El primer suero para el campo mexicano

Lorena Martín del Campo Nozato es una joven agroempresaria originaria de los Mochis, Sinaloa, México. ISODROP es un emprendimiento que fundó y que no sólo se inscribe en el sector agroalimentario sino también fue pensado para el bienestar específico de la gente trabajadora del campo.

Lorena nos comparte que estudio comercio y negocios globales en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en la ciudad de Guadalajara; desde su vida estudiantil estuvo involucrada en empleos que le brindaron experiencia en logística internacional, pues una de sus aspiraciones era poder egresar con experiencia, posterior a desarrollarse por un tiempo profesionalmente en la zona metropolitana de Guadalajara, vino una propuesta que le cambiaría la vida.

“Me vinculé al agro porque mi papá, mi abuela y toda mi familia han sido agricultores de aquí de la zona norte de Sinaloa, de un pueblo llamado, La Higuera de Zaragoza. Desde que tengo memoria mi papá siempre nos llevaba al campo ya que mi abuela nos llevaba a La Higuera de chiquitos, mi vinculación era hasta ahí, mi padre agricultor de mango, pero resulta que mi papá en el año 2016 decide hacer una plantación de 115 hectáreas de limón persa, mi hermano regreso posterior a culminar sus estudios para apoyar, y mi  papá decide invitarme a colaborar con él, me llamó y me dijo mira hija tú vas a ser gerente, y yo me la pensaba porque no es lo mismo que sea tu papá a que sea tu jefe, porque mi padre era de esos jefes de antaño, sabes, como militar, perfeccionista, pero pensé y dije mi hermano ya está allá y lleva 4 o 5 años, así que tomé la decisión de regresar a Los Mochis y apoyar a mi familia.” 

Nos cuenta Lorena que cuando regresó a La Higuera, comenzó a tomar cartas en el trabajo y de las primeras cosas que hizo en el empaque de su familia fue aprenderse en un día el nombre de 100 colaboradores del empaque, todos se encontraban impresionados que los pudiera llamar por su nombre. Le tocó dejar la logística internacional y empaparse totalmente de todo el tema de la empacadora de mango, en su primer verano le correspondió hacer la logística junto con los trabajadores y sacar 1 millón y medio de cajas de mango de exportación.

Es así como su vinculación más íntima con el agro y los trabajadores le permitió darse cuenta de una necesidad que los jornaleros requerían pero que no todos demandaban; a raíz de esto es como nace ISODROP un suero rehabilitador que fue pensado primordialmente para la gente del campo, jornaleros que pasan la mayor parte de su jornada laboral ante los rayos del sol, y que necesitan mantenerse hidratados para rendir las horas laborales.

“La idea viene desde el 2017, desde entonces yo había visionado este tema porque la gente de Oaxaca que viene del sur del país, se queda a vivir aquí, nosotros tenemos instalaciones en el empaque, entonces me tocó convivir mucho con ellos, ellos fueron  los que me dieron la idea de conseguir sueros para poder rendir más, porque ellos empacan 10 horas seguidas en temporada alta y saben que no va a  rendir, no van aguantar, si no tienen la hidratación correcta, ellos fueron los primeros que comenzaron a demandar el producto, ya que ellos son los que van siguiendo la ruta del mango que significa esto que desde el sur hasta Sinaloa, ellos vienen siguiendo la temporada de trabajo, y están expuestos a este tipo de jornadas.”

Ante esta petición Lorena comenzó a buscar opciones que pudieran permitirle a la empresa subsidiar la necesidad del suero, así mismo encontrar un suero que fuera lo suficientemente saludable, ya que ella siempre ha desarrollado una pasión por la ingeniería en alimentos.

“Cuando comencé la búsqueda de sueros me encontré con 2 marcas una cara para mi presupuesto y la otra económica, entonces decidí comprar uno de cada uno y lo lleve, para probarlos, el más caro es muy bueno su sabor pero no es sustentable, el segundo no lo percibían bien los trabajadores, lo que comenzamos hacer es del limón que se nos iba quedando lo empezamos a mezclar con el suero más económico, y sabía muy bueno a la gente le encantaba, ahí se me prendió el foco, pero no lo ejecute, hasta que al siguiente año vuelvo hacer la misma compra y cuando hago números demandaban más producto y el costo aumentó exponencialmente y les dije mira todo esto que gastamos tal vez yo lo pudiera proveer que sea algo chido, que sea mi marca y que tan difícil puede ser hacer esto, a mí siempre me ha gustado mucho el tema en alimentos siempre he dicho que tengo el alma de ingeniera en alimentos, no me avente a estudiar porque reprobé química pero yo soy una traumada de ver los superfoods me encanta el tema de la alimentación siempre veo lo que traen las etiquetas, me llama mucho la atención, y dije los ingredientes no se ven tan complicados y si me asesoro, puedo lograrlo.”

Lorena nos cuenta que se asesoró e integró un equipo que pudiera apoyarla en esta creación, cuando estaba segura de hacerlo, le expuso a su padre su idea y tomó ambos empleos, comenzó el proceso de investigación y los desafíos que conllevan.

“Lo que yo sabía era que quería que mi producto, mi suero fuera diferente, que fuera una bebida hidratante enfocada al agro, a la persona de campo, y que fuera libre de azúcares ya que había observado que la mayoría de los trabajadores del empaque padecían diabetes, mi jefe de campo, Alonso fue mi inspiración en ese tema de los azúcares, ya que él tenía un problema tan severo que ya lo dializaban, él fue mi conejillo de indias y una cuadrilla como de 40 trabajadores, comenzamos hacer pruebas, las fórmulas, los trabajadores que participaron en el proceso nos decían si, si les gustaba si no cómo lo percibían, fueron cerca de nueve meses, hasta que llegamos a la fase final, después de ello fue buscar un nombre porque al comienzo era un proyecto de suero, no tenía nombre, hasta que después de un estudio y asesoría llegamos a llamarlo ISODROP.”

En enero del año 2020 se constituyó la empresa ISODROP por medio de un programa de apoyo del gobierno, y continuo esta pequeña empresa en su camino de crecimiento, con sus ahorros y la comercialización, nos explica Lorena que en su momento un amigo le prestó una pequeña oficina y en su casa recibía los costales del material para elaborar el suero, hoy por hoy cuenta con un espacio el cual le permite formular, y poder distribuir y empacar el suero para que llegue a los clientes.

“Mis papas estaban en contra pero me apoyaron, le pedí unas máquinas a mi hermano, hice un pequeño stock de producto, un pequeño stock de muestra cuando tuve el producto listo, me puse la mochila, la llene de muestra y me subí a mi bici y con el calor de verano que hace en Sinaloa, en Los Mochis me fui a todas las ferreterías a presentarles mi producto, y les dije mira este es el producto para personas que son hipertensas, que padecen diabetes, los saborizantes son de frutas deshidratadas naturales, no tienen colorantes artificiales, es local, no debes pagar envió, y fue donde dije aquí es donde se tiene que vender mi producto, y ahí me la pase, hasta que me comenzaron a comprar yo les decía, no vendo algo que hace daño, no vendo vicios, vendo algo que es en pro de esta industria que a mi tanto me gusta.”

Los sabores con los que cuenta ISODROP hoy en día son limón, naranja, tamarindo, piña, uva, horchata y coco.

“El comienzo no fue fácil, no tenía para pagar gasolina, no te voy a decir que mis condiciones fueron las mejores, al iniciar el emprendimiento me hizo mucho la falta de capital de trabajo, sin embargo, no dude, persistí y aquí estamos ofreciendo ISODROP para toda la gente del campo, aún me falta mucho, pero estoy trabajando en ello.”

Encuentra más información en: https://isodrop.com/

Carolina Nava / Agroamigo

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