Manejo de injertos en hortalizas

El injerto es una estrategia respetuosa con el medio ambiente, generadora de empleo, capaz de mantener y mejorar la productividad hasta un 40%, así como la calidad de las cosechas en suelos con problemas de patógenos.
Este método de propagación es utilizado en cultivos de hortalizas, para mejorar la producción, consiste en la unión de dos plantas afines. Por un lado, está una planta con características deseables (llamada vástago) y por otro una planta con tolerancia (llamada portainjerto) específica para ciertos factores bióticos, como son las enfermedades del suelo y las plagas, así como para factores abióticos, como son la sequía, el calor, el frío, las inundaciones, la salinidad.
Algunos beneficios del uso de injertos:
– Mayor crecimiento de la parte aérea de la planta.
– Reproducir una planta madre con las mismas características y potenciales de producción.
– Mayor tolerancia a sales.
– Mayor tolerancia a frio o calor.
– Mayor eficiencia de absorción nutrimental.
– Tolerancia a enfermedades por fitopatógenos en el suelo.
Características exigibles a un portainjerto para su empleo en la producción comercial de hortalizas
– Afinidad y compatibilidad con la variedad que se pretende cultivar.
– Debe presentar resistencia y/o tolerancia a patógenos del suelo.
– Desde el punto de vista fisiológico, resulta interesante contar con resistencia y/o tolerancia ante estreses abióticos.
– Vigor y la rusticidad son características que permiten contar con garantías para la adaptación de las plantas.
– La facilidad para su manejo.
– Finalmente, resulta igualmente necesario que los frutos producidos no sufran alteraciones que representen un empeoramiento de la calidad de los frutos.
Técnicas de injerto en hortalizas
Tanto en cucurbitáceas como en solanáceas hay tres grupos básicos de técnicas de injertos.
A) Técnicas basadas en la permanencia de ambos sistemas radiculares durante el proceso de soldadura.
B) Técnicas basadas en la eliminación del sistema radicular de la variedad previa al proceso de soldadura.
C) Un tercer grupo de métodos en realidad constituye una variante de algunos de los anteriores (púa, empalme, perforación lateral, de varilla) y se diferencia por partir de una astilla herbácea, desprovista de raíces del portainjerto sobre la cual se realiza el injerto de la variedad.
Factores que influyen en la unión del injerto
Entre los más importantes están los siguientes:
Temperatura: Tiene un marcado efecto sobre la formación de tejido de callo. En el injerto de cucurbitáceas se recomienda mantener una temperatura de 25 a 26 °C durante la fase de unión de injerto. La temperatura mínima para que no haya afectaciones es de 15 °C y una máxima de 30-32 °C.
Humedad: Los tejidos cortados de la unión del injerto deben mantenerse, por algún medio, en condiciones de humedad elevada, pues en caso contrario las posibilidades de una buena cicatrización son reducidas.
Superficie de contacto: Si se pone en contacto solo una pequeña porción de las regiones cambiales del patrón y de la variedad, la unión será deficiente. Aunque haya una buena cicatrización y comience el crecimiento de la variedad, cuando está alcance un desarrollo importante, una unión tan escasa impedirá el movimiento suficiente del agua y se producirá el colapso de la planta injertada.
Espera la segunda parte de este artículo, en próximas ediciones…
INTAGRI
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