Fecundas raíces del campo 2ª parte

Delineado en la primera parte del reportaje como un cultivo emblemático y enigmático, el ajo, representa un tema productivo con amplio abanico de información, razón por la cual se da seguimiento al desarrollo del contenido en esta su segunda entrega, mediante el amable intercambio de experiencias vertido por el productor José Luis Muro Rodarte, quien en el reciente ciclo agrícola cosechó una superficie de 7 hectáreas de ajos inducidos, dentro de la unidad de producción llamada Rancho El Tanque, situado en suelos pertenecientes al municipio de Calera, Zacatecas, y distribuidos bajo el sello de su marca comercial denominada Loma Bonita Productos Agrícolas.

“Hablando de lo que es la maleza en el cultivo, por lo general tratamos de eliminarla con lo que es la aplicación de ciertos herbicidas sobre todo al principio del cultivo, y como es un cultivo de invierno, probablemente no prolifere mucho la hierba, más sin embargo tenemos que prevenir eso, aunque cabe señalar que en ocasiones los químicos suelen dejar algo de rastros de hierba, que es cuando dejamos que crezca un poco para posteriormente meter gente a realizar un deshierbe manual, el cual puede ser solamente una vez durante todo el ciclo”; así lo indicó el señor Muro Rodarte.

“Quizá en este ciclo no vimos mucho lo que es el tizón, pero hace 2 años fue una enfermedad que nos afecto a muchos, esto provocado por ciertos neblinasos durante el mes de marzo y abril, lo que generaba que el follaje se dañara empezando a tener un tono amarillento, y aunque fue en la parte final del cultivo, esto mermo al ser una parte reproductiva importante de la planta. Estamos en una región donde no se presentan altas humedades de forma constante, solamente cuando las condiciones atmosféricas cambian de manera imprevista”.

“Realizamos algunas aplicaciones foliares buscando controlar plagas sobre todo lo que son los Trips, que por lo general se presentan cuando las temperaturas aumentan, y sino los combatimos en tiempo y forma, puede llegar a afectar bastante en el proceso postcosecha, dado que no solo daña el follaje, sino que también directamente al ajo, por lo que al momento de hacer el empaque el insecto crece y sale más robusto y fuerte empezando a chupar la savia lo que va impidiendo que el bulbo crezca”.

Para finalizar en esta segunda entrega, el señor José Luis Muro agregó; “una limitante importante para nosotros como productores, es el hecho de que año con año se nos ha ido dificultando más el poder encontrar mano de obra para la cosecha del ajo, siendo que prácticamente todo ese proceso es manual, así como lo que es la siembra, y en general es un cultivo que lleva bastante labor y da mucho trabajo; y no todas las personas tienen esa paciencia y habilidad para sentarse y estar cortando la raíz y el tallo del ajo uno por uno, cada trabajador tiene su forma y estilo de desempeñarse. Por lo que lógicamente si tenemos una superficie muy grande necesitamos también de muchísima gente, la cual como lo mencionó es difícil de encontrar, y como estamos en una zona donde hay agricultura, ganadería e industria, la fuerza laboral se reparte entre estos diferentes sectores”.

Espera la 3ª parte de este reportaje productivo, en próximas ediciones…

Escriba una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *