Raíces de campo que labran sólidos valores

La creciente demanda de maíz es entendible dado que cada vez somos más habitantes en el planeta, y aunque cada año se registran cosechas récord, siguen siendo insuficientes para cubrir el consumo diario de los más de 7 mil millones de personas en la tierra, además de este grano depende el sector pecuario, por ello es el principal cultivo de la humanidad, siendo el cereal con el mayor poder de transformación que haya existido, siendo así un elemento de seguridad, por lo que su escasez, el aumento en los costos de producción, el cambio climático, la reducción de las tierras aptas para la agricultura y la baja productividad de los sistemas agrícolas actuales, están enriqueciendo a las naciones más eficientes y deteriorando a las economías incapaces de producir sus propios suministros, lamentablemente esa es una tendencia que no desaparecerá, y a pesar de que México es la región que aporta el maíz al mundo, tristemente se ha convertido en el segundo importador mundial de alimentos, escenario que refleja una alta dependencia y deficiencia, por lo que hoy es necesario dirigir los esfuerzos a reivindicar los parámetros productivos.
“Aunque existen grandes contrastes y riesgos dada la naturaleza de la agricultura, poco a poco se han visto ciertos cambios positivos dentro del concepto del cultivo de maíz, sobre todo gracias al desarrollo y aplicación de herramientas tecnológicas de apoyo, así como a través de la experiencia adquirida con el paso de los años, formando un enfoque más amplio que nos permite entender a mayor profundidad la interacción existente entre las plantas y los diferentes componentes de su entorno, sin dejar de reconocer que en el campo a diario aprendemos cosas nuevas ya que ningún año es igual a otro y todo está en constante cambio”; así lo compartió amablemente Manuel de Jesús Triana Montelongo, agricultor y ganadero por herencia y vocación sucesor de generaciones dedicadas al campo, quien en el reciente ciclo agrícola primavera-verano 2022 sembró una superficie de 3 hectáreas de maíz amarillo en la modalidad de temporal, dentro de la parcela llamada potrero azul, ubicada en suelos pertenecientes al ejido de Colonia Hidalgo, del municipio de Sombrerete, Zacatecas.
“Una realidad es que el clima ha cambiado mucho y el costo de los insumos necesarios para producir se ha incrementado demasiado, siendo lo más triste que el precio de las cosechas no ha subido mucho si lo comparamos con el valor del diésel, los fertilizantes, refacciones, entre otros, sin embargo, hemos tratado de mejorar el cultivo mediante la aplicación de algunas alternativas como el uso de compostas orgánicas, foliares, semillas mejoradas, etc., aunque ello no nos garantiza un buen rendimiento ni buenas ganancias, ya que al estar regidos por el temporal dependemos completamente de las lluvias, y sino las hay pues simplemente no tendremos cosecha así utilicemos las mejores semillas y fertilizantes, por lo que aquí como campesinos la verdad es que nos arriesgamos todos los años a ver qué es lo que Dios nos manda, sin tener la certeza de siquiera levantar la semilla que sembramos”.
“Realmente en esta región se acostumbra a sembrar solamente frijol, pero en platicas escuchamos que nuestros antepasados sembraban el maíz húmedo el cual por cuestiones de bajos precios dejaron de producirlo, pero ahora las nuevas generaciones, hemos tomado la decisión de volver a empezar a sembrar maíz, por ejemplo, en nuestro caso tenemos 2 años sembrando este grano y afortunadamente hemos visto un poco de mejor negocio en comparación al frijol, aunque cabe señalar que la estrategia que nosotros utilizamos, es de sembrar un año maíz y al siguiente sembrar en esas mismas tierras frijol, tratando de darle una adecuada rotación de cultivos al suelo para que este se encuentre en mejores condiciones y no cansarlo con lo mismo cada ciclo”.
“El maíz que sembramos es amarillo de 3 a 4 meses el cual da de 2 a 3 mazorcas dependiendo del temporal, por lo que si todo sale bien podemos esperar una producción de 4 a 6 toneladas de grano por hectárea, como en el reciente ciclo donde llovió bastante bien. Y aunque esta variedad tiene doble propósito tanto para silo como para grano, nosotros lo vamos a utilizar para grano dado que lo prefiero así por los animales que tengo, y ya si nos sobra lo vendemos, siendo que en los últimos años hemos observado que tenemos que sembrar más superficie de maíz ya que los precios se han incrementado”.
“Este maíz lo sembramos los primeros días del mes de julio 2022, aplicando un bulto de 60 mil semillas por hectárea, a un solo hilo con surco de 82 centímetros bajo el régimen de temporal, como quien dice tipo frijol. Siendo precisamente esa una de nuestras principales limitantes, ya que dependemos completamente del clima, de que llueva lo suficiente, de lo contrario la cosecha disminuye bastante”.
“Si se nos llegan a presentar plagas, debemos de combatirlas de inmediato, en esta región lo que más se presenta y nos afecta, es el gusano cogollero, el cual tratamos de controlar con la ayuda de ciertos insecticidas. Es importante también cultivarlo y si hay forma de fertilizarlo lo hacemos, en este caso realizamos 2 aplicaciones vía foliar cuando aun estaba chico, ya que cuando crece llega a una altura donde la maquina ya no puede entrar por los surcos; también se deshierba en caso de que se requiera, a veces se utilizan personas para ese trabajo y en otras ocasiones se aplican herbicidas, pero aquí lo más factible es deshierbar con azadón”.
“En cuanto a fertilizantes químicos solo empleamos algo de urea, pero este año nos fuimos más por los fertilizantes orgánicos y algunos microorganismos, tratando de mejorar nuestros suelos y porque realmente estos insumos están demasiado caros hoy en día. Bajo esta modalidad o nivel tecnológico que aplicamos, invertimos más o menos alrededor de 15 mil pesos por hectárea, y esperamos este año obtener algo de ganancia, ya que los precios del maíz si han aumentado”.
“Para empezar a cosechar o trillar, nos fijamos en que la caña este bien seca para que la maquina la pueda cortar. Después de que lo trillamos lo almacenamos en bodegas y poco a poco lo vamos utilizando, por ejemplo, como lo mencione, yo lo utilizo para darles de comer a mis animales, por lo que lo molemos y se lo vamos dando conforme lo vayan requiriendo, y si lo vendemos pues igual lo guardamos hasta que encontremos comprador, que por lo general son las mismas personas de las comunidades que igualmente tienen ganado”.
“Ya cuando lo tenemos almacenado, hay una plaga que también ahí le puede llegar a afectar, llamada gorgojo, pero por lo general solo se presenta en tiempo de calor, por lo que en esta región es raro que llegue a perjudicar siendo que es una zona algo fría, sin embargo, en otras regiones como Río Grande, por ejemplo, si les llega a causar daños si no se controla efectivamente”.
Para terminar, Manuel de Jesús agregó; “definitivamente es muy recomendable tratar de buscar otras opciones de cultivos, y dejar de estar sembrando cada año lo mismo, situación que también afecta severamente nuestros suelos y el ecosistema, lo que quizá represente un poco de mayores gastos, pero al final vale la pena ya que además de obtener la posibilidad de tener buenos rendimientos y ganancias, también estamos cuidando nuestros recursos naturales”.
Hoy se tienen que hacer las cosas de una forma más sustentable, produciendo más en el mismo espacio, siendo esta una actividad económica por lo que tiene que ser cada día más rentable, pero a la vez sostenible, trabajando de una manera ordenada, entendiendo que los insumos agrícolas tienen un costo muy elevado y no parece que esta tendencia cambiara, por lo que se debe crear una agricultura más competitiva que genere importantes utilidades para el productor.