Avena forrajera “más allá del invierno”

Este cultivo es un insumo clave para la producción de alimento balanceado de uso pecuario y su amplio rango de adaptación en diferentes zonas productoras, lo coloca como un producto estratégico.
La proyección establecida para avena forrajera dentro de la planeación agrícola nacional es mantener la producción que satisface el abasto nacional al mismo tiempo que se desarrollan proyectos dirigidos a la reconversión hacia cultivos de mayor valor como frutas y hortalizas.
¿Qué le espera a este cultivo a futuro?
La estimación de producción para 2030 de este cultivo es que aumentará de 10.4 a 25.2 mil millones de toneladas, lo que generaría un superávit de la producción forrajera, sin embargo, se sugiere una producción deseable de 12.6 mil millones de toneladas para que se mantenga equiparable al consumo.
La estrategia de mercado de exportación considera la consolidación de la relación comercial con los Estados Unidos, fomentar el uso de los tratados existentes con Japón y Perú, solicitar la reducción de aranceles para exportación y expandir los mercados hacia Suiza, Alemania, España, Bélgica, Italia y Reino Unido. Asimismo, se percibe el poder diseñar una estrategia de desarrollo de exportación hacia el mercado de China.
¿Qué esperan obtener los productores mexicanos?
Respecto al desarrollo productivo nacional, la táctica está prevista para implementar buenas prácticas para una óptima preparación de suelo, alternativas para captación de agua, implementar una campaña para uso de semilla certificada y mejorada, análisis de suelos que permitan determinar el tipo de fertilización y densidades de siembra acordes a las condiciones de las regiones potenciales y optimizar prácticas para control de maleza y pulgón.
La naturaleza del suelo que requiere la avena forrajera es arcilloso o franco-arcilloso con retención de agua, por lo que las regiones centro y sur del país presentan la mayor cantidad con potencial productivo.
El INIFAP ha liberado variedades para siembras de temporal con mayor rendimiento de forraje y grano, calidad, tolerantes a sequías, así como a plagas y enfermedades, entre estas destacan: Karma, Obsidiana, Cevamex, Menonita Saia, para las regiones del centro-sur del país y Teporaca, Turquesa, Menonita, Papigochi, Cuauhtémoc, Pampas, y Tulancingo para el norte del territorio mexicano.
Estadísticas de producción de avena grano en México
En 2020 la producción de avena grano en México fue de 69,016 toneladas (-31.4% en comparación con 2019), las cuales fueron obtenidas de 30,689 hectáreas cosechadas (-36.8%), por lo que el rendimiento promedio nacional quedó en 2.2 toneladas por hectárea (+8.5%).
La superficie sembrada inicialmente fue de 41,806 hectáreas, por lo que se tuvieron 11,117 hectáreas no productivas. Además, el precio medio por tonelada quedó en 4,648 pesos mexicanos (-3.8%), por lo que el valor de la producción para dicho cultivo fue de 321 millones de pesos (-34.0%).
El análisis de la variación anual promedio para la última década con datos disponibles (2011-2020) indica los siguientes valores: producción obtenida +0.6%, superficie sembrada -3.8%, superficie cosechada +6.0%, rendimiento promedio +6.7%, precio medio +7.1% y valor de la producción +7.5%.
Estados productores de avena grano en México
En 2020 el estado de Chihuahua fue el principal productor de avena grano en México con 23,898 toneladas (29.1%), seguido por México con 23,347 toneladas (28.4%) y Baja California con 9,868 toneladas (12.0%), por lo que estas 3 entidades representaron el 69.5% de la producción nacional.
México, Chihuahua y Zacatecas fueron los estados con mayor superficie cosechada, con 12,393, 10,930 y 2,410 hectáreas, respectivamente, es decir, el 35.5%, 31.3% y 6.9% del total nacional. Mientras que Guanajuato, Baja California y Jalisco tuvieron el mayor rendimiento promedio, con 5.0, 4.3 y 4.0 toneladas por hectárea.
Condiciones climáticas
– Es una planta de estación fría.
– Aun así, posee menor resistencia al frío que la cebada y el trigo.
– Es sensible a altas temperaturas en la etapa de la floración y formación del grano.
Terreno
– Si la siembra de la avena se establece después de una escarda, sólo se necesita un pase. En caso de que sea sembrada posterior a una leguminosa forrajera es necesario que se rompa la superficie del terreno ligeramente.
– El abono es recomendado para producciones altas.
Siembra
– La dosis corriente de siembra es de 100 a 150 kg/ha.
– Si la siembra es de voleo se recomienda dar dos pases cruzados para que la semilla se distribuya bien.
– Si el terreno es seco, lo mejor es sembrar en surcos con separación de 20 cm.
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