Fortaleciendo la ovinocultura 3ª parte

Después de mencionar algunas bases para el establecimiento de cruzamientos, descritas en la 2ª parte de este artículo publicado en la edición anterior, se da continuidad con el desarrollo del tema en esta la 3ª entrega, a través del amable intercambio de experiencias planteadas por el Dr. Alejandro Ferrer Aguirre en el pasado Foro Ovino, dentro de su conferencia denominada “sistema de cruzamientos en ovinos”, en la que entre otras cosas destacó la importancia del vigor híbrido, el cual hace referencia a la superioridad de los descendientes en base al cruzamiento selectivo entre dos razas diferentes.

“¿Qué es lo que tratamos de hacer cuando cruzamos entre dos razas?, por ejemplo hablemos de Dorper y Pelibuey, ¿qué características tiene una y qué características tiene la otra?, de la primera podemos obtener carne y de la segunda prolificidad, ¿qué puedo esperar del producto hembra de ese cruzamiento?, pues más crías por parto con buen peso, por lo que la idea a grandes rasgos es arraigar y desarrollar las fortalezas de cada raza entre las que se realizó el cruzamiento, e ir excluyendo las debilidades, lo que al final nos resulte en una mayor eficiencia productiva y una mejor rentabilidad”; así lo señaló el Dr. Ferrer Aguirre.

“Como ejemplo, Pelibuey produce 15 kilogramos al destete y Dorper 30 kilogramos, al cruzarlas obtenemos una F1 o Filiar 1, que es la primera descendencia de esa cruza, y al realizar ese enlace es posible esperar crías de alrededor de 22.5 kilos al destete. Al efectuar esto sacamos ventajas tanto de Dorper como de Pelibuey, y hacemos una F1, dicho termino es parte del éxito en todos los sistemas de producción ovina, el problema es que prácticamente nadie mantiene dicha línea”.

“Normalmente lo que se obtiene de una F1 son todas las fortalezas de cada raza entre las que se realiza el cruzamiento, y se minimizan las debilidades; dos razas diferentes, cada una con sus cualidades, en el caso de ovinos serían las habilidades maternas de una y las habilidades cárnicas de la otra raza. Aquí lo difícil es llegar a establecer un tapiz de hembras F1 en el rancho, ya que normalmente nos desviamos y se comienzan a realizar cruzamientos absorbentes hacia una raza en específico, y desaparece regularmente la raza materna; lo ideal es mantener un grupo de hembras F1 que sean tan versátiles que se puedan cruzar con cualquier macho cárnico y continúen dando la misma cantidad de corderos durante su ciclo de producción, sin mermar en épocas no reproductivas, que sean tan eficientes en todos y cada uno de los meses del año, para que todo sea más rentable”.

“La adaptabilidad es un aspecto primordial al realizar cruzamientos, ya que a grandes rasgos lo primero que debo de cuidar es que en el medio en el que tengo mi rebaño no se me vayan a morir, que se aclimaten al manejo y condiciones, que incluso cuando no haya de comer se aguanten y no sucumban, talvez se escuche muy radical, pero así es la realidad”.

“En México existen muchas razas, se nos puede ocurrir un sinfín de sistemas de cruzamiento, pero básicamente hay líneas maternas y líneas cárnicas. Las principales fortalezas dentro del componente de razas maternas son la alta eficiencia reproductiva, elevada prolificidad, excelentes habilidades maternas, amplia estación reproductiva, tolerancia a parásitos, entre otras; por ello lo que se obtiene con este tipo de animales es que ciclen todo el año, que no se estacionen, porque en meses como febrero, marzo, abril, mayo, algunas en junio y julio se estacionan reproductivamente, y eso es lo que no deseamos, dado que nada más vamos a obtener un parto al año”.

Para finalizar, el Dr. Alejandro Ferrer agregó; “en términos generales, la base para establecer un sistema de cruzamiento apropiado, es mantener una hembra muy versátil, que tenga el aspecto reproductivo, como es fertilidad durante todo el año, prolificidad, es decir, que pueda parir por lo menos el 60 o 70% en partos dobles, ya que finalmente es el mismo costo de producción que para uno o dos corderos, y que posea también la condición productiva con buen promedio de peso de las crías, lo que dé como resultado una mayor rentabilidad”.

Espera la 4ª parte de este artículo, en próximas ediciones…

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