intercambio dentro de las instalaciones de la Secretaría del Campo, en la que interactuaron representantes de instituciones públicas y privadas, técnicos, investigadores y productores, quienes coincidieron en la gran importancia del tema para incrementar la productividad y competitividad del ramo, por lo que es vital dar seguimiento y desarrollo a dichos trabajos, con un enfoque dinámico y profesional, el cual permita extrapolar la estrategia a un mayor segmento del sector.

Se contó en la mesa de disertación con la presencia del Ing. Roberto Luévano Silva, delegado federal de la SAGARPA en Zacatecas; el subsecretario de agricultura de la Secretaría del Campo, el Ing. Jesús Vallejo Díaz; del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), el Dr. Ivan Ortiz Monasterio y el Ing. Renato Olmedo Arcega; el Ing. Julio Cesar González Márquez, jefe del área agrícola de Grupo Agrocime; y el Ing. Jorge Alberto Acevedo, representante de la Agencia de Desarrollo Rural CASE; entre otros extensionistas y autoridades.

“Definitivamente el suelo es uno de los principales componentes de los sistemas de producción, por ello es vital recuperarlo y reparar el daño que le hemos infligido por generaciones”; así lo determinó el Dr. Ivan Ortiz Monasterio del CIMMYT, quien además recalcó que una de las principales limitantes que ocasiona la acides, es la baja disponibilidad de nutrientes, pero aún más importante es la presencia de aluminio intercambiable, elemento toxico, el cual después de cierto punto de acidificación del terreno pasa a solución, estado en el que puede ser absorbido por la planta.

“En realidad el problema central de los suelos ácidos, es la toxicidad por aluminio, por lo que es ahí donde tenemos que enfocarnos para eliminar dicho obstáculo, buscando la mejor forma de modificar el pH, al punto donde dicho elemento deje de estar disponible para el cultivo. Hoy sabemos afortunadamente que el problema de acides lo podemos corregir con encalado, pero es sumamente importante analizar las características de la cal que aplicaremos, multiplicando dos factores básicos, la finesa o granulometría del material y la eficiencia o pureza química, lo que nos dará el poder relativo de neutralización total (PRNT), calculo que define el grado de calidad de nuestra cal”.

Por otra parte, el Ing. Julio Cesar González presentó el tema denominado “La Lobera, un éxito en el mejoramiento del suelo”, en el que describió el estudio de caso y los antecedentes en aquella región productora de maíz en valles altos, situada en el municipio del Teúl de González Ortega, Zacatecas. “Nuestro trabajo en la zona inicio en el año 2014, básicamente gracias a la participación y cooperación de la Sra. Dolores Robles González, Doña Lola, productora dinámica e innovadora, hoy una de las más fuertes impulsoras de prácticas agrícolas sustentables, reconocida a nivel nacional e internacional”.

“En aquel año comenzamos con  la elaboración de un análisis de suelo, el cual nos señaló acides y baja fertilidad, observamos también un excesivo uso de agroquímicos, altos costos de producción, bajos rendimientos, y una escasa participación e interés por parte de los productores. Derivado de dicho análisis, empezamos con tareas de capacitación, se establecieron híbridos, se cambiaron dosis de fertilización, esto en una parcela de 20 surcos que nos prestaron; en 2015 se establecieron demostraciones, talleres de muestreo de suelo, se hicieron recomendaciones de encalado, se compraron 30 toneladas de cal agrícola y se empezó a aplicar, con esto hicimos el análisis económico y por primera vez el productor salía tablas; al año siguiente, 2016, con el ánimo de ver que los resultados mejoraron, se realizó una compra consolidada de 100 toneladas de cal, por lo que en los análisis resultó que la parcela testigo perdía 4 mil pesos por hectárea y la encalada los ganaba; así paulatinamente con persistencia y buenos resultados el productor ha ido cambiando de ideología”.

Para finalizar, el Ing. Jorge Acevedo compartió los resultados del establecimiento de agricultura de conservación en la región norponiente de la entidad, bajo la original estrategia de instruir en dichos principios de sustentabilidad a los hijos de los productores, a través de una escuela rural, plataforma que ha valido de satisfacción y de mejoramiento productivo.

La degradación de los suelos zacatecanos, urge el diseño y ejecución de planteamientos que recuperen e incrementen la productividad agrícola, basados en prácticas sustentables y adaptables a las diferentes condiciones de la entidad.

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